29|11|2021

Listos para perder, los peronismos de Córdoba pujan por el voto antimacrista

17 de junio de 2021

17 de junio de 2021

Divididos, el FdT y el cordobesismo descuentan el triunfo de JxC y van por la banca de la minoría en el Senado. La Casa Rosada fantasea con sumar un diputado.

Sin chances de llegar a un acuerdo para armar una lista común, el Frente de Todos empieza a medir cómo será la batalla en la que se medirá en Córdoba con el sector del peronismo que lidera Juan Schiaretti y se entusiasma con la posibilidad de sumar una banca en la Cámara de Diputados.

 

El escenario entre las dos fuerzas está parejo. La mayoría del electorado cordobés se identifica con Juntos por el Cambio y el peronismo, dividido entre Hacemos por Córdoba y el Frente de Todos, se disputa la otra porción, que sumaría unos 40 puntos según los números que manejan en los dos campamentos.

 

En concreto, este año Córdoba renovará tres bancas en el Senado y nueve en la Cámara de Diputados. En la Cámara alta, la foto actual muestra dos representantes de Juntos por el Cambio, Laura Rodríguez Machado y Ernesto Martínez, y uno del Frente de Todos, Carlos Caserio. En tanto, en Diputados el reparto es de cinco escaños para Juntos por el Cambio, tres para Córdoba Federal, de Schiaretti, y uno para el Frente de Todos, que ocupa Pablo Carro. La expectativa de la Casa Rosada es crecer en Diputados y tratar de mantener el lugar que hoy tiene Caserio en el Senado.

 

El Gobierno jugará sus fichas. Aunque intentó de diferentes maneras desde que desembarcó en la Casa Rosada, el presidente Alberto Fernández no logró acercar a Schiaretti al redil oficialista. El cordobés mantuvo el diálogo institucional con el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, pero se diferenció cada vez que pudo y retaceó el apoyo de su bloque en Diputados a varios proyectos emblemáticos del oficialismo.

 

En 2020, Schiaretti delegó en su vicegobernador, Manuel Calvo, las negociaciones con De Pedro para que el peronismo compitiera unido en Río Cuarto, donde se jugaba la reelección Juan Manuel Llamosasen noviembre de 2020. Fue el primer test electoral del peronismo desde que Fernández asumió como presidente. Llamosas fue reelecto con más del 41% de los votos y se subió al escenario del triunfo junto a De Pedro y al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.

 

Esa experiencia le abrió a la Casa Rosada expectativas sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo macro con Schiaretti para las legislativas nacionales de 2021, pero después del triunfo municipal la relación volvió a enfriarse. Schiaretti se dedicó a cuidar el cordobesismo y dio su apoyo esporádico en el Congreso. 

 

Este miércoles, De Pedro viajó en un Hércules de la Fuerza Aérea a Córdoba junto a la ministra de Salud, Carla Vizzotti, y a la titular del PAMI, Luana Volnovich, a entregar respiradores, insumos médicos y vacunas contra el coronavirus. Fue una visita de pasada hacia Salta y un gesto de la Casa Rosada hacia la provincia, que atraviesa un mal momento con la pandemia. Los recibió el vicegobernador Calvo, mientras Schiaretti estaba aislado por haber sido contacto estrecho de alguien que dio positivo de coronavirus.

 

A principios de esta semana, en la Casa Rosada se rumoreaba que sería el Presidente quien tenía previsto aterrizar personalmente en Córdoba, algo que finalmente no sucedió. Los dirigentes del Frente de Todos de Córdoba esperan que Fernández visite la provincia antes de las elecciones.

 

Aunque es territorio hostil al kirchnerismo, el Presidente mantiene en Córdoba una imagen positiva que ronda los 36 puntos. En la presidencial de 2019 consiguió en la provincia 30 puntos, contra los 61 de Mauricio Macri. Tanto en Hacemos por Córdoba como en el Frente de Todos aseguran que el número de Juntos por el Cambio, cruzado por las internas, está en descenso y amenazado por el espacio libertario, que empieza a preocupar al macrismo en las encuestas de la Ciudad y de provincia de Buenos Aires. Según le dijo a Letra P un dirigente provincial de primera línea, ese segmento mide entre 6 y 9 puntos en las encuestas de la capital cordobesa.

 

Hacemos por Córdoba y el Frente de Todos se disputan la porción restante, con algunas particularidades. A diferencia de lo que ocurre en otras provincias, Córdoba no dirime en estas elecciones ningún cargo local, ya que la Legislatura cordobesa renueva cada cuatro años y no por mitades. Lo mismo ocurre con los concejos deliberantes. Desde esa perspectiva, el compromiso en el territorio de la dirigencia local con la elección es menor porque no les afecta directamente. 

 

“No modifica en absoluto el poder territorial. Podemos ganar o perder ahora y da lo mismo en términos provinciales. La gente vota diferente en las nacionales”, dice un referente del peronismo cordobés ligado a Schiaretti. En el Frente de Todos coinciden: “En esta elección, la gente va a votar a favor o en contra del gobierno nacional”.

 

En 2019, con Fernández como candidato a presidente, el Frente de Todos obtuvo el 22% de los votos en la boleta de diputados nacionales y se quedó con dos bancas, mientras que Hacemos por Córdoba obtuvo solo una. “Aunque sea chico, hay un núcleo duro de apoyo a Alberto”, apunta un dirigente que dialoga en forma permanente con la Casa Rosada y que aspira a que la fuerza del Frente de Todos y el aparato nacional terminen empujando la conquista de otra banca en Diputados, a tono con el resultado 2019.

 

La nómina de candidatos está más o menos definida. Hacemos por Córdoba llevaría a la diputada Alejandra Vigo –además, esposa de Schiaretti– como primera candidata a senadora, mientras que la lista de diputados la podría encabezar Natalia de la Sota, diputada provincial e hija del fallecido exgobernador José Manuel de la Sota. En tanto, el Frente de Todos buscaría renovar la banca en el Senado de la mano del actual senador Caserio, hombre de confianza del Presidente y armador de la campaña presidencial 2019 en la provincia. En Diputados, podría volver a encabezar Carro, que en 2017 dio el batacazo al obtener nueve puntos como candidato de Unidad Ciudadana y quedarse con una banca, en una campaña hecha en soledad.