Fue otra jornada larga para el gobernador Axel Kicillof en medio del reclamo policial. El mandatario optó por mantenerse lejos de las contestaciones públicas que pedían los y las manifestantes de la fuerza y sostenerse sobre los anuncios del plan integral de seguridad y la salida, celebrada, que le dio por la tardenoche Alberto Fernández con el anuncio de darle un punto más de coparticipación al Estado bonaerense. En este escenario frágil y de pasos medidos, en Gobernación creen que el conflicto se encamina a una resolución, aunque resta una tarea difícil: la reconstrucción del mando de la fuerza policial que quedó roto tras la sublevación de la bases fogoneadas por agentes retirados.
Con el esperado –y demorado– anuncio del lanzamiento del plan integral de Seguridad en la provincia, pautado para este jueves, en el Ejecutivo bonaerense había optimismo en que el conflicto se iría disipando.



