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El ministro De Pedro buscó limar asperezas en una larga reunión con el gobernador de Córdoba. La Casa Rosada espera el primer test electoral en la provincia, el 29 de marzo. Podría haber unidad.
Por 14/01/2020 17:29

Un almuerzo a solas, casi dos horas de reunión y una atención diferenciada. Con el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, como canciller, la Casa Rosada apunta a dar vuelta la página en la compleja relación que el Frente de Todos mantuvo hasta ahora con el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, y pone sus expectativas en el primer test electoral del año, el 29 de marzo en Río Cuarto.

El encuentro entre De Pedro y Schiaretti fue este martes en la Casa de Gobierno. Fue la primera reunión que tuvieron a solas, desde que Alberto Fernández asumió, el ministro y el gobernador de la provincia que tiene el segundo padrón electoral del país. Antes, habían mantenido diálogos telefónicos y un apartado de unos minutos durante la reunión que el Presidente tuvo con los gobernadores el 17 de diciembre, cuando se acordó la suspensión del Consenso Fiscal.

Schiaretti fue ese día uno de los gobernadores que más activó la suspensión del pacto que los mandatarios habían firmado con el expresidente Mauricio Macri por el que se comprometían a bajar impuestos. La provincia tiene una situación “complicada” en materia fiscal y Schiaretti vio con buenos ojos la posibilidad de aliviar las cuentas provinciales. Después, hizo su aporte en la aprobación de la Ley de Solidaridad Social y  Reactivación Productiva que trató en el Congreso en las extraordinarias de diciembre. 

 

 

La distensión en la relación con la Casa Rosada tiene, además, un condimento particular, considerando que De Pedro era secretario general de la Presidencia en tiempos de Cristina Fernández de Kirchner, cuando la relación del Ejecutivo nacional con Córdoba era más que ríspida. “Pero esos tiempos ya pasaron, esta es otra etapa y pensamos hacia adelante”, dicen en el Ministerio del Interior. Desde Córdoba también optaron por dejar atrás los desencuentros. “Fue una buena y cordial reunión de trabajo”, dijo Schiaretti.

El encuentro incluyó un repaso por varios temas de agenda. Fue mucho más extenso que los que el ministro mantuvo con otros gobernadores e incluyó un almuerzo. Un gesto de tratamiento diferencial.  De Pedro se interesó, en particular, por la situación del campo y de la industria automotriz en la provincia. Quedaron en mantener el trabajo conjunto y un diálogo fluido.

 

 

LAS PRIMERAS URNAS. Pero más allá de la agenda bilateral económica, en la Casa Rosada miran con expectativa las elecciones de Río Cuarto del 29 de marzo. “Es un primer test de cómo viene la relación”, dice un funcionario de primera línea del Ejecutivo. En la provincia, sin embargo relativizan un poco esa consideración y aseguran que las elecciones en esa ciudad obedecen a una cuestión más local y no está tan enmarcada en la relación entre la Nación y la provincia.

Igualmente, si “todos los sectores tienen buena voluntad”, el 29 de marzo podría haber una lista de unidad en Río Cuarto -el segundo municipio de la provincia-, para apoyar al intendente Juan Manuel Llamosas, que aspira a la reelección. De Pedro seguirá analizando la situación política de Córdoba este miércoles, en una reunión que tendrá con el senador Carlos Caserio, principal referente de Fernández en la provincia.