01|7|2022

El radicalismo cordobés se astilla a pesar de la tregua nacional

24 de diciembre de 2021

24 de diciembre de 2021

La dirigencia pregona la unidad, pero la cohesión interna parece una quimera. El mapa dividido en la Legislatura y en el Concejo Deliberante capitalino.

A pesar de haber logrado la unidad en el armado del esquema del Comité Nacional, la Unión Cívica Radical (UCR) continúa sin avanzar en la cohesión interna en Córdoba, distrito de donde provienen los dos presidentes de los bloques recientemente divididos en la Cámara de Diputados, Mario Negri y Rodrigo De Loredo. De hecho, con los últimos movimientos, el partido quedó dividido en cuatro bloques en el Concejo Deliberante capitalino.

 

La división del radicalismo provincial tuvo su último capítulo (hasta ahora) con el ingreso de Lucas Balián al Concejo en reemplazo de De Loredo. El exjefe de concejales radicales durante la gestión de Ramón Mestre formó un monobloque al que denominó Vamos Córdoba. A nivel nacional, el espacio se identifica con el gobernador correntino Gustavo Valdés.   

 

De esta manera, Juntos por el Cambio está expresado en el recinto por cuatro bloques: la UCR tradicional, que cuenta con cuatro ediles (Cecilia Aro, Alfredo Sapp, Daniela Sacchi y Pablo Romero); Córdoba Cambia, que cuenta con seis integrantes entre radicales, macristas y juecistas (María Iglesias, Juan Negri, Eugenia Terré, Alicia Migliore, Armando Fernández y Ricardo Aizpeolea); Evolución (Esteban Bría) y el reciente monobloque de Balián. 

 

A fines de 2019, un grupo de dirigentes por entonces identificados con Ramón Mestre lanzó un espacio buscando una renovación en el seno del radicalismo provincial. Jugaron con De Loredo en la interna partidaria de marzo y compitieron en las PASO con una lista propia, que llevó a Javier Bee Sellares como candidato a senador y a Laura Sesma como principal aspirante a la Cámara de Diputados. De ese espacio proviene Bailán. 

 

Con su entrada en el Concejo Deliberante, que fue precedida por un tironeo previo con la mestrista Mariana Jaime que reclamaba para sí la banca que quedaba vacante, todos los sectores que participaron de la interna de JxC en las primarias tienen algún tipo de representación en las estructuras cordobesas.

 

El otro espacio que se desprendió de las grandes estructuras internas y presentó su propia lista en las elecciones de septiembre pasado es la que tiene como referente a Dante Rossi y que se identifica con las banderas históricas del alfonsinismo. Rossi forma parte de la bancada del radicalismo en la Legislatura de Córdoba en donde la representación del partido centenario se divide entre Juntos UCR (Marcelo Cossar, Dante Rossi, Verónica Garade Panetta, Benigno Antonio Rins y Marisa Carrillo) y JxC (Orlando Arduh, Silvia Paleo, Darío Capitani, Patricia De Ferrari Rueda, Alberto Ambrosio, María Elisa Caffaratti, Juan Jure, Daniela Gudiño y Raúl Recalde).

 

Junto a Cecilia Irazuzta (Coalición Cívica), ambos espacios legislativos articulan en un interbloque que se encuentra en una notable minoría frente al oficialismo que suma 51 bancas, de las 70 que conforman la Unicameral mediterránea. A veces, el radicalismo cuenta con el apoyo de María Rosa Marcone y de Gerardo Grosso, de Encuentro Vecinal Córdoba.

 

Si bien hay quienes argumentan que la división se debe “a fines prácticos", sobre todo en lo que refiere al reparto de cargos dentro del órgano legislativo, a veces las diferencias se marcan de manera explícita. En rigor, la presentación del proyecto para regular las apuestas on line dejó al descubierto esos contrapuntos. Arduh, radical y presidente de la bancada de JxC, firmó la iniciativa junto a cuatro legisladores y legisladoras del PRO y rápidamente recibió las críticas de los representantes de su propio partido. Incluso los radicales al interior de JxC se expresaron en disidencia. En las últimas horas, las propias autoridades partidarias de la UCR y el Frente Cívico pidieron que el texto sea retirado. Eso no sucedió y, por el momento, su aprobación sólo depende de la voluntad oficialista.

 

La división también se observa entre los intendentes y las intendentas, que están fragmentados en dos espacios. El más grande, que históricamente aglutinó a referentes radicales al frente de comunas y municipios, es el Foro de Intendentes Radicales. La semana pasada, las autoridades de ese espacio de trabajo se renovaron logrando una unidad significativa entre las diferentes vertientes que componen el espacio. Pero no todos están allí. Por fuera queda el bloque que, a mediados del 2020, se desprendió del foro y fundó su propio espacio, al que nombraron Municipios y Comunas Radicales (Mucora).