11|4|2021

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Roy Cortina: "No queremos llevar el partido al macrismo"

05 de abril de 2021

05 de abril de 2021

El legislador porteño quiere la conducción nacional del PS. “El socialismo de Santa Fe está a la derecha del Juntos por el Cambio de la Ciudad”, dispara.  

El legislador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Roy Cortina quiere quedarse con la conducción nacional del Partido Socialista (PS) en las internas que se disputarán el próximo 18 de abril. Se enfrenta con la exintendenta de Rosario Mónica Fein, que cuenta con el respaldo de los exgobernadores de Santa Fe Miguel Lifschitz y Antonio Bonfatti, y con el exdiputado provincial Eduardo Di Pollina, quien en 2019 fue el interventor de la federación porteña, cuando Cortina firmó la alianza con Juntos X Cambio. En diálogo con Letra P, acusa a los santafesinos de criticar el armado porteño, cuando -afirma- también lo piensan como alternativa para 2023. 

 

-¿Cuál es su propuesta para la conducción nacional del partido, qué rumbo piensa imprimirle?

 

-Lo primero que tiene que hacer un partido para tener un rumbo es poder pensarse a sí mismo colectivamente. A mí me genera cierta reflexión, casi lacaniana, que los nombres de las otras dos corrientes expresan semánticamente el desconcierto de lo que hay que hacer con el partido. Fein quiere poner al socialismo en movimiento, cuando lo que nos llevó como partido a una quietud total es la conducción que ella misma ahora representa. Di Pollina lo mismo, es un desprendimiento de ellos. Pero esto de poner el partido en movimiento, ¿para qué? ¿hacia dónde? Yo tengo claro qué es ser socialdemócrata. Por eso nuestra corriente plantea que hay que contener todas las ideas y voces, que hay que respetar la pluralidad del partido, y discutir cómo se construye una opción de centro izquierda en la Argentina.

 

-Di Pollina lo trató de enemigo del partido. ¿Se enojó con esas declaraciones?

 

-Son declaraciones desafortunadas. Yo puedo tener diferencias de enfoques, podemos enojarnos en alguna reunión como pasa en cualquier grupo humano, pero con los problemas que tiene la Argentina, si consideras a un competidor de una elección interna del partido un enemigo, entonces no tiene sentido pertenecer a una misma organización. Hace 10 años,  Di Pollina era la mano derecha de Rubén Giustiniani cuando éste fue candidato a vicepresidente de Elisa Carrió, y ahora viene a hacerse el izquierdista. Yo no lo considero un enemigo como él me considera a mí, pero quiero que reflexionemos juntos sobre qué es verdad y qué no.

 

-Los otros candidatos sostienen que usted quiere entregar el PS a la derecha conservadora.

 

-Eso es mentira, un invento. No queremos llevar el partido al macrismo. El Frente Cívico y Social que construyó el PS claramente está a la derecha del frente que nosotros hemos armando en la ciudad de Buenos Aires. Es de público conocimiento que Lifschitz, Fein, Alicia Ciciliani y tantos otros dirigentes dialogan más que yo con Horacio Rodríguez Larreta, Martín Lousteau y los radicales. Lo que hicimos los porteños fue una alianza de partidos con quienes eran nuestros primos hermanos de ruta: el radicalismo, el grupo Evolución, Lousteau, Carrió y todos los dirigentes jóvenes de ese espacio, y también Graciela Ocaña y su representante en Capital. Y ahora incluso estamos dialogando con Margarita Stolbizer. Todos los progresistas serios confluimos en Juntos por el Cambio en la ciudad y nos sumamos en apoyo a la candidatura de Larreta. Yo dije públicamente que era algo específico para la ciudad de Buenos Aires, porque las otras dos opciones que me planteaban Lifschitz y Fein era ir con el kirchnerismo o con el tren fantasma de Roberto Lavagna. Yo no quiero llevar el partido con Macri, pero tampoco quiero que tenga una postura testimonial, mitad cínica, porque miran con interés la posibilidad de confluir con Larreta en el 2023, y una mirada de infantilismo de izquierda que después el socialismo santafesino no lo puede cumplir, porque gobierna moderadamente. 

 

-¿Se puede ganar una elección desde la Capital?

 

-Los santafesinos hablan tanto de Hermes Binner pero cuando lo escucho hablar a Di Pollina, no es Binner. Y lo mismo cuando escucho las idas y vueltas de Fein. Hay que construir una opción social demócrata en serio en Argentina, pero no se puede hacer por fuera de las contradicciones políticas que tiene el país. Yo no creo en un socialismo simplificador, el pensamiento socialista es complejo. No somos ni un partido troskista ni una secta. Entonces, con las complejidades que tiene cada una de las provincias, no se puede simplificar y reducir la estrategia que tomó el socialismo porteño e intentar bastardearla como lo hace Fein.

 

-¿Cree que el ganador o la ganadora están entre usted y Fein?

 

-Yo creo que nosotros vamos a hacer una gran elección. Pero además, creo que el triunfo nuestro está en que, por primera vez, el partido se abre al debate en una elección nacional de tres listas. El resultado va a reflejar que muchos socialistas quieren debatir y que cuestionan el status quo del partido, y eso ya es histórico. Nuestra lista  tiene representantes de todo el país, y es la primera vez que se hace una elección en serio, no como la que se le hizo a (Héctor) Cavallero hace 30 años o a (Jorge) Rivas, que fueron elecciones fantasmas. Esta va a ser una elección real y eso se debe a que nosotros creamos pluralismo federal, y para mí eso ya es el triunfo.