26|1|2023

En la previa del regreso de CFK, Berni endurece protocolos de seguridad

03 de noviembre de 2022

03 de noviembre de 2022

Esta semana, firmó la resolución que determina el accionar de fuerzas especiales. La vicepresidenta encabeza un acto en Pilar con custodia de la Bonaerense.

LA PLATA (Corresponsalía Buenos Aires) El 6 de septiembre pasado, cinco días después del intento de magnicidio contra Cristina Fernández de Kirchner, en la Superintendencia de Fuerzas de Operaciones Especiales del Ministerio de Seguridad bonaerense se diagramaron una serie de protocolos de actuación con el objetivo de establecer pautas de acción y métodos de trabajo destinados al personal de las fuerzas de élite de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

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Esta semana, a horas del primer acto militante que CFK encabezará después del atentado (será en el distrito bonaerense Pilar), el ministro de Seguridad, Sergio Berni, firmó la resolución que habilita estos nuevos protocolos de actuación, los cuales contemplan perímetros y centros de comando temporales para diversos eventos (previstos o imprevistos), entre los que están incluidos los “operativos extraordinarios de seguridad”. Aquí, la relevancia se focaliza “específicamente en los operativos presidenciales o de autoridades de gobierno”.

 

Esta resolución se materializa en un contexto donde la exmandataria no solo tiene previsto encabezar el acto de este viernes, sino también el que se desarrollará el próximo 17 de noviembre en el Estadio Diego Armando Maradona de La Plata con motivo del Día de la Militancia Peronista.  

 

En dos de los cuatro protocolos impulsados por Berni se detalla la mecánica de acción en operativos de seguridad gubernamental. Uno de ellos tiene que ver con la implementación de perímetros de seguridad tendientes a “evitar el ingreso de una posible amenaza a la zona de seguridad o, en su defecto, contener la amenaza ya manifiesta dentro de dicha zona”. De acuerdo al grado de complejidad del evento, pueden montarse hasta tres perímetros concéntricos.

 

Entre otras cuestiones, las pautas específicas de acción se enfocan en las condiciones infraestructurales y geográficas con el objeto de definir la ubicación de los perímetros, colocación de cercos y conformación de puntos de control.

 

También está el protocolo de “Centro de Comando Temporal de Fuerzas Especiales”. La decisión de montar este centro es potestad del superintendente del área. “Los eventos previstos o imprevistos generados a raíz de las situaciones críticas, como así también los operativos extraordinarios de seguridad, serán conducidos exclusivamente desde el Centro de Comando Temporal (CCT)”, detalla el anexo de la resolución.

 

El CCT ejercerá la conducción operacional de las fuerzas especiales involucradas en el evento, con funciones y responsabilidades que van desde recabar “toda la información conducente y efectuar un análisis de la situación respecto al evento, haciendo una evaluación de éste, para gestionar sus posibles riesgos”, hasta “actuar como punto central de coordinación y control de todas las acciones y velar para que los procedimientos se desarrollen de acuerdo a lo establecido en los planes previamente estimados”.

 

Fundamental para quienes comanden estos centros será “no comprometer la reserva de los modos de acción, ni adelantar posibles acciones”.

 

Bajo el paraguas de estos protocolos, estará regido el accionar de efectivos del Grupo Halcón, del Grupo de Apoyo Departamentales (GAD) y de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (U.T.O.I.), ésta última, una fuerza que fue creada por el vidalismo un 24 de marzo y a la que Berni, además de nutrirla de recursos, la puso en acción represiva en episodios como la toma de terrenos en Guernica.