Un día después de los festejos por el triunfo de la selección argentina en Qatar, el presidente Alberto Fernández minimizó el desplante de la selección argentina, que decidió no festejar en la Casa Rosada, dijo que no le asigna "ninguna trascendencia" y destacó el operativo de seguridad desplegado durante el multitudinario festejo.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
"No me sentí ofendido porque ayer el homenajeado no era el Presidente sino los jugadores, así lo interprete siempre. Ganaron los que jugaron, no nosotros. La Selección no es mía, ni de la oposición, es de todos", expresó en declaraciones a Radio Con Vos.
Consultado sobre la negativa de los jugadores de llevar el festejo por la obtención de la tercera Copa del Mundo, respondió: "Yo lo único que hice fue hacerles saber a las autoridades de la AFA que tenían la Casa de Gobierno a disposición, y ellos eligieron otra cosa y es muy respetable".
"Lo de ayer fue una fiesta popular como nunca hemos visto en la Argentina. Se hizo todo en clima de mucha tranquilidad, armonía y paz. No hubo excesos ni abusos", destacó.
"Gracias a Dios Messi volvió a la Selección Argentina", destacó Fernández, quien avisó que ya tendrá tiempo para hablar con la Pulga, Lionel Scaloni y Alexis Mac Allister, jugador surgido de Argentinos Juniors, club del que es hincha.
En otro orden, se definió como “el Presidente de las tres copas” en alusión a las victorias en la Copa América, la Finalíssima contra Italia y el Campeonato del Mundo. “Además del presidente de las tres copas, soy el presidente desde Néstor hasta acá que hizo crecer a Argentina durante tres años consecutivos en el medio de todos los que nos pasó”, señaló.