PASO 2021

Perotti, a todo o nada contra Rossi en la madre de las batallas santafesinas

El gobernador logró el aval de la Casa Rosada, pero le apareció un escollo en el exministro. Admite que plebiscita la gestión. ¿Despega o carretea?

La interna del Frente de Todos en Santa Fe es de las más atractivas de las PASO en todo el mapa político al destacar condimentos únicos. Por empezar, es una de las pocas internas dentro de la alianza gobernante y con el extra que un exministro del gobierno nacional, Agustín Rossi, fue el que le plantó la competencia a la lista del gobernador santafesino Omar Perotti y avalada por la Casa Rosada en un cierre de listas para el infarto. Pero además, de fondo, lo que se debate son dos proyectos de poder dentro del PJ santafesino. 

 

Para el gobernador es playa o desierto. Siempre tuvo un plan en la cabeza que era que su mano derecha Roberto Mirabella sea quien compita para retener la banca en la Cámara Alta. Hasta armó sello propio con Hacemos Santa Fe. Pero los números no convencieron a la Casa Rosada y se evaluaron alternativas. Finalmente cedió a otro esquema, y fue  Marcelo Lewandowski, un peronista que juega de líbero con buenos números en Rosario, acompañado de María de los Ángeles Sacnun, la carta cristinista. No fue nada sencillo. 

 

En el medio surgió la alternativa de Rossi, quien se envalentonó y se postuló, algo que Perotti no quería bajo ningún concepto dado que, con esta competencia, se cocina la manija del PJ santafesino. Sin embargo, no hubo acuerdo, Rossi resistió las presiones nacionales y largó. No sólo eso: el Chivo llevó como compañera de fórmula a la vicegobernadora de Santa Fe, Alejandra Rodenas, en un gesto tomado como beligerante por el gobernador. Rodenas, además, tiene el apoyo de los senadores del PJ que se transformaron en opositores a Perotti.

 

Si Rossi tenía algo que perder, ya lo hizo cuando desatendió la directiva nacional de que no haya internas. Ahora parece que todo es para sumar. Si gana, encamina su proyecto a gobernador 2023 con el pecho inflado y él sentado en la punta de la mesa. Pero si pierde por poca diferencia contra la lista "oficial", probablemente tendrá con qué reclamar su porción.  

 

Distinta es la situación de Perotti, para quien las PASO son más importantes incluso que las generales. Si gana, se vería empoderado con vistas a un proyecto personal que no muestra del todo, pero que no tendrá reelección. Vale apuntar lo mismo que se señaló anteriormente: la diferencia de una eventual victoria también incidirá en su conducción del gobierno y hacia dentro del PJ.  

 

En tanto, una derrota de sus candidatos, después de todo el agite previo y con una gestión que recién en los últimos meses se fortaleció, lo dejaría malherido durante los dos restantes años de mandato. Hasta él mismo lo repite entre leales y funcionarios: se juega la gestión el 12 de septiembre. Lo cierto es que actuó en consecuencia y puso el aparato provincial a trabajar, no sólo en recursos y discursos, sino en su propia piel: será precandidato suplente al Senado. 

 

Martín Yeza y Gabriel Vega luego de la asamblea del PRO.
El gobernador Maximiliano Pullaro y el funcionario Julián Galdeano en épocas de campaña, antes de asumir al mando de la Casa Gris.

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