MAR DEL PLATA (Enviado) El intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, se subió este viernes a la polémica por la quita de subsidios al transporte urbano de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) que prevé el Gobierno nacional: pidió una “revisión integral” del sistema y dijo que “es injusto que en Mar del Plata el boleto de colectivo cueste 60 pesos y en la Ciudad y el conurbano, 20”. Así, marcó una sensible diferencia con sus pares del PRO que gobiernan municipios ubicados en el AMBA, quienes cerraron filas detrás de Horacio Rodríguez Larreta.
Ante la pregunta de Letra P, en el marco de la conferencia de prensa brindada durante un parate de la cumbre de dirigentes del PRO bonaerense que se desarrolla en esta ciudad, el jefe comunal remarcó que “los subsidios es algo que afecta particularmente a Mar del Plata”. “Es injusto cómo el 85% es mirado desde el conurbano y la Capital, y esto tiene que ver más allá de quién gobierne. Que el boleto en nuestra ciudad salga 60 pesos y en el conurbano y Capital salga 20 no está bien. Tiene que haber una revisión integral de los subsidios, porque este problema que tenemos nosotros lo tienen también Rosario, Córdoba, Mendoza, Bahía Blanca, Bariloche, Olavarría y otros distritos”, disparó Montenegro.
Momentos antes, su par de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, también había dicho que pretenden “una explicación integral” de las modificaciones de subsidios a partir de un debate en el Congreso de la Nación. “(El gobierno) no puede hacer una caza de brujas para llevar a la práctica este ajuste que es inherente al acuerdo con el Fondo, que, además, no lo conocemos demasiado”, dijo el dirigente amarillo, en sintonía con el comunicado del partido que analizaba que el ajuste en el gasto público se da para cumplir algunas metas impuestas por el organismo internacional de crédito.
“No puede ser que la única variable sea con la Ciudad, tiene que haber más transparencia, una explicación más integral, y se tiene que debatir donde corresponde, en el Congreso. Y eso no se debe dar con un revanchismo, porque si no parece que el único que tiene que pagar esto es el transporte de la Ciudad de Buenos Aires”, insistió Valenzuela ante la consulta de este medio.
Esta mirada es compartida por el senador provincial por la Quinta sección electoral Alejandro Rabinovich, quien en la previa del encuentro dijo que desde que asumieron la conducción de General Pueyrredón, reclaman un “reparto equitativo de los subsidios”. “Es un reclamo genuino porque no puede ser que un marplatense para trasladarse en transporte público tenga que pagar tres veces más que alguien del área metropolitana”, dijo y agregó: “Esto no es la monarquía del siglo XVI en el que un rey decide a quién le saca o le pone impuestos, me parece que en un marco de división de poderes es importante y es necesario poder debatirlo para que ciudades como Mar del Plata, pero hoy puntualmente la Ciudad, no se vean perjudicadas”.
El debate en torno a esto se da tan sólo 48 horas después de que el secretario de Transporte de la Nación, Diego Giuliano, confirmara la propuesta de traspasar las 32 líneas de colectivos urbanos desde la órbita de la Nación a la del gobierno porteño. Según dijo en ese momento, la iniciativa tiene por objetivo “compensar en parte las asimetrías con el interior, que hacen que el boleto urbano cueste $ 18 en CABA y casi $ 60 en las ciudades de Rosario, Santa Fe y Córdoba”.
Asimismo, el funcionario había aclarado que la idea no es generar “peleas” con la administración de Rodríguez Larreta, sino avanzar en una “equidad federal”. Pese a ello, primero el ministro de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, y después otros integrantes del gabinete porteño, cuestionaron la medida por “inconsulta” y por catalogarla como “una persecución” política.
El jefe comunal de Vicente López en uso de licencia dijo estar “absolutamente convencido” de que “hay una intencionalidad del gobierno nacional de plantear una discriminación y una persecución” a la administración municipal. A raíz de esto, confirmó que la Ciudad está “preparando y evaluando herramientas judiciales preventivas” para evitar la quita de los subsidios que, según estimaciones, alcanzarían los 13 mil millones de pesos.
Por las dudas, la Ciudad ya avisa que “no” tiene recursos para afrontar lo que le quite la Nación, por lo que prevé una suba del costo del boleto. Sobre ese punto, en diálogo con Letra P, el ministro de Transporte de Buenos Aires, Jorge D’Onofrio, indicó que “no es necesario” aumentar el precio, sino hacer lo que hace el gobierno de Axel Kicillof, financiar con dinero propio el pasaje. Hoy, Buenos Aires se hace cargo del 91% del subsidio y el 9% restante lo pone la Nación. “Si (Jorge Macri) no sabe cómo mantener el precio del boleto sin recibir el subsidio, que me llame que se lo explicó”, chicaneó.