12|9|2022

Arenga nacional y fuerza territorial en el sprint final del FdT en Córdoba

04 de noviembre de 2021

04 de noviembre de 2021

Casi 150 dirigentes cordobeses se movilizaron hasta el CCK. El viernes, Manzur desembarcará en la provincia. Inyección de confianza y enojo con Schiaretti.

Una comitiva de 132 dirigentes provinciales del oficialismo en Córdoba viajó este miércoles a Buenos Aires para una reunión que estaba pautada con el jefe de Gabinete, Juan Manzur, pero de la que terminó participando prácticamente todo el equipo ministerial, que había estado reunido apenas un rato antes en la Casa Rosada. La foto final le sirve al Frente de Todos (FdT) en Córdoba como un golpe de confianza en el último tramo de la campaña de cara a las legislativas. El 14 de noviembre el espacio intentará mantener la banca que se ponga en juego y mejorar la performance de las primarias.

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Según la diputada Gabriela Estévez, la reunión sirvió para “ratificar el compromiso del gobierno nacional con un modelo de desarrollo en el cual Córdoba tiene un rol central como motor productivo del país”. En el mismo momento en que la reunión avanzaba en el CCK, el Ministerio de Obras Públicas daba a conocer un relevamiento que señala que la administración nacional lleva adelante en la provincia mediterránea una inversión de $68.458 millones entre obras finalizadas, en ejecución y proyectos a licitar.

 

“Se trata de 671 obras y proyectos, de las cuales 14 corresponden a obras viales, 2 a hídricas, 57 de agua y cloacas; 96 de infraestructura social, urbana y educativa; 32 de la red de infraestructura sanitaria y 470 del Plan Argentina Hace”, advirtieron en un movimiento que claramente persigue el objetivo de contrarrestar el discurso de Juan Schiaretti que insiste cotidianamente en hablar de la inequidad en el reparto de recursos y el centralismo porteño del que responsabiliza a la actual gestión. 

 

“El problema no es el discurso del gobernador, el problema es que eso se traduce en decisiones políticas concretas que perjudican a todos los cordobeses. Por ejemplo, ahora no quiere controlar los precios”, señalan desde uno de los sectores del FdT más críticos con la administración provincial. “Nadie esperaba una reacción tan dura de parte de Schiaretti”, reconocen desde un lugar intermedio, desde donde en algún momento el acercamiento con el peronismo provincial no era visto con demasiado recelo.

 

Más allá de las lecturas particulares, en una buena parte de FdT el peso de la elección legislativa de cara al 2023 modificó su clave de lectura. Lo que principalmente era un esperanza de unidad peronista en base a un buen resultado electoral que obligaría a Schiaretti a “sentar en la mesa” al espacio referenciado con el gobierno nacional, viró ahora a una mirada que advierte que, ante la avanzada de JxC y el crecimiento de Luis Juez como un ya casi seguro candidato a la gobernación, HxC “necesitará” sumar voluntades para evitar daños mayores.

 

Esas lecturas a futuro, que hoy parecen ciencia ficción, se sustenta en la cercanía de identidades políticas y las historias compartidas que tiene en los gobiernos de municipios y comunas su expresión más clara. Cómo ya se dijo en Letra P, la doble genética del peronismo en Córdoba obliga a los jefes y jefas locales a jugar a dos bandas, más allá de las presiones y los temores. Detrás de eso, el centenar de intendentes e intendentas que el FdT pudo mostrar en la foto, a la que se sumó el propio Alberto Fernández, una fortaleza territorial que colisiona con las lecturas que advertían un éxodo masivo posprimarias.

 

En su encuentro con dirigentes comunales, el propio Presidente se le paró a Schiaretti y cuestionó sus dichos que responsabilizan al FdT y JxC de haber "chocado el país". "Yo no pienso como él, no somos lo mismo. Yo no choqué nada, al país lo chocaron sus amigos", aseguró durante la arenga en la que, buscando fidelizar la preferencia de los presentes, reconoció a Córdoba como un "territorio hostil".

 

“La realidad de los referentes del interior provincial es diversa porque hay algunos que han hecho una gran elección y otros a los que no les fue tan bien. Pero no se habló demasiado al respecto, ellos pudieron tener un diálogo directo con los ministros y eso es muy importante de cara al futuro del espacio” explicó a este medio uno de los candidatos del FdT que anticipó un compromiso que, según Manzur, debe ponerse de manifiesto en la profundización del trabajo de cara al 2023. “Tenemos dos años por delante para trabajar, para implementar acciones, para llevar adelante políticas públicas. Vamos a recuperar todo el tiempo perdido”, afirmó el propio jefe de Gabinete.

 

Si bien el viaje a Buenos Aires era un tanto resistido desde algunos sectores internos que planteaban que podía resultar inconveniente movilizar a esa cantidad de dirigentes, el resultado terminó conformando a todos y todas; y sirvió de prefacio para la llegada de Juan Manzur a territorio mediterráneo, que se concretará el próximo viernes.

 

Sin agenda ni comitiva confirmada, por ahora se sabe que el tucumano visitará la capital mediterránea, pasará por Villa María y también se haría tiempo para recorrer uno de los territorios más visitados por las distintas fuerzas políticas en la segunda parte de la campaña electoral: Río Cuarto.

 

Marchando desde atrás, el FdT busca reconstruir su expectativa en Córdoba con una inyección de confianza que empuja a la militancia a trabajar con mayor ímpetu en los últimos diez días de campaña. Como sucede en la mayor parte de los distritos del país, el objetivo es mejorar la cosecha de septiembre, a sabiendas que el resultado final será adverso pero que la pelea debe replantearse de cara a las ejecutivas del 2023.