29|4|2022

Di Tullio: “Cada vez que habla, Vidal se confiesa sola”

15 de enero de 2022

15 de enero de 2022

La senadora del FdT, mano a mano con Letra P. Gestapo-gate, el futuro de CFK, Perón, Macri y el FMI. La derrota electoral, Milagro Sala y el ajuste de Todos.

Conoció a Cristina Fernández de Kirchner en 1998, cuando la ahora vicepresidenta era senadora y ella tenía 27 años. Con una agrupación política en Morón, Juliana Di Tullio se declaraba antimenemista y hacía campaña por Eduardo Duhalde sin convicción. “Te escucho en el Congreso y decís lo que yo pienso. Así que yo quiero que vos seas presidenta”, le dijo. Una vida después, las dos comparten el mismo espacio político y conviven en un Senado donde el peronismo ya no tiene mayoría propia. Apenas pasados unos meses de haber ocupado la banca que Jorge Taiana dejó vacante, la que entre 2013 y 2015 fue la primera mujer en asumir como jefa del bloque de Diputados del Frente para la Victoria se convirtió en la expresión más pura del cristinismo en la cámara alta. Cada vez más activa en las redes sociales, salió a denunciar la maquinaria montada por María Eugenia Vidal para encarcelar sindicalistas en la provincia de Buenos Aires, pidió el juicio político para el procurador Julio Conte Grand y se largó a cuestionar la indignación selectiva de medios de comunicación que juzgan la política con distinta vara. Prueba de su ADN kirchnerista, la senadora bonaerense apunta y discute también con periodistas pese a que, según declara, está desde hace cinco años en pareja con uno de ellos. 

 

-Desde que asumió como senadora levantó el perfil y salió a cuestionar con más fuerza a la oposición y también al periodismo. ¿Por qué?

 

-Tiene que ver con los roles, una cosa es ser directora de un banco y otra es ser senadora nacional por la provincia de Buenos Aires. No me gusta el alto perfil ni soy una persona que le encante ir a los medios, todo lo contrario, pero en el recinto soy una voz que no pasa desapercibida porque tengo un estilo muy frontal. Hablo mucho con las manos y con la gestualidad parece que fuera mucho más dura de lo que soy.

 

-¿Por qué pidió “llenar de juicios políticos” al Procurador Conte Grand?

 

-Porque él también es parte de la misma trama de la Gestapo. Tiene cuatro patas, ladra y mueve la cola… Ya había una foto de Conte Grand con (Mauricio) Macri; es grave, porque Conte Grand es el procurador de la provincia de Buenos Aires, es el que ordena a los fiscales y la justicia de la provincia, y Macri está imputado en una causa. Lo que dice el ministro de Trabajo es “esto lo tengo arreglado con Conte Grand”, que venía de reunirse con Macri. Es una decisión política que une Nación, provincia y municipio. ¿Cuál es la respuesta? Es la primera vez que le hacen a una senadora una denuncia por decir algo en el recinto y Conte Grand actuó corporativamente pidiéndole la firma a todos los procuradores en una federación que ni sabíamos que existía.

 

-¿No influye esta situación en que usted asuma un rol más activo?

 

-Estoy más en guardia, veo peligro. No me gustó nada lo que vi durante los cuatro años de macrismo. Todos teníamos la idea y nos iban contando lo que iba a pasar, pero no teníamos pruebas. Verlo de esta manera me genera angustia y no me gusta nada. Y no defiendo al Pata Medina ni loca. Es un tipo que ha tenido conflictos con la ley todo el tiempo y no ha sido un amigo de mi espacio político. Pero no hubo espacio para defenderse en un esquema de justicia democrática. Yo lo viví, visité amigos en la cárcel que estaban presos, compañeros, compañeras, ver a Milagro (Sala) detenida en Jujuy es horrible. 

 

-Milagro Sala sigue con prisión domiciliaria después de dos años de gobierno del Frente de Todos. ¿De quién es la responsabilidad? 

 

-Milagro es una presa política. El gobierno no me dio respuesta. Es mi propio gobierno el que no me da respuestas con la detención ilegal de Milagro y con todo el proceso turbio judicial. Mi gobierno no reparó la situación de Milagro Sala. Es la Justicia de Jujuy y la causa la tiene la Corte hace muchos años, pero es mi propio gobierno el que no pudo todavía dar respuesta para tener una justicia más democrática. No veo una justicia más democrática, pero no la veo desde el 83. No es un problema de un gobierno, pero se agravó sustancialmente en los cuatro años de Macri. 

 

-La filmación del Banco Provincia tiene dos formas de ser leída. Por un lado, el ministro de Trabajo está proponiendo hacer una Gestapo con la cúpula de la AFI y, por otro, alguien filmó al vidalismo con los jefes de la ex SIDE, como una muestra más de que se espiaban dentro del mismo gobierno.

 

-Se filmaron entre ellos, Macri tiene filmaciones de los propios. Entiendo que es un accionar de un espacio político que tiene esas reglas. Esas maneras no se parecen a un espacio político democrático. Ellos se aprietan con este tipo de cosas. Vidal eligió dónde poner las dieciséis bases de la AFI en el conurbano. Lo declaró la propia Majdalani ante la Bicameral de Inteligencia.

 

-¿Es posible llegar a un acuerdo con la oposición? 

