17|1|2023

Tolosa Paz, bajo fuego amigo a discreción y con rebeliones en su granja

17 de noviembre de 2022

17 de noviembre de 2022

La ministra de Desarrollo está apuntada por la entrega de 250 mil planes. Informe de AFIP con rúbrica de enemigo íntimo y pelea por cajas millonarias. Portazos.

LA PLATA (Corresponsalía Buenos Aires) En los pasillos y despachos del Ministerio de Desarrollo Social no se habla de otra cosa. El edificio de los murales de Evita que corta la Avenida 9 de Julio es un hervidero. El informe de la AFIP por las 250 mil personas beneficiarias de planes sociales que compraron dólares o pagaron impuesto a los Bienes Personales derivó en una investigación abierta por el fiscal federal Guillermo Marijuan, que ahora amenaza con citar a declarar a funcionarios. La noticia cayó como una bomba en los despachos del piso 14, donde atiende la flamante ministra, Victoria Tolosa Paz.  

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Poco menos de dos meses después de su desembarco en el cargo, la exdiputada siente los rigores del área más caliente del Gobierno, cruzada por internas entre pesos pesados que disputan el control de cajas millonarias. Cada vez más enfrentada con el kirchnerismo y La Cámpora, la platense intenta hacer pie en arenas movedizas, castigada por fuego amigo y con deserciones en su propio armado político, donde recibe cuestionamientos por el rumbo que abrazó en la interna oficialista.

 

“Ella creyó que iba a llegar a domar la interna del ministerio y, desde ahí, construir su plataforma política para competir por la intendencia de La Plata en el 23; básicamente, está pasando todo lo contrario”, comenta un dirigente que conoce bien la trayectoria política y el pensamiento de Tolosa Paz, convertida en uno de los emblemas de la resistencia albertista.

 

La trama de la denuncia por las irregularidades en el Potenciar Trabajo puso en la mira a Tolosa Paz como blanco de la interna por el manejo de las dos cajas centrales del ministerio, la de los planes sociales y la de la asistencia alimentaria. La exdiputada se puso al frente de organismo loteado, donde conviven, con cortocircuitos y tensiones, La Cámpora, el Movimiento Evita, Barrios de Pie, los intendentes, el MTE de Juan Grabois y el albertismo. 

 

El escándalo estalló a partir de la difusión, en el portal Infobae, del informe elaborado por la AFIP, que está a cargo de Carlos Castagnetto, designado en ese sillón por pedido de la vicepresidenta Cristina Fernández y viejo rival político de VTP en la interna del peronismo platense. 

 

Esa investigación puso el foco en el Potenciar Trabajo, el mayor plan social del país, administrado por el Evita, con 1,3 millón de personas beneficiarias que cobran algo menos de 30 mil pesos cada mes. Según los datos de la AFIP, más de 250 mil tributaron Bienes Personales, un impuesto que pagan quienes tienen un patrimonio de más de 3,7 millones de pesos. Además, otros 35 mil titulares de esos planes fueron autorizados a comprar dólares y hay otros 2.800 que vienen cobrando el plan y están muertos. 

 

El misil fue teledirigido hacia el tándem Tolosa Paz - Emilio Pérsico, el líder del Evita, que además comanda la Secretaría de Economía Social del ministerio y maneja el Potenciar Trabajo con un presupuesto anual de 600 mil millones de pesos, casi la mitad del total de los fondos de la cartera.

 

Cerca de Tolosa Paz no lo dicen abiertamente, pero le piden a cualquier interlocutor con el que hablan que “haga las cuentas” y saque sus propias conclusiones sobre si el informe fue o no un vuelto en la interna oficialista.

 

La denuncia puso a la ministra en una posición por demás incómoda. La primera reacción en su entorno fue aclarar que se trataba de un informe pedido por su antecesor, Juan Zabaleta, y que ese número de 250 mil no correspondía necesariamente a la cantidad de irregularidades, además de anunciar que harían un entrecruzamiento de datos para detectar posibles incompatibilidades.

 

“Las bajas se decidirán una vez que la AFIP y el Central envíen la nominalidad de los casos, cosa que hasta ahora no sucedió, y si se registran incompatibilidades respecto a ser beneficiario del plan”, dijeron a Letra P en Desarrollo Social.

 

En el entorno político de Tolosa Paz creen que se trata de un número “inflado”, que muchos de esos 250 mil titulares apuntados por haber pagado Bienes Personales son personas de bajos recursos que apenas tienen una pequeña lancha para la pesca artesanal o una moto para hacer delivery y que es correcto que, si lo solicitan, puedan acceder a un Potenciar Trabajo. Además, piden mirar especialmente cómo y quién filtró ese informe elaborado por el todoterreno kirchnerista Castagnetto, con quien la ministra compartió militancia cuando promediaba la primera década del siglo, una sociedad que terminó mal.

 

En la disputa por el control de las cajas, Tolosa Paz tomó, no bien llegó al ministerio, otra decisión que agitó fuerte la interna. Le cortó a La Cámpora el manejo discrecional que hacía Laura Alonso, delegada de Máximo Kirchner en la Secretaría de Inclusión Social del ministerio, de las partidas de asistencia alimentaria.

 

En las gestiones de Daniel Arroyo y Zabaleta, la camporista manejaba “a sola firma” un presupuesto enorme que podía girar a las provincias sin pasar por el control del ministro. Con el aval del Presidente, Tolosa Paz se paró arriba de esa caja y todo movimiento debe contar con su firma. 

 

“Es un ministerio ingobernable. Le van a tirar un misil de estos por semana. Van a jaquearla y condicionarla”, dicen quienes conocen la interna de Desarrollo Social, que anotan en la lista de episodios el campamento de Unidad Piquetera para presionarla a dar de alta planes y la muy ruidosa renuncia de Fernando Ascencio, un funcionario que responde a Zabaleta y se fue la semana pasada diciendo que a Tolosa Paz “solo le interesa sacarse fotos”.

 

No fue la única salida. Este jueves por la mañana, al cierre de esta nota, mientras se ultimaban detalles del megaacto que por la tarde encabezará la vicepresidenta en La Plata, se conoció el alejamiento del dirigente del Movimiento Popular La Dignidad Rafael Klejzer de la dirección de Políticas Integradoras del ministerio. Dijo haber presentado la renuncia y argumentó que no está dispuesto a “convalidar un ajuste”. Además, lanzó duras críticas al Presidente y al ministro de Economía, Sergio Massa. “Cuatro gordos convencieron a Alberto de que se podía gobernar sin Cristina”, afirmó en declaraciones a AM750 y confirmó que su espacio ya no es parte del gobierno del Frente de Todos. Un rato después, voces el movimiento que conduce Pérsico hicieron trascender que “no renunció” sino que fue desplazado.

 

Un camino propio

Las razones del malestar que genera Tolosa Paz al frente de ese ministerio no se explican sólo como derivaciones de la interna por la administración de la caja. 

 

El camino político al que se abrazó la platense desde su derrota en las legislativas del año pasado le genera cada vez más enemistades dentro del FdT. Cara visible de ese revés electoral -fue cabeza de la lista bonaerense para la Cámara de Diputados-, es apuntada como figura de la “resistencia” albertista, ese plan que puso en marcha el Presidente con la ilusión de ganar músculo político hasta el final de su mandato y, eventualmente, intentar una patriada reeleccionista.

 

Desde su llegada a Desarrollo Social, Tolosa Paz fue apuntalando ese perfil. Hasta llegó a quejarse públicamente de quienes “desde adentro del gobierno critican al Presidente”. En rigor, es un movimiento que viene ensayando desde hace tiempo. En febrero pasado, llevó a Alberto Fernández a un acto en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) en el que blanqueó la ruptura de sus agrupaciones universitarias con La Walsh, alineada a La Cámpora, que le vació el acto. 

 

En paralelo, deja saber, en las conversaciones políticas, que su objetivo es acumular músculo político para volver a enfrentar en una interna al kirchnerismo en La Plata y, esta vez, derrotarlo. Para eso, se entusiasma con un proyecto a nivel provincial de identidad difusa con la marca “Camino a la Victoria”. 

 

“Es un albertismo extemporáneo. No tiene nada que ver con lo que está pasando a nivel provincial en el peronismo. Es un suicidio”, la castigan algunos de sus rivales internos en el peronismo platense.

El camino le está trayendo costos. Algunos cuadros de agrupaciones que formaban parte de su armado político en La Plata están abandonando sus filas por la falta de confianza que genera este rumbo político; una especie de rebelión en la granja que complica más el tránsito hacia su ambición mayor, la intendencia de La Plata.