16|10|2021

YPF se sube al boom del litio para explorar la transición energética

05 de septiembre de 2021

05 de septiembre de 2021

Argentina, Chile y Bolivia reúnen el 67% de las reservas mundiales del metal estrella. La petrolera proyecta una planta para 2022. Apuesta al valor agregado.

La empresa Y-TEC, integrada por YPF y el Conicet, se apresta a romper una de las barreras tecnológicas clave de cara a la transición energética: la puesta en funcionamiento de una planta de baterías de litio con una inversión inicial de aproximadamente 5 millones de dólares. El objetivo es comenzar la producción para mayo de 2022.

 

La oferta actual de litio se encuentra concentrada en cuatro jugadores: Australia, China, Chile y Argentina, de la cual Australia y Chile representan el 75 por ciento de la producción actual. Sin embargo, las mayores reservas de este material –que debe ser explorado para convertirse en recurso– se encuentran en lo que se conoce como el Triángulo del Litio, integrado por Argentina, Chile y Bolivia (67 por ciento de las reservas).

 

Esto convierte a la región y al país en particular en un actor clave para la transición energética. En Catamarca, hace 30 años que se explota esta materia prima. Lo que surge de la explotación minera es el carbonato de litio, que debe trabajarse químicamente para obtener el litio, el hierro y fosfato, los materiales activos centrales de las baterías. La paradoja está en que, si bien este triángulo concentra las mayores reservas, hoy se exporta a países que tienen enormes fábricas como China, donde se terminan de producir las baterías que luego deberían importarse.

 

Por eso, la apuesta de YPF y el Conicet es traspasar esa barrera tecnológica para comenzar a planificar una transferencia de tecnología hacia las principales provincias con este material que surge de los salares de Catamarca, Jujuy y Salta.

 

“Tenemos que pasar del prototipo a la escala industrial. Y para eso debemos desagregar el paquete tecnológico, entenderlo. Las netbook del plan Conectar Igualdad tiene las baterías integradas localmente pero las celdas se importan. El objetivo ahora es producir esas celdas de litio en Argentina”, sostuvo Eduardo Dvorkin, presidente de Y–TEC.

 

Para ello se está avanzando en el desarrollo de una planta industrial. Si bien su escala productiva será baja, en comparación con las Giga factorías, marcará el inicio para la industrialización nacional de litio con tecnología autónoma. Es decir, se podrá proveer de baterías nacionales para las instalaciones de energías renovables que ya existen en el país.

 

La futura fábrica, que se instalará en un predio cedido por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), podrá albergar tres turnos que podrían llegar a generar 780 celdas por día, es decir 13MWh/año de generación. Para tener una idea de las dimensiones, esta estructura demandaría entre 15 y 20 toneladas de carbonato de litio y podría alimentar 46 colectivos eléctricos.

 

Más allá de la escala inicial, lo relevante es manejar la tecnología que luego podría ser apalancada con inversiones más grandes.

 

“Tesla fabrica para sí, es decir que existe una fuerte integración vertical, por eso sería más sencillo para YPF producir solo el carbonato de litio. Pero hay que pensar a nivel americano, es decir mirar todo el continente, para que una inversión a gran escala en baterías de litio sea factible. Todavía no hay ningún proyecto en Brasil por ejemplo. Estamos contrarreloj”, resume Hernán Letcher, asesor del titular de YPF, Pablo González.

 

La primera producción de baterías será a demanda, y se destinará para almacenar la energía renovable generada en dependencias del Ministerio de Defensa.

 

La semana pasada, el presidente de petrolera y su CEO, Sergio Affronti, se reunieron con el Embajador de la República de la India en la Argentina, Dinesh Bhatia; el secretario del Ministerio de Minería de la India, Alok Tandon, y el CEO de KABIL, la empresa estatal de minería india, Ranjit Rath. Los funcionarios de ese país hicieron lo propio con Matías Kulfas, ministro de Desarrollo Productivo, quien les adelantó que en breve se enviará al Congreso un proyecto de ley estímulo para el desarrollo de la movilidad sustentable, con medidas de fomento para toda la cadena productiva.

 

Hoy la Argentina extrae 37.500 toneladas de carbonato de litio por año, con la posibilidad de llegar a las 45.000 en el corto plazo y una prefactibilidad de alcanzar las 250.000 toneladas. El gran desafío será que esas toneladas se conviertan, vía generación de valor agregado en origen, en baterías de litio terminadas íntegramente en el país.