14|10|2021

Las tres claves del FdT en la Segunda: voto local, internas y ausentismo

23 de septiembre de 2021

23 de septiembre de 2021

Intendentes se enfocan en sus distritos y La Cámpora promete ampliar. Berni, con agenda propia. Plan para cicatrizar heridas y operativo reconquista.

Si existe una sección donde el cataclismo electoral golpeó bien fuerte al Frente de Todos (FdT), esa fue la Segunda. El norte bonaerense fue la única región del interior provincial en la que la coalición gobernante logró triunfar en 2019 ante Juntos por el Cambio. Dos años más tarde, el panorama fue diametralmente opuesto: no solo la lista que lideró el metalúrgico Aldo Brunelli quedó más de 20 puntos por debajo de Juntos, sino que, además, el FdT perdió en todos y cada uno de los 15 distritos que componen esta jurisdicción, en algunos de ellos por más del doble de sufragios.   

 

Entre las derrotas más duras se cuenta la ocurrida en el pequeño distrito de Capitán Sarmiento (Juntos le sacó más de 50 puntos de ventaja al oficialismo), la de uno de los bastiones centrales como Pergamino (Juntos casi triplicó en votos al FdT) y Rojas (donde la caída fue por más de 30%). También se registraron fuertes tropiezos en municipios administrados por el frente de gobierno, como Carmen de Areco, distrito gestionado por el camporista Iván Villagrán, donde la boleta local no solo quedó más de 10 puntos abajo de Juntos, sino que se ubicó en tercer lugar, detrás de la vecinalista Alternativa Carmeña.

 

En primer término, las fuentes abordadas por Letra P explican la caída en la mala situación económica. Pero, al deslindar responsabilidades regionales o locales, admiten esfuerzos insuficientes por llegar territorialmente a un segmento del electorado peronista que, finalmente, no acudió a las urnas. También estiman que tallaron las heridas sin cicatrizar que produjeron pujas intestinas de corte distrital y seccional.

 

Ante el horizonte opaco en uno de los fértiles rincones de la zona núcleo de la patria sojera, de cara a las generales del 14 de noviembre el oficialismo busca sumar a sectores internos desplazados en distritos sin tierra y apela a una campaña bien local con épica de gestión activa en aquellas comunas donde gobierna un intendente del Frente. El objetivo central es “reconquistar al votante que no fue (a votar en septiembre), pero que no se fue (del espacio en términos de identificación)”.

 

Armadores distritales consultados destacan el nivel de ausentismo, que en lugares llegaron al 20% en comparación con 2019. El primer movimiento del Gobierno (tras el sacudón interno post electoral) referido a exhibir el final de la pandemia, es algo que intendentes de la sección ven como un aspecto positivo, junto con los recambios en ambos gabinetes (nacional y provincial). Ya hay jefes comunales de la Segunda que esta semana poblaron su agenda de reuniones con gremios y comerciantes para abordar la traducción local de la reactivación económica.

 

“Lo mejor que podemos hacer cada uno en la Segunda es reforzar el distrito para que podamos salir adelante”, dijo un intendente a este medio y pide enfocarse en una campaña bien local para arrimar votos a la seccional. Más allá de contactos informales entre operadores y referencias seccionales, al momento no hubo un encuentro formal para analizar lo sucedido y abordar lo que se viene. Ese silencio fastidia en algunas comunas que, de todas maneras, también admiten problemas internos irresueltos en el pago chico producto de cierres de lista que, en distritos comandados por el FdT, no permitieron que se jueguen en las PASO otras opciones fuera de la bendición intendentista.

 

Quienes reivindican los cruces internos como factor movilizador del electorado propio ponen como caso paradigmático al principal bastión seccional: San Nicolás. En esa comuna, el FdT tuvo su segunda derrota menos drástica (la primera fue en Baradero, donde Juntos se impuso 45-35%). En terreno nicoleño, Juntos obtuvo el 46%, contra el 35,5% del FdT, en la sumatoria de las cinco listas internas que compitieron. Allí se impuso la titular del consorcio portuario local, Cecilia Comerio, quien, días después de los comicios, fue víctima de un grave episodio que investiga la Justicia: el frente de su casa recibió al menos cuatro disparos.

 

Bajo este cuadro, aún no se dieron los encuentros de corte político con sus rivales de interna, algunos de los cuales se contactaron con la dirigente camporista para expresarle solidaridad ante el ataque. En tanto, en el armado seccional de La Cámpora ya hubo contactos con referentes de sectores que jugaron en otras listas de la interna nicoleña del FdT a los fines de prometer amplitud y trabajo en equipo de cara a noviembre.

 

Según supo este medio, comunicaciones de ese tenor se dieron entre el senador camporista Facundo Ballesteros y el líder de la seccional nicoleña de la UOCRA, Mario Almirón, que en las PASO bancó fuerte a la nómina que encabezó el abogado Adolfo Suárez Erdaire, que se ubicó en segundo lugar en la contienda interna, a solo 3 mil votos de distancia de Comerio. “Los resultados indican que tenemos que estar todos”, deslizó una voz que jugó la interna del FdT para subrayar que el 60% de los votos del frente no fueron para Comerio, razón por la que estiman que tendrá que hacer “un relanzamiento” de su candidatura llamando a todos los sectores. No será una empresa fácil, ramas como la comandada por el titular del PJ local, Rubén Andino, poco quieren saber con trabajar a noviembre en aras de una boleta encabezada por la camporista.

 

Distinto será el caso de Erdaire que, en la integración de listas, queda en el cuarto casillero de la propuesta local del FdT en las generales, con chances concretas de ingresar al Concejo, en caso de mejorar algunos puntos la performance de septiembre. Al quedar segundo y cerca de la precandidata respaldada por el aparato provincial y nacional del frente, en el armado de Erdaire se envalentonan y miran a 2023: mantendrán el local propio abierto post elecciones, con actividades. También hay quienes marcan la posibilidad de poner sobre la mesa de negociación con Comerio, lugares en sedes locales de reparticiones nacionales. Esperan que las charlas entre los diversos sectores (“una mesa amplia”, piden) comiencen esta semana.

 

En los cálculos del FdT nicoleño, estiman que en noviembre la participación crecerá en al menos 10 mil electores. Saben que buena parte de ellos se inclinan hacia el peronismo. El objetivo será atraerlos sin perder caudal de sectores que quedaron en el camino en las PASO. Además, buscarán el corte de boleta de electores que no están de acuerdo con el passaglismo, algo que, estiman, deben trabajar en el centro y la zona sur de la ciudad.

 

Donde también hablan del impacto positivo que podría haber tenido el aval de internas para movilizar al electorado peronista es en el armado de Sergio Berni, quien había presentado lista seccional propia para competir ante Brunelli en la Segunda pero que, finalmente, se desactivó.

 

Los resultados de la elección ratificaron las alarmas que, por lo bajo, algunas voces del entorno del ministro de Seguridad bonaerense deslizaron para el terreno seccional. Bajo el estado actual de cosas, cuestionan a armadores con lapicera en la región que “llaman cuando tienen la soga en el cuello”. Con la senadora provincial del espacio Agustina Propato, integrando la lista liderada por Victoria Tolosa Paz, sostienen que trabajarán en territorio y recalcan que este mismo miércoles Berni estuvo junto al camporista Villagrán en Carmen de Areco.

 

Más allá de esto y de las previsiones de acoplarse a los desembarcos nacionales y provinciales a la sección, en el espacio de Berni recalcan que se moverán “con agenda propia”, añadiendo actividades particulares en diversos distritos a la par de las recorridas de campaña que se agenden en la esfera frentista. Esa impronta propia de las huestes del ministro también podría marcarse post generales, en diciembre, cuando se tengan que renovar las autoridades de los PJ distritales y podrían presentar candidatos propios en numerosos distritos de la Segunda.