10|4|2021

Modo covid: discurso por zoom, bancas vacías y cero folclore

01 de marzo de 2021

01 de marzo de 2021

La apertura de sesiones porteña estuvo marcada por la ausencia de Larreta y el protocolo. Poca presencia de legisladores. Bares y roscódromos, vacíos.

La puesta en escena de la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires de 2021 pasará a la historia por su rasgo inédito: no estuvo el jefe de Gobierno de manera presencial, se limitó el acceso producto del protocolo sanitario debido a la pandemia por coronavirus, tampoco hubo presencia de diplomáticos ni palcos habilitados. Eufemismos afuera, no existió el folclore tradicional que viste la ceremonia en el edificio de Perú 130.

 

El factor determinante fue la ausencia de Horacio Rodríguez Larreta, que debió aislarse por su viaje familiar a Brasil y presidió la sesión de manera remota, como corolario de un 2020 atravesado por esa herramienta digital para achicar distancias en épocas de cuarentena y distanciamiento. Al ingresar al edificio, se debió instalar una posta sanitaria, donde los ingresantes deben tomarse la temperatura y alcohol en gel.

 

En el recinto porteño solo estuvieron los jefes y jefas de bloque: 14 legisladores y legisladores pudieron ocupar sus bancas y el resto debió seguirlo por la plataforma de videoconferencias Zoom, algunos en su propio despacho y otros desde sus hogares. El 1 de marzo suele ser un desfile de personalidades políticas porteñas y nacionales, pero esta jornada fue inusual: estuvo el vicejefe de Gobierno y Presidente de la Legislatura, Diego Santilli; el jefe de Gabinete, Felipe Miguel; los ministros Fernán Quirós (Salud) y Soledad Acuña (Educación).

 

Los pasillos estaban vacíos, como también los accesos, todo bajo el pedido de las autoridades de respetar el distanciamiento, conforme al protocolo sanitario. A pesar del profuso control policial, tanto por la Legislatura como por el Congreso, hubo una sola movilización, encabezada por agrupaciones de izquierda, hacia la Legislatura porteña. Los cafés y bares del perímetro de la Legislatura y Plaza de Mayo, generalmente abarrotados por las tertulias previas a las palabras del alcalde, lucían desiertos.

 

Tampoco hubo catering en el Salón Eva Perón, espacio mítico de la rosca interpartidaria, luego del discurso inaugural. Por el hemiciclo que rodea el recinto solo desfilaba el personal de seguridad, celosamente atareado para blindar las puertas lindantes al recinto. Ese espacio, año a año, está recubierto de cámaras de TV, legisladores y legisladoras que pululan, voceros, reporteros gráficos y personal técnico del edificio parlamentario. En la jornada de este lunes no corría un alma.

 

La tropa PRO que llegó lo hizo por el acceso trasero, totalmente vallado, por lo cual se ahorraron la presencia de custodios personales. El ingreso, históricamente, se hace por la entrada de Diagonal Sur. Por allí, cada 1 de marzo, desfilan desde embajadores hasta las autoridades del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) a la espera del saludo protocolar y la foto para inmortalizar el instante. Otra imagen que quedó sin efecto en la Apertura de Sesiones de 2021.

 

Entre funcionarios y legisladores sumaban menos de veinte personas en el recinto para seguir, vía pantalla, el discurso de Rodríguez Larreta. Había más presencia de personal técnico de la Casa, tanto técnicos como de seguridad. Postales insólitas de un evento que reúne al jet set de la política porteña, con balcones y pasillos repletos. Esta vez, la jornada fue atípica y marcada por el discurso remoto del jefe de Gobierno.