07|10|2021

Batacazo moyanista y amenaza de fractura en la Confederación del Transporte

07 de octubre de 2021

07 de octubre de 2021

Aliados de Camioneros junto a un sector ferroviario se quedaron con la CATT, vital para el éxito de cualquier paro. Roberto Fernández y Maturano, afuera.

En la elección sindical más importante previo a la renovación de la cúpula de la CGT, el moyanismo dio una muestra de fortaleza y pragmatismo para imponer su conducción al frente de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT). A partir de ahora, el estratégico nucleamiento, un instrumento imprescindible para lograr medidas de fuerza exitosas, será conducido por el líder de la Unión Ferroviaria, Sergio Sasia, quien pese a la resistencia de algunos de los grandes gremios del sector será el secretario general.

 

Como segundo de Sasia estará Juan Carlos Schmid, que se desempeñó hasta hoy como titular de la CATT y que mantuvo una relación de tira y afloje con su exaliado Hugo Moyano. Ahora, la hegemonía del moyanismo y los gremios combativos de la actividad quedó en evidencia en la conformación del Consejo Directivo de la central sectorial: como secretario gremial estará el camionero Omar Pérez; y como secretario de prensa, Juan Pablo Brey, ambos del riñón de Hugo y Pablo Moyano; y el jefe de los pilotos, Pablo Biró, como secretario de Interior.

 

Como si el acuerdo entre Sasia y Moyano no fuera transparente, el flamante secretario general de los transportistas habló durante el Congreso y sostuvo que "el conductor de la CATT es Pablo Moyano" y pidió que sea parte de la futura conducción de CGT.

 

Pese a que en el polideportivo del Sindicato del Seguro casi 90 de los 114 gremios que integran las CATT respaldaron la lista de unidad, hubo ausencias de peso que rompieron el clima de equilibrio que el mundo gremial transita hacia el 11 de noviembre, fecha en la que se renovará la cúpula de CGT. Si hasta ahora todas las señales apuntaban a una reunificación de la principal central obrera con las puertas abiertas a los sectores disidentes, principalmente al moyanismo y la Corriente Federal de los Trabajadores, el faltazo de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) y La Fraternidad en el cónclave de los sindicatos del transporte pone en crisis la estrategia de unidad. Sobre todo porque tanto el ferroviario Omar Maturano como el titular de la UTA, Roberto Fernández, cercado desde la toma de la sede de su sindicato en diciembre de 2019 y el crecimiento de la lista opositora que conduce Luis Bustinduy y apadrina Camioneros, se encargaron de hacer saber que su ausencia fue en rechazo a "las imposiciones del moyanismo".

 

El líder de los maquinistas de trenes incluso fue más allá y aseguró que junto a dos decenas de gremios conformarán una central alternativa a la CATT.

 

El documento elaborado por la flamante conducción plantea como principal desafío "generar una agenda que que instale la conformación de un sistema de transporte que articule y complemente los distinto modos del sistema multimodal de logística para asociarla al proyecto nacional de desarrollo" y respalda abiertamente al Gobierno.

 

Además, bregaron por "la unidad del Movimiento Obrero en base al compromiso de encarar una agenda irrenunciable con objetivos y propuestas concretas en defensa de todos y todas las trabajadoras".