ROSARIO

Boleto picado: antes de salir, se frena el nuevo sistema de transporte de Javkin

Con aval empresario y político, los cambios en el servicio chocaron en los barrios. La oposición reclama y el intendente recalcula para no pagar doble costo.

Con un sistema de colectivos en terapia intensiva debido a la pandemia, el intendente de Rosario, Pablo Javkin, avanzó en un rediseño de emergencia gracias a facultades extraordinarias que le concedió la mayoría del Concejo municipal, pero tropezó antes de salir a pista. El ajuste de líneas, frecuencias y recorridos despertó el reclamo ciudadano a una semana de implementarse y ahora la oposición pide frenarlo. El oficialismo analiza retoques y no pagar un doble costo político.

 

 

Ni bien arrancó el año, el equipo del intendente metió mano y tijera al esquema: circularán unos 450 colectivos, que significan unos 200 menos que circulaban hasta ahora y la mitad de lo que se proyectó en la licitación de hace unos años. Además se avanzó en la fusión de líneas, y cambios de recorridos.

 

Las prestadoras, que habían marcado más de una vez la cancha por la falta de sostenimiento y los 85 días de paro de choferes durante 2020, quedaron conformes con la definición del esquema de la cual participaron.

 

La histórica Rosario Bus habría logrado mantener las líneas más rentables y desprenderse o fusionar aquellas menos convenientes. En tanto, los mendocinos de El cacique, que amagaron todo el 2020 con abandonar el sistema, lograron reducir obligaciones en cuanto a unidades. La restante es una empresa municipal. En el medio se anunció un aumento de un 30% del boleto, y un leve reacomodo de subsidios nacionales y provinciales con la aplicación del Boleto Estudiantil Gratuito.   

 

Le picaron el boleto

Cuando comenzó la divulgación del nuevo esquema, el rechazo de distintos barrios populares y del macrocentro de la ciudad fue categórico y alteró los planes del oficialismo que ya descontaba la implementación, luego de surfear a la dirigencia política. Los vecinos y vecinas entienden que en algunos casos quedarán aislados por el cambio de conectividad o deberán caminar varias cuadras tras los nuevos recorridos en zonas donde la delincuencia es regla.

 

Tanto Juntos por el cambio como el Frente de Todos, que en su momento rechazaron o se abstuvieron a los superpoderes del intendente, salieron a pedir un freno en la implementación al entender que los ajustes fueron apurados y sin una mirada fina. El peronismo pidió suspender el nuevo sistema “hasta tanto no se realice una Audiencia Pública”, mientras que el bloque macrista propone postergarlo un tiempo para corregir antes de ponerlo en marcha.

 

"Es más razonable ver y evaluar ahora, y no apurarse y tener que corregir después porque será un problema doble", dijo a este medio el concejal de JxC Carlos Cardozo. Por su parte, la peronista de Iniciativa Popular, Fernanda Gigliani, sostuvo a Letra P: “El Ejecutivo tiene que tener una actitud permeable y de escucha. Hay cambios que son menores, pero en algunos casos prácticamente los barrios quedan desconectados”.  

 

El oficialismo registró que podría tener un doble costo político hacer correcciones con el sistema funcionando, y reconoce con la dirigencia opositora que deberían hacerse retoques. Incluso, el intendente podría hacer anuncios los próximos días luego de reuniones con distintas vecinales y analizarlo con la secretaría de Movilidad. Esto lo haría volver sobre sus pasos luego de haber planteado que las correcciones podrían hacerse con el sistema en marcha.

 

Javier Milei en el acto por el Día de la Bandera en Rosario
Javier Milei, Maximiliano Pullaro y Pablo Javkin en la celebración del Día de la Bandera en Rosario.

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