El gobernador Axel Kicillof y representantes del bloque del Frente de Todos que trabajan en la redacción de un proyecto de ley para aumentarle los ingresos brutos a las entidades financieras con el objetivo de paliar la crisis económica producto de la pandemia cerraron un preacuerdo para poner en pausa la presentación legislativa del proyecto en el corto plazo e incluirlo dentro de lo que será la ley fiscal 2021.
En sintonía con el proyecto de ley que ya ingresó en la Cámara de Diputados de la Nación, donde se busca un “aporte solidario y extraordinario para ayudar a morigerar los efectos de la pandemia”, con la firma de Máximo Kirchner, en la provincia también se trabajaba sobre tres actividades con buena facturación. Además de las entidades financieras, la iniciativa original contemplaba subir los ingresos brutos a las cableoperadoras y a la fabricación de “insecticidas, plaguicidas y productos químicos de uso agropecuario” cuando el total de ingresos gravados, no gravados y exentos obtenidos por el contribuyente en el periodo fiscal 2019, por el desarrollo de cualquier actividad dentro o fuera de la Provincia, “supere la suma de quinientos millones de pesos ($500.000.000)”.
En lo que respecta a las cableoperadoras, tiene que ver con el sinsabor legislativo que vivió Kicillof a principio de año cuando la oposición le modificó en la discusión de la ley fiscal impositiva 2021 un aumento de los ingresos brutos a las cableoperadoras alegando que subirle este impuesto repercutiría en el precio a la tarifa del consumidor final. “Lo hicimos para que nos putee Clarín”, bromeaba -con un dejo de verdad- un senador en aquella trabajosa sesión de enero.
Ahora, Kicillof iría por su revancha. Por el impuesto no aplicado a las cableoperadoras y el no cobro de una tasa extraordinaria a actividades portuarias, principalmente a las cerealeras, la provincia resignó 10.000 millones de pesos, según explicó el