11|1|2022

Tras un intento fallido, Vicentin ajusta la puntería para no quedarse sin balas

28 de noviembre de 2021

28 de noviembre de 2021

El juez rechazó la propuesta de pago y pidió más racionalidad. La cerealera va por una segunda chance en un tablero agitado. ¿Volantazo o retoques?

Vicentin se encontró con un revés del juez que lleva el concurso preventivo, Fabián Lorenzini, quien le ordenó la reformulación de la propuesta de pago que había presentado a sus acreedores. Con un margen cada vez más estrecho en un mar bravo de intereses cruzados, la cerealera insistirá con algunas salidas ya sean circunstanciales o de fondo. La pregunta es si este nuevo traspié en una novela que está a punto de cumplir dos años desde que se declaró el default por 1.400 millones de dólares, encamina hacia una caída final o suma nuevas páginas.

 

La cerealera le escapa a toda idea que suponga no contar con más balas. Por el contrario, entiende como parte del proceso que el juez haga objeciones después de recoger observaciones con los acreedores y afirma que trabajará en alguna mejora o en una alternativa de pago. Lo cierto es que fueron contundentes algunas definiciones del magistrado al rechazar a la propuesta de quita del 70% a pagar en 15 años la deuda millonaria fue contundente. 

 

Para esa nueva chance, la empresa plantea como determinante la extensión del período de exclusividad que vence a mediados de diciembre, lo que significa una nueva patada para adelante al proceso que, naturalmente, no cae bien en los acreedores. En todo ese tiempo que se prolongue es posible que nazcan nuevos esquemas para acomodar un concurso que no logra enderezarse.  

 

Los socios

En rigor, una nueva hoja de ruta requerirá atender algunos puntos de fondo que objetó el juez Lorenzini, más allá de las cuestiones técnicas y administrativas. Por ejemplo, el magistrado entendió que la ventaja de la dolarización propuesta para los créditos de acreedores de granos deja de serlo cuando se plantean 15 años de plazo de pago. Y también cuestiona el monto de quita: si bien generalmente son importantes, este es del 70%. De deber 1.400 millones a sólo pagar 500 millones de dólares.

 

Cualquier propuesta de la firma choca con una realidad: muchas manchas al tigre terminan oscureciéndolo del todo. Hay todo un desafío por delante que no sólo atañe a los directores de la cerealera sino también a los socios estratégicos, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), Viterra Argentina y Molinos Agro, que pretenden quedarse con el 90% de las acciones de Vicentin e ir inyectando dinero para cancelar la deuda.

 

De hecho, los plazos de los estudios de factibilidad lo hicieron los socios estratégicos, quienes proponen hacerse de la firma, acelerar el funcionamiento de la planta y con lo que genera (cash flow) pagar la propuesta concursal. Según se justifican, hoy las condiciones actuales conllevan márgenes bajos. 

 

En ese sentido, el juez no ve inyección real de capital y sugiere que se hagan estimaciones de manera más optimistas y atractivas. Es ahí cuando se desprende una cuestión de fondo: ¿Cuánto más están dispuestas a poner estas empresas y sostener este esquema? ¿Habrá nuevas recetas con otros actores? Los accionistas, ya sin margen de salir ilesos, ¿ceden todo y que se termine la novela?