14|11|2022

Kirchner lanzó la campaña con arenga a la militancia: a "militar" y "organizarse"

01 de octubre de 2022

01 de octubre de 2022

Con dardos a las figuras del PRO y algún tirón de orejas al Gobierno, el diputado volvió a hablar después del atentado a su madre. El '23, a la vuelta. 

"Les vengo a pedir nada de miedo, todo coraje, nada de odio, todo amor; a organizarse, a militar; a preguntar cómo está el otro, la otra; a dar un paso hacia adelante para los que quieren volver atrás, otra Argentina es posible". Con llamado a las bases, con un eslogan 2023 y hasta con una camisa blanca impecable que le daba cierto aire de candidato, Máximo Kirchner cerró un discurso que se extendió poco más de una hora en su regreso a los micrófonos desde el atentado contra su madre, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner

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La arenga de Kirchner no cayó en saco roto. Recién cuando por los parlantes empezó a sonar un tema de Woz para dar por finalizado el plenario del Frente de Todos, realizado en el pago sabbatellistas de Morón, quedó tapado el coro de la audiencia que ya se está volviendo costumbre en los actos K: "Presideeeentaaaa, Cristina Presideeeentaaa...". 

 

Del PRO no se salvó nadie: Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal y la ministra porteña Soledad Acuña fueron los nombres más repetidos en las críticas del titular del PJ bonaerense. Tampoco salió indemne el Gobierno ni el Ministerio de Economía, ahora a cargo de su socio político Sergio Massa, pero fue una queja elíptica comparada con las épocas de Martín Guzmán. No se olvidó, precisamente, del exfuncionario. "Nos embretó", le dedicó al acusarlo de acordar con el FMI y "en lugar de seguir discutiendo cómo eran las consideraciones de devolución de un préstamo político". 

 

Fueron 65 minutos de exposición y, para no perder la costumbre, hubo algún palito para la actual conducción del Palacio de Hacienda y para la Casa Rosada. Kirchner apuntó contra quienes "acusaron a trabajadores y trabajadoras de neumáticos de ser intransigentes" en el conflicto que mantuvo en vilo esta semana al Gobierno. El jefe de Gabinete, Juan Manzur, había catalogado al sindicato SUTNA de "muy inflexible", postura respaldada por el team económico, liderado por Massa. En cambio, el diputado validó la visión de Pablo Moyano, que terminó mediando. 

 

"La pregunta que me hacía es por qué nuestro país fue puesto de rodillas por las cerealeras a las que hubo que generarles otro dólar para que liquidaran lo que se produce en nuestro suelo", pegó Kirchner, sin nombrar al superministro. En la misma línea del hilo de Twitter de CFK que agitó la frágil pax frentetodista al poner la lupa sobre los márgenes de ganancias, su hijo también apuntó contra el Círculo Rojo. "Faltan empresarios inteligentes que tengan la misma generosidad que tuvo el pueblo argentino durante la pandemia, su Estado y el movimiento obrero organizado", lanzó. 

 

Igual, minimizó el impacto de la autocrítica puertas adentro del oficialismo: "No puede ser visto como un drama cuando planteamos cuestiones que no funcionan bien de nuestro gobierno". En esa línea, después de admitir que en 2023 no habrá una situación económica como le gustaría al FdT, auguró el discurso opositor que asomará con tres pedidos, a los que comparó casi con cantos de sirena. "Van a proponer tres cosas: una es la flexibilización laboral", sentenció primero. No es una bandera ajena a Juntos por el Cambio. Las otras son, pronosticó Kirchner, una reforma impositiva y otra ambiental. 

 

A la defensa de la toma de escuelas porteñas, al tiempo de acusar de "policía política" a la metropolitana por su accionar contra el alumnado, sumado al cruce por las vallas debajo del departamento de la vicepresidenta, Larreta fue el primer mencionado por Kirchner, pero en referencia a los fondos de la Ciudad. "Debería estar contento en vez de enojarse, con la cantidad de recursos que cuenta, en detrimento de los intendentes e intendentas de la provincia (de Buenos Aires)", afirmó. El tema educativo apareció después. "Larreta se hace el guapo con los pibes para descargar frustración por el maltrato de Macri", acusó.

 

La exgobernadora apareció más tarde. "Vidal construyó 65 escuelas, sin guerra, sin pandemia y con dinero del Fondo. En tres de sus cuatro años, Axel Kicillof lleva construidas 110", comparó. Sin embargo, el plato principal, como era de esperarse, fue el fundador del PRO. "Quiero recordarles a los que gobernaron hasta 2019 que el expresidente Macri justificó el endeudamiento con el FMI porque había un par de movimientos extraños con la lira turca. Ni guerra ni pandemia... la lira turca", se mofó.

 

La última entrevista que había dado Kirchner fue, como recordó, el mismo día del intento de magnicidio, en la que alertó sobre la espiral de violencia. “No fue una sorpresa”, opinó sobre el atentado. “Queremos saber quiénes están detrás de (Fernando) Sabag Montiel y Brenda Uliarte”, reclamó.