23|10|2021

De la Revolución del Parque a la del conocimiento: Manes, la apuesta radical 2.0

10 de septiembre de 2021

10 de septiembre de 2021

El neurólogo, ante su primera prueba de fuego. Qué se juega el radicalismo a partir de su irrupción. Campaña, discurso, plazos y 2023 de reojo.

“Esto me excede, para nada es Manes. En 2023 quiero pertenecer a un proyecto colectivo y no me importa en qué rol esté”, enfatizó Facundo Manes días atrás en la redacción de Letra P. Con críticas a los “personalismos” desde el minuto uno de campaña, el neurólogo se preocupa por desprenderse del ideario de liderazgos políticos tradicionales y niega dar el paso por “algún puesto o mezquindad”.

 

Lo dice luego de que su apellido flotara en la primera plana de la campaña del sector ganador de la interna de la UCR bonaerense y luego de que el pleno de la cúpula radical nacional -con gobernadores, legisladores e intendentes incluidos- le pidiese encabezar la propuesta legislativa en la provincia de Buenos Aires. Manes se desprende de pretensiones personales en medio de una estructura que clama por él.

 

No es para menos, tras la debacle del gobierno de Fernando de la Rúa, el neurocientífico es la primera figura semi-autóctona (con paladar radical comprobable desde la infancia, pero sin militancia activa previo a su lanzamiento electoral) que la UCR ofrece con perspectivas de competitividad. Con eso alcanza para que muchos correligionarios sueñen -incluso antes de la competencia de este año- con su candidatura presidencial en 2023. A ella atan el robustecimiento del partido y el protagonismo en medio de la convivencia frentista con el socio PRO.

 

De la Revolución del Parque de finales de siglo XIX, en el siglo XXI el partido centenario apuesta a la “revolución del conocimiento” que Manes levanta como bandera de su primera campaña, la que tiene como prueba de fuego iniciática las PASO de este domingo frente a la propuesta de color “amarillo Larreta” que encabeza Diego Santilli. Es allí donde se despejará la incógnita entre el nivel de imagen del neurólogo mediático y el caudal de voto del flamante político.

 

“Por suerte, no explotó como pasó con el Colorado (Francisco) De Narváez”, celebró en voz baja un exfuncionario macrista que juega fuerte en la propuesta del otro Colorado, al analizar encuestas y reacciones de la opinión pública frente a la figura de Manes.

 

En la tropa radical es transversal la confianza en que obtendrán un “gran resultado”, aunque las diferencias aparecen al traducir en números ese vaticinio. Sea como fuere, ubican las expectativas más allá del domingo; consideran que el acuerdo de mostrarse en un mismo búnker entraña una admisión de parte del PRO de necesitar el compromiso activo del radicalismo para encarar noviembre.

 

De ahí en más, los objetivos se dividen en plazos. Lo más próximo tiene que ver con las bancas. En el Congreso, el radicalismo bonaerense pone en juego tres asientos en la Cámara baja, mientras que en la Legislatura provincial son diez los escaños ocupados por boinablancas que estarán en discusión (cinco en Diputados y cinco en el Senado). Mucho dependerá de la cosecha propia para la integración, más aun considerando que la nómina de Dar el Paso anota en los primeros lugares a algunos extra partidarios como Emilio Monzó y Margarita Stolbizer.

 

A mediano y largo plazo, las proyecciones van más arriba. “Facundo tiene cualidades para inspirar un rumbo, por eso es que muchos le piden que se presente a presidente”, destacó a este medio una voz cercana al neurólogo que admite “pedidos” de larga data en esa línea.

 

Eso quedó de manifiesto en el acto de cierre, donde gobernadores como Gustavo Valdés (Corrientes) marcaron que Manes “trasciende la provincia de Buenos Aires”, a la vez que el cofundador de Cambiemos y mendocino Ernesto Sanz subrayó a Letra P: “Facundo tenía proyección nacional antes de dar este paso, la tenía por prestigio, por haber recorrido el país muchos años y ahora desde la política entusiasmando a la gente”.

 

Con la “revolución del conocimiento” como eje central de su mensaje de campaña, en el plano interno Manes enfocó en su propuesta con “caras nuevas”, en contraste con los “políticos profesionales”, categoría a la que etiqueta “las prácticas de siempre” de una Argentina en vías de “des-desarrollo” y en donde ubica a su rival interno.

 

También, subraya la “diversidad” de su espacio, donde, además de la estructura radical conviven filoprogresistas bajo el ala de Stolbizer, amarillos relegados de la guardia PRO referenciados con Monzó y un peronismo no kirchnerista encarnado en caudillos de largo aliento como Joaquín de la Torre y Jesús Cariglino.

 

El posicionamiento del neurólogo ante el armado amarillo fue mutando a lo largo de la campaña. Después de una primera semana de turbulencias, el llamado a bajar los decibeles de un lado y otro contuvo referencias críticas que, tras conocerse la objeción de Santilli a debatir antes del 12 de septiembre, se revitalizaron hasta reforzarse en los últimos días.

 

Ya en las recorridas finales de campaña, desarrolladas en puntos estratégicos del Gran Buenos Aires como Avellaneda y Lanús (éste último distrito orbitado por el PRO), Manes apuntó: “Me parece mal que Diego Santilli haya renunciado a la vicejefatura de Gobierno y al Ministerio de Seguridad de la ciudad en plena pandemia y también me parece mal que el Jefe de Gobierno porteño esté haciendo campaña en la provincia, parece acéfala la ciudad en plena pandemia”.

 

Sobre la hora de cierre de la actividad proselitista, los auspicios de búnker compartido enfocan a mostrar unidad a noviembre. Resta saber con qué espalda lo hará el radicalismo y con cuánto brillo de su nueva estrella.