14|6|2021

El Gobierno, en modo Foyth

09 de junio de 2021

09 de junio de 2021

La Casa Rosada celebraba la alianza estratégica sellada con España con la visita de Sánchez, pero la gaffe de Fernández opacó todo. ¿Anuncio mata memes?

Promediaba la reunión entre empresarios argentinos y españoles y el Gobierno tenía la victoria asegurada: la primera visita de un líder europeo a Buenos Aires desde que Alberto Fernández está en la Casa Rosada, la intención del español Pedro Sánchez de fortalecer una alianza estratégica con Argentina y el anuncio de que habrá una expansión significativa de inversiones en nuestro país con capitales ibéricos. El partido estaba casi terminado cuando el Presidente quiso agregar una cuota de color y con una cita fallida al poeta mexicano Octavio Paz terminó generando un revuelo diplomático insospechado y una sensación amarga.

 

“Escribió alguna vez Octavio Paz que los mexicanos salieron de los indios, los brasileros salieron de la selva, pero nosotros los argentinos llegamos de los barcos. Eran barcos que venían de Europa", dijo Fernández al lado del presidente del gobierno español. La gaffe del mandatario no tardó en viralizarse en las redes y multiplicarse en forma de meme, para luego llegar a los principales medios de Brasil, donde el asunto fue tomando otro cariz.

 

En viaje hacia el país vecino, el embajador Daniel Scioli activó la guardia en caso de que el gobierno de Jair Bolsonaro pidiera explicaciones. Para entonces, el hijo del mandatario brasileño, el diputado Eduardo Bolsonaro, ya había tildado de “racistas” las palabras del Presidente. La Casa Rosada motorizó un rápido pedido de disculpas de Fernández, que se publicó pasadas las 16.30, cuando ya Sánchez se había retirado de Balcarce 50 junto a la comitiva española.

 

“Se afirmó más de una vez que 'los argentinos descendemos de los barcos'. En la primera mitad del siglo XX recibimos a más de cinco millones de inmigrantes que convivieron con nuestros pueblos originarios. Es un orgullo nuestra diversidad. A nadie quise ofender, de todas formas, quien se haya sentido ofendido o invisibilizado, desde ya mis disculpas”, dijo el Presidente en su cuenta de Twitter, sobre el error no forzado que casi lleva a perder el partido. 

 

Casi en paralelo, la Casa Rosada dejó trascender que Fernández había convocado a una reunión al presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el secretario de Hacienda, Raúl Rigo, para buscarle una solución urgente a las repentinas deudas retroactivas que encontraron en sus cuentas cientos de miles de monotributistas, producto de la recategorización.

 

Tras el encuentro, se comunicó que el Presidente impulsaba medidas de alivio fiscal y un programa de mejoras para el sistema de monotributo. Fernández conversó el tema con Guzmán el fin de semana y juntos lo trabajaron con Massa, que presentará el proyecto. Un gol en tiempo suplementario para terminar la jornada con una buena noticia para los contribuyentes y dejar atrás la mala jugada del mediodía.

 

Una alianza prometedora

La presencia de Sánchez fue un triunfo para Fernández, que se anotó la llegada de un líder europeo en plena segunda ola de coronavirus en el país. La comitiva oficial del español incluyó a la ministra de Industria, Comercio y Turismo, María Reyes Maroto Illera; la secretaria de Estado de Asuntos Exteriores y para Iberoamérica y el Caribe, Cristina Gallach Figueras; el secretario General de Asuntos Económicos y G20 del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, Manuel de la Rocha Vázquez; y el embajador en Argentina, Javier Sandomingo; empresarios y líderes de centrales sindicales.

 

La visita del español a la Casa Rosada duró cerca de cinco horas e incluyó una recorrida personalizada. Sánchez llegó a Balcarce 50 cerca de las 10.30 y fue recibido por el Presidente, que lo llevó a recorrer la sede del Gobierno, le mostró cuadros y el famoso ascensor de roble tallado con marquetería que donó en 1910 la infanta Isabel de Borbón, cuando visitó el país con motivo del centenario de la Revolución de Mayo en 1910. Luego, lo invitó a pasar a su despacho, donde le mostró sus fotos con Néstor Kirchner, José “Pepe” Mujica y Luis Alberto Spinetta, sobre quien le habló, y lo acompañó a hacer una vista de la Plaza de Mayo. Sánchez había estado en Buenos Aires en 2018, durante el G-20, que organizó el gobierno de Mauricio Macri, pero no había visitado Balcarce 50.

 

Después, los dos mandatarios participaron del encuentro entre empresarios argentinos y españoles que se celebró en el Museo del Bicentenario. Como había anticipado Sánchez durante la visita que Fernández hizo el mes pasado a la Moncloa, España impulsa un programa de internacionalización de la economía, que incluirá inversiones por 4.600 millones de euros, y mira a la Argentina como el país de Latinoamérica al que destinará una porción importante del capital.

 

La expansión de las inversiones será tanto “en sectores clásicos como innovadores, tales como energías limpias y renovables, comercio y logística, químico, software, digitalización, industrias culturales y educativas y del conocimiento, esenciales para la generación genuina de empleo y desarrollo sostenible”, explicaron en la Casa Rosada. El Presidente le agradeció públicamente a España, “el segundo inversor que tiene Argentina”, con “inversiones que llegan para quedarse y generar trabajo”. “Vamos a reforzar la inversión española, en particular para las pequeñas y medianas empresas”, dijo el español.

 

Luego, pasaron al Salón Blanco, donde firmaron un Plan de Acción para la profundización de la asociación estratégica entre ambos países, la Declaración de Buenos Aires y acuerdos sobre el intercambio de archivos diplomáticos referidos a la última dictadura cívico militar en Argentina y sobre temas de género. Más tarde, brindaron una conferencia conjunta en el helipuerto, una rareza para la dinámica de la Casa Rosada. La elección del lugar obedeció a la necesidad de buscar un ambiente abierto para mantener las medidas de distanciamiento.

 

Por último, los mandatarios compartieron un almuerzo en el Salón Eva Perón, del que participaron el canciller Felipe Solá; los ministros de Economía, Guzmán; y de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca Bocco; y los secretarios de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz; de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme y el embajador argentino en Madrid, Ricardo Alfonsín, entre otros. El menú fue bien argentino: empanadas de carne cortada a cuchillo, vacío con puré, vino tinto y, de postre, panqueques con dulce de leche. Como había sucedido en Madrid, Sánchez ratificó el apoyo total de España a la Argentina en las negociaciones con el Club de París y el Fondo Monetario Internacional (FMI).