24|11|2021

El consuelo de Donda

07 de enero de 2021

07 de enero de 2021

El churrasqueo es deporte nacional y transversal. Lo practican ilustres y giles de toda calaña. ¿Inmunidad de rebaño? El Presidente y la épica de volver mejor.

“Cuando veas a otro ganar / a estorbarlo no te metas / cada lechón en su teta / es el modo de mamar.” (Martín Fierro)

 

Es la irresistible tentación de la carne. La Justicia se empecina en darle al churrasqueo -quien lee esta pieza podría familiarizarse con el modismo si contratase un servicio de escuchas ilegales para alambrar despachos públicos, comités o unidades básicas- con diferentes tipos penales, pero su gravedad institucional se licua en la masividad: es mal de muchos y de muchas en la política; un contrato tipo entre chanchos y quienes dan de comer. Se trata de un vínculo atávico -sí, bastante desigual- entre quienes ejercen libidinosamente el poder con billetera ajena y diluyen el gasto en una vaquita en la que ponen los casi 50 millones de argentinos y argentinas -ni se dan cuenta porque termina siendo un aporte solidario irrisorio- y partícipes necesarios que comen de esa mano por necesidad y urgencia o, también, por razones menos atendibles. Un contrato acá, uno allá, te nombro acá, cobrás tanto, me das tanto… los churrascos salen como espeto corrido en una calesita folclórica.

 

Según se investiga ahora en ámbitos tribunalicios a partir de una denuncia presentada en sede judicial con audios adjuntos, la jefa del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (no contra el churrasqueo, vale señalar), Victoria Donda, le habría ofrecido un cargo en ese organismo a su empleada doméstica a cambio de que renunciara al vínculo que las unía.

 

Dicho así, un horror. Sin embargo, la funcionaria asegura que todo está en regla y que la eventual designación en el Inadi contemplaría contraprestaciones por parte de la beneficiaria. Además, denuncia intenciones arteras de quienes buscarían construir, con esos materiales, un edificio de fake news. La Justicia dirá.

 

Combo Triaca. Churrasqueo más maltrato.

En el peor de los casos, Donda tendría consuelo. Como vienen recordando los medios en las últimas horas, Vicky no sería pionera. En sainetes del estilo se vio embarrado en los noventas Fernando de la Rúa (el jardinero de su Quinta Villa Rosa tenía un contrato en el ya extinto Concejo Deliberante porteño, que resultó ser la fiesta nacional del churrasqueo); en el amanecer de los 2000 cayó la impoluta Graciela Fernández Meijide (glamour con compromiso social: profesor de tenis de marido, asesor del Ministerio de Desarrollo) y en el segundo semestre de los 2010 se vio involucrado Jorgito Triaca, nada menos que ministro de Trabajo del cambio que iba a dar vuelta como una media la historia del kirchnerismo delictivo (en su caso, la oferta de un puesto en un sindicato intervenido por él mismo incluyó violencia de género, una muestra de adhesión sin dobleces a la filosofía olmediana: si la vamo’a hacer, hagámosla bien).

 

Un agravante para Vicky es el fucking archivo. No lo resiste. Es una dirigente que ha mirado mucho la paja en el ojo ajeno. En sus épocas de militante libre del sur, cuando transitaba la avenida del medio a distancia prudente de los dos bandos que guerreaban a uno y otro lado de la gran grieta, les tiró piedras a los dos campamentos. Dijo en aquel tiempo que en el segundo gobierno de CFK la corrupción había “resucitado” de la peor manera. A Mauricio Macri presidente directamente lo denunció por los presuntos delitos “de abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público" por un decreto que les permitía a familiares de funcionarios y funcionarias ingresar al blanqueo de capitales -churrasqueo de gran escala.

 

De todos modos, ¿quién resiste un archivo? Otro mal de muchos y muchas. Inmunidad de rebaño, otra vez.

 

Pese a todos estos atenuantes, un fiscal imputó este miércoles a Vicky. La investiga por presuntas “administración fraudulenta y malversación de fondos públicos”. No alcanzaron las palabras del abogado penalista y panelista Alberto Fernández, ahora atajador de penales en ejercicio de la primera magistratura: "No está en la naturaleza" de Donda "sacar ventaja del Estado" (churrasquear), dijo y alimentó teorías conspirativas: “No tengo ninguna duda de que fue alguien que quiso hacerle daño".

 

El problema -más, para un gobierno que busca preservarse inocente porque volvió para ser mejor- es el qué dirán: aunque en el mismo lodo estén todos manoseados y todas manoseadas, la chusma siempre se llena la boca.