18|1|2022

La UCR bonaerense retiene sus bancas en el Congreso y crece en la Legislatura

15 de noviembre de 2021

15 de noviembre de 2021

Suma tres escaños en Diputados BA. Ganancia con listas lideradas por amarillos. En lo municipal, derrotas que duelen y triunfos que posicionan.

De la manesmanía a los claroscuros. La efervescencia radical a partir del resultado obtenido por Facundo Manes en septiembre menguó con los números que dan cuenta de la cosecha concreta de la UCR bonaerense en estas legislativas. En el Congreso, el radicalismo provincial sostiene las tres bancas que puso en juego en esta elección, mientras que, en la Legislatura, engrosó su tropa en la Cámara Baja, pero no pudo hacer lo mismo en el Senado, a pesar de que las primarias habían despertado expectativas en ese sentido. En el plano municipal, consiguió posicionar a 2023 boinablancas que triunfaron en distritos sin tierra y consolidó varios terruños propios, pero también sufrió algunas derrotas que resonaron a nivel distrital.

 

Post-PASO, el hecho de no haber superado la barrera del 40% para intercalar cada dos candidatos hizo que, en la lista liderada por Diego Santilli, el radicalismo colocara  en los lugares expectantes de ingreso a tres de sus correligionarios: Manes, la referente de Evolución radical Danya Tavela y el diputado Fabio Quetglas, el único que logró renovar de los radicales bonaerenses a los que les expira su periodo en el Congreso, ya que Josefina Mendoza quedó ubicada lejos en la boleta (24) y Carlos Fernández no jugó por su reelección. Quetglas ingresó al filo, en el casillero 15

 

El ala de Dar el Paso ubicó otros nombres en la Cámara Baja nacional, pero se trata de extrapartidarios como Emilio Monzó y Margarita Stolbizer. Así, la UCR provincial sostuvo su cosecha 2017, año donde el partido centenario se veía relegado en el reparto con relación al socio PRO, otrora al comando del Gobierno.  

 

En la Legislatura bonaerense, la ganancia radical se divisa en la Cámara Baja, donde puso cinco bancas en juego y cosechó ocho. Las tres bancas sumadas se obtuvieron en dos secciones donde quien había ganado la interna de septiembre, y, por ende, encabezó la lista de noviembre, fue un dirigente amarillo.

 

En la Segunda, integrando como perdedor, la UCR ganó más que negociando con el PRO la lista de unidad de 2017. En aquella oportunidad solo había conseguido ingresar a la zarateña Sandra Paris, mientras que en esta elección metió detrás de la figura de Santiago Passaglia (que encabezó la boleta seccional) a tres propios: el intendente de Rojas, Claudio Rossi; la abogada de Salto Viviana Dirolli (anotada por Manes) y el psicólogo Julio Pasqualin.

 

En la Tercera obtuvo la otra ganancia. Allí, la nómina seccional la lideró el exintendente de Quilmes Martiniano Molina (PRO) y anotó por el ala radical a la Legislatura al dirigente de Evolución Pablo Domenichini y a Nazarena Mesias. En 2017, solo había ingresado el quilmeño Fernando Pérez. En la Sexta y Octava, el partido centenario retiene las bancas que puso en juego

 

En el Senado provincial, la UCR sostiene las cinco bancas que puso en juego. Perdió un escaño en la Primera (donde ingresó por Dar el Paso el dirigente de extracción peronista Joaquín De la Torre) y en la Cuarta -donde había expectativas de ingresar tres boinablancas- retuvo las dos que el partido puso en juego (ingresó Érica Revilla y fue reelecto Agustín Máspoli) pero no logró sumar a la bragadense Eugenia Gil, que estaba en zona expectante.

 

En la Séptima, mantuvo su banca Alejandro Cellillo, mientras que la ganancia -para equiparar la pérdida de la Primera- se dio en la sección del actual titular de la UCR bonaerense, Maximiliano Abad: la Quinta. En esa jurisdicción, no solo renueva Flavia Delmonte, sino que accede el marplatense Ariel Martínez Bordaisco. Ambas figuras responden directamente al mandamás de la UCR provincial, que también asoma como uno de los ganadores en su terruño, donde el radicalismo metió tres bancas en el Concejo, entre ellas Marina Sánchez Herrero, esposa de Abad y figura que suena como posible reemplazo de Bordaisco al frente del Concejo Deliberante local.

 

En los municipios, el radicalismo obtuvo algunos triunfos de calibre en comunas que administra de larga data, como Tandil, donde la lista liderada por el lunghista Mario Civalleri se impuso por más de 23 puntos al FdT. Eso sí, para asegurarse fidelizar todos los votos de Juntos en septiembre, a sus contrincantes de interna tuvo que concederles lugares de privilegio (por ende, bancas) con más generosidad de lo que establecía el reglamento frentista. Es que las otras dos líneas internas habían cosechado más del 25%.

 

Luego, en distritos de marcada referencia radical, como Saladillo, el triunfo del oficialismo municipal no tuvo el tenor suficientemente para evitar un reparto igualitario de bancas al Concejo con el FdT: fue cuatro y cuatro. Cerca de allí, en General Alvear –distrito base del senador Cellillo–, la UCR cayó ante el FdT, algo que generó que este lunes todo el gabinete del intendente Ramón Capra pusiera a disposición su renuncia. En otro bastión radical, Chacabuco, la lista bendecida por Víctor Aiola pelea voto a voto (a la espera del escrutinio definitivo) con la nómina del FdT que lidera el exintendente Darío Golia, quien se adjudica el triunfo.

 

En distritos sin tierra, la UCR posaba fuertes expectativas a noviembre en algunos casos donde había ganado en las PASO la interna frentista y, en la sumatoria, Juntos se imponía. Esas esperanzas se consolidaron en distritos como La Costa, donde la lista que lideró el titular del Comité local, Daniel López, ganó por casi diez puntos. En tanto, en un distrito PRO como 9 de Julio, fue rotunda la victoria del radical Ignacio Palacios (Evolución), que le sacó casi 37% a la lista del FdT.

 

No obstante, en Necochea, no hubo festejo. En las primarias, el radical Gonzalo Diez venció en la interna y Juntos había ganado la compulsa frentista con 40 puntos. Este domingo, obtuvo 25% y quedó debajo de la boleta corta de Nueva Necochea bendecida por el intendente local, Arturo Rojas, a quien le surtió efecto la arenga de su espacio por el corte de boleta, el cual tuvo recepción en un marco donde los resquemores por no abrirse la lista del radical a quienes compitieron frente a él en septiembre hicieron que –a pesar de la campaña seccional realizada en Juntos para que voten la tira completa- Diez no lograra fidelizar todo el voto que el frente obtuvo en las PASO y se diera un masivo corte.