El rebrote de la grieta

El pase sanitario divide aguas en Buenos Aires

El oficialismo defiende la medida ante el crecimiento exponencial de casos. La oposición se queja por “autoritarismo” y falta de controles reales.

La implementación del pase sanitario en territorio bonaerense ahondó la grieta política entre el oficialismo y la oposición. Legisladores del Frente de Todos se alinearon a la decisión del gobernador Axel Kicillof y aseguraron que es una medida “correcta” que busca hacer frente a las nuevas variantes que ingresaron al país, mientras que sus pares de Juntos y Avanza Libertad apuntaron contra la iniciativa y la catalogaron de “inconstitucional” y afirmaron que genera un “acorralamiento en la sociedad”. 

 

El senador del Frente Renovador José Luis Pallares aseguró que “respetar al otro también significa cuidar al otro” y que por esa razón están incentivando a que el mayor número de personas “complete el esquema de vacunación”. “Lo mínimo que se les pide a las personas que acuden a eventos masivos, sobre todo si son cerrados, es que proporcionen un pase sanitario”, dijo y agregó: “Es la única manera de cuidarnos. Y quien no desea vacunarse debe respetar a los que sí queremos hacerlo y la única manera es esta, es con un pase sanitario para que todos estemos más tranquilos”.

 

Por su parte, el diputado oficialista referente de Descamisados Juan Miguel Gómez Parodi coincidió en que “es una medida correcta y muy atinada del gobierno que va en sintonía con los crecimientos de los casos en todo el país y en el mundo”. “Hay que destacar que en este marco el gobierno reforzó la vacunación y hoy cualquier bonaerense o persona que venga a vacacionar a la provincia puede ir a una posta de vacunación y aplicarse una dosis. Con mis 33 años ya me llegó el turno para vacunarme con la tercera dosis”, sostuvo el legislador del Frente de Todos, que apuntó además contra la oposición por “intentar sacar rédito político” a partir de las críticas al pase sanitario.  

 

“Lamentablemente, es una película que ya vimos, que frente a medidas sanitarias que el gobierno tiene que tomar, no por gusto, sino en función de proteger a la ciudadanía, hay una oposición que intenta sacar rédito político. Igual esas estrategias no les funcionan. Ya lo intentaron deslegitimar las vacunaciones y hoy afortunadamente somos unos de los países con mayores dosis aplicadas”, analizó.

 

En tanto, el senador de la Unión Cívica Radical Alejandro Cellillo remarcó: “Me parece que en función del escaso resultado que genera el pase sanitario, seguimos acorralando a una sociedad que hizo un gran esfuerzo”. “Donde el kirchnerismo ve un problema, ve un cepo. Creo que, como gobernantes, deberían tener un poco más de creatividad para llevar a cabo la gestión. Ya van casi 2 años de pandemia y no puede ser que siempre piensen en restricciones a la libertad”, apuntó Cellillo, que también es médico.

 

Diputados del PRO que responden a intendentes también coincidieron con parte de la postura del senador del histórico partido, mientras que su par de Avanza Libertad Guillermo Castello fue un poco más allá y aseguró que “exigir un pase sanitario para poder trabajar, viajar o entrar a un comercio es netamente inconstitucional”.

 

“No se puede obligar a nadie a inocularse un producto que está en fase experimental, del cual aún no se tienen datos concluyentes con respecto a eficacia y efectos secundarios. El gobierno debe ir por vía de la persuasión, nunca por la obligación. Es una medida discriminatoria, autoritaria y violenta”, concluyó el diputado libertario.

 

Javier Milei y Luis Petri en una base aérea militar
Javier Milei durante la apertura de sesiones en el Congreso de la Nación. 

Las Más Leídas

También te puede interesar