02|5|2022

Reelecciones: quiénes deberán esperar hasta 2027

30 de diciembre de 2021

30 de diciembre de 2021

Una decena de dirigentes de Todos del conurbano ya se frotaban las manos mirando 2023, pero el cambio en la ley sepulta sus expectativas. Los casos de familia.

No todo el arco peronista festeja la modificación a la ley que pone tope a las reelecciones de los intendentes e intendentas de la provincia de Buenos Aires. Con la norma tal y como estaba antes de su modificación en la Legislatura, muchos referentes distritales se preparaban para dar el salto y gobernar poderosos distritos del conurbano, en algunos casos bendecidos por las autoridades en retirada. Sin embargo, el triunfo con el cual el intendentismo se garantiza la chance de competir por otro periodo frustra o pospone los planes de las figuras emergentes.

 

Tras la catarata de pedidos de licencia de diecisiete jefes comunales del peronismo, en el conurbano sólo habían quedado siete del Frente de Todos imposibilitados de ir por un nuevo mandato: Alberto Descalzo (Ituzaingó), Mario Ishii (José C. Paz) y Julio Zamora (Tigre), de la Primera sección electoral, y Alejandro Granados (Ezeiza), Andrés Watson (Florencio Varela), Fernando Gray (Esteban Echeverría) y Mario Secco (Ensenada), de la Tercera.

 

En esos distritos, los candidatos y candidatas a sucederlos vieron desplomarse sus expectativas este martes, cuando, en un pacto transversal a las fuerzas y con disidencia en ambos bloques mayoritarios, la Legislatura modificó la ley, estableciendo como primer mandato a contabilizar el iniciado en 2019.

 

En Ezeiza e Ituzaingó, donde Granados y Descalzo gobiernan desde 1995, los decepcionados pertenecen al propio núcleo familiar, empezando por sus hijos. Gastón Granados (jefe de Gabinete de Ezeiza) y Pablo Descalzo (presidente del Concejo Deliberante de Ituzaingó) acariciaban 2023, pero tal vez tengan que esperar hasta 2027 para intentar suceder a sus padres en el cargo. No hay indicios de qué harán ambos intendentes. Por ahora, el dato es que ninguno abandonó el cargo en casi treinta años. Otra que tendría que posponer sus intenciones es Dulce Granados, presidenta del Concejo Deliberante, esposa del jefe comunal.

 

Ishii puede ser visto como el más democrático a la hora de pensar un sucesor: este año contrarió el mandato de Todos y abrió el juego a la interna en la elección legislativa. El vencedor fue Roque Caggiano, presidente del Concejo Deliberante. Es el que mejor ranquea para suceder al hombre del poncho si es que éste no busca otra reelección en el distrito que gobierna hace veinte años.

 

En Tigre, una aspirante a reemplazar a Zamora es Malena Galmarini, esposa del exintendente de Tigre y actual presidente de la Cámara de Diputados de la nación, Sergio Massa. Sin posibilidad y tras sufrir la derrota en las legislativas de noviembre, el camino estaba abierto para la titular de Aysa. Ahora, Zamora está en carrera para revalidar en 2023.

 

La situación en Florencio Varela es particular. La nueva ley le da al actual intendente, Andrés Watson, la posibilidad de ir por un nuevo mandato, pero esa decisión no está en sus manos sino en las del conductor político del distrito, el diputado nacional Julio Pereyra. Para suceder a Watson se anota también la hija del legislador nacional y actual funcionaria municipal Julieta Pereyra.

 

Los aspirantes a suceder al intendente de Esteban Echeverría, Gray, también se quedarían con las ganas. En la nómina se anotaban la secretaria de Gobierno, Valeria Bellizi, y la senadora y esposa del jefe comunal, Magdalena Goris. Gray gobierna el distrito desde 2007, y debido al enfrentamiento que tiene con el titular del PJ bonaerense, Máximo Kirchner, difícilmente pueda saltar a otro cargo o candidatura. La situación parece entorpecer el camino a las posibles sucesoras, que deberían esperar hasta 2027.

 

Finalmente, otro hijo que deberá tener paciencia para intentar suceder a su padre en Ensenada es Nicolás Secco; también, el presidente del Concejo Deliberante, Luis Blasetti, y la diputada bonaerense Susana González, ambos con aspiraciones. El intendente calificó de “mamarracho” la ley que limita el número de reelecciones. “Si la ley me lo impide, no seré (candidato). Si la ley lo permite, seré”, adelantando que buscará otra reelección.