22|11|2021

Una dosis de feminismo para el sistema previsional

25 de junio de 2021

25 de junio de 2021

El Estado les reconocerá las tareas de cuidado de hijos e hijas a 155 mil mujeres que podrán jubilarse. La continuidad histórica de Néstor Kirchner y CFK. 

Con una mirada atravesada por el feminismo que reconoce las tareas de cuidado de los hijos y las hijas, la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) trabaja con la Casa Rosada en la implementación de un programa que permitirá este año la jubilación de unas 155 mil mujeres en edad suficiente para hacerlo pero que no cumplen con el requisito de los 30 años de aportes.

 

El anuncio está en la agenda del presidente Alberto Fernández y se formalizará una vez que estén ultimados los detalles de la medida, en los que trabaja la titular del organismo, Fernanda Raverta, según confirmaron a Letra P fuentes del Gobierno. 

 

La decisión se enmarca en el llamado Programa Integral de Reconocimiento de Períodos de Servicio por Tareas de Cuidado y consiste en el reconocimiento, a los fines jubilatorios, de un año de aportes para las mujeres o personas gestantes por cada hijo o hija nacidos vivos o que hayan sido adoptados siendo menores de edad.

 

Según los datos que tiene el organismo, en Argentina, el 94% de las personas que tienen las condiciones de hacerlo ya están jubiladas, pero queda un 6% que no está alcanzado por la cobertura, ya sea porque todavía no inició los trámites, porque sigue ejerciendo la actividad profesional o porque está dentro del universo de personas que no cumple los requisitos.

 

En este último grupo entran las mujeres que tienen más de 60 años y podrían jubilarse por edad, pero que no cumplen con el requisito de los 30 años de servicios requeridos entre sus aportes registrados y los períodos que pueden reconocerse por la actual moratoria.

 

Entre los puntos que la pandemia dejó al descubierto se cuenta que las mujeres son quienes se encargan de las tareas de cuidado y de crianza de los hijos y las hijas, razón por la cual quedan en muchos períodos fuera del mercado laboral, sin hacer aportes al sistema. Es decir, las mujeres están en desventaja con respecto a los hombres en relación a los años de servicio. Ese fue el diagnóstico que les trazó Raverta al Presidente y al gabinete económico. 

 

La decisión marca una continuidad histórica en el kirchnerismo con respecto a la incorporación de personas al sistema de cobertura previsional. En 2005, Néstor Kirchner dio el primer paso con el “Plan de Inclusión Previsional”, que incorporó al sistema 2,8 millones de habitantes mayores. El presidente Fernández era entonces jefe de Gabinete.

 

En la misma línea siguió Cristina Fernández de Kirchner, en 2014, con la ley 26.970, que amplió la moratoria y les concedió la jubilación a más de 2,7 millones de personas que no tenían aportes registrados. Más del 80% del universo beneficiario estuvo compuesto por mujeres, amas de casa que realizaban tareas de cuidado o eran trabajadoras informales. Finalmente, fue reparador en términos de feminismo, por la dificultad que representó siempre para las mujeres el acceso al mercado formal de trabajo.

 

En los dos casos, las moratorias tuvieron como eje la aceptación, por parte del Estado, de que millones de personas atravesaron períodos de precariedad laboral que les impidieron aportar al sistema, por lo que se permitió “comprar” años de aporte.

 

Inspirada en esa idea, aunque con la novedad de la perspectiva de género como eje, la titular de la ANSES le propuso al Presidente la idea de que fuera el Estado el que reconociera a las mujeres años de aporte por cada hijo o hija nacidos vivos. Fernández dio el aval y la ANSES se puso a trabajar en los detalles. El anuncio se hará a las puertas del inicio de la campaña electoral.

 

Raverta fue nombrada en la ANSES por el Presidente, pero su desembarco fue auspiciado por CFK, a quien responde políticamente. En la Casa Rosada, su nombre sonó durante varias semanas para encabezar la lista de aspirantes a la Cámara de Diputados de la Nación por la provincia de Buenos Aires, pero la propia funcionaria lo descartó de plano, en público y en privado.