 

-Depende. Lo primero a acordar es que hay que jugar con las reglas de la democracia y que vamos a cuidar el Estado de Derecho. Está el video, hay pruebas: ¿hubo Estado de Derecho durante el gobierno de Macri? Defender al Pata Medina no es lindo, nadie lo está defendiendo. Pero cualquiera tiene derecho a defenderse. Lo dijo Gil Lavedra. ¿Para qué le querés inventar causas si el tipo es tan mafioso? ¿Por qué no hacerlo legal? ¿Por qué hacerlo ilegal? Cada vez que habla, Vidal se confiesa sola. Es increíble. El ministro de Trabajo fue mandado por Vidal a hablar con Macri y lo armaron. Lo dice Villegas. Esto es una decisión. Durante los años de Macri, tuviste nueve altos jefes sindicales presos.

 

Jefa sí, amiga no

 

Di Tullio dice que su relación con la vicepresidenta es completamente asimétrica desde lo político y muy cercana desde lo afectivo. Sin embargo, por alguna cuestión que no es sencillo precisar, aclara que no son amigas. “La adoro y ella me quiere mucho, pero no me sale decir que soy amiga de Cristina. Desde el punto de vista político, ella es mi jefa. Aunque tuvimos diferencias en muchos temas, eso no hace que deje de ser mi jefa política. La discusión la doy siempre, pero cuando pierdo, me encuadro”, dice. 

 

-¿Por qué piensa que el Frente de Todos perdió las elecciones del año pasado?

 

-Porque la sociedad tenía una expectativa diferente. Yo creo que la gente tenía razón, sobre todo en las PASO. Si el Gobierno no hubiera interpretado correctamente lo que el pueblo le dijo en las urnas, no hubiera modificado el resultado. No se puede ganar una elección perdiendo 10 puntos del PBI con una economía enfriada, con muchos puestos de trabajo perdidos por la pandemia.

 

-¿Comparte lo que Cristina denunció en su carta después de las PASO, sobre el ajuste de su propio gobierno?

 

-Sí, coincido. Estamos en una encerrona. Mi gobierno está en una situación compleja, porque tenemos que pagar una deuda que no tomamos. Si no pagamos, entramos en default. Pero cuando uno paga vencimientos, hay plata que debería estar en el pueblo argentino y está en el Fondo Monetario Internacional. Entonces, este gobierno hizo un ajuste porque si hay alguien que no quiere gobernar en default somos nosotros. Ya nos tocó en 2003. Es una encerrona horrible. El mejor acuerdo con el FMI no es para festejar. Soy senadora y tengo que decir que hay que pagar, pero la verdad es que da mucha bronca pagar esta porquería ilegal y ridícula. Nadie vio un centavo de esto, se la fugaron toda. Si hay un solo ajuste para el pueblo trabajador, simplemente no. 

 

-Un nuevo ajuste.

 

-Un nuevo ajuste para el pueblo trabajador. No, ya está. ¿Qué más le vamos a pedir al pueblo trabajador? Ya no hay nada más porque es un pueblo que tiene que recuperarse.

 

-Compartió una nota en la que el Defensor del Pueblo de Buenos Aires pide quitarle la concesión a Edesur, algo que en su momento los intendentes de la Tercera sección ya habían pedido. ¿Cómo se explica la continuidad de la empresa, pese a las quejas y los cortes sistemáticos?

 

-Es engorroso quitarle la concesión en términos políticos. Arrastramos el tema de las concesiones desde Menem. Recién ahora recuperamos el empleo y los que tienen empleo no llegan a fin de mes. Tenemos un problema de la recuperación del salario y hay que ir caminando con otras prioridades. Entonces, Edenor y Edesur son un garrón desde que se privatizaron. Siempre es una pérdida para el Estado nacional y una enorme ganancia para los que tienen la concesión. Es malísimo el servicio, hace un poco de calor y se corta. Yo también te diría que hay que sacarles la concesión. Hoy no es momento, pero hay que ir hacia ese lugar. 

 

-En Edenor hay un consorcio nuevo.

 

-Yo soy usuaria de Edenor y los puteo todos los días, desde que me levanto hasta que me acuesto. Edenor es un desastre y Edesur es peor. Y la guita que le dio Macri se la llevaron. 

 

-¿Cristina comparte este criterio?

 

-No creo. Ella prefiere que el contralor sea el más estricto, que el organismo de control les exija y los vuelva locos para que inviertan y den buen servicio.

 

-¿Cómo se para el kirchnerismo histórico dentro de este Frente de Todos? ¿Este frente es una estación intermedia o es un proyecto de largo plazo? 

 

-Es un proyecto a largo plazo, como lo es el peronismo, pero el peronismo es paso a paso. 

 

-Alberto habló de la posibilidad de la reelección, La Cámpora también anunció que va a tener un candidato en 2023. ¿Qué lugar puede tener Cristina en el armado hacia 2023? ¿Qué lugar le asigna o qué lugar le gustaría que ocupe?

 

-No puedo contestar. Eso es una trampa mortal, porque la verdad es que hoy acabamos de perder la elección de medio término. No corresponde hablar de elecciones presidenciales. La gente quiere saber qué va a pasar con la luz, si va a tener aumento de sueldo, si van a aumentar las cosas o no, si podemos frenar esta inflación sangrienta o no. La gente necesita buen trabajo, buena calidad de vida. Sería una estupidez hablar de otra cosa.

 

-¿Pero la ve a Cristina como protagonista de lo que viene también o en un plan de retirada?

 

-Es que sería como tener vivo a Perón y no ver a Perón como protagonista. Siempre Cristina tiene algún lugar de importancia. Es el cuadro político que tiene más gravitación en la Argentina, eso es así. Eso no significa que el presidente no sea el que toma las decisiones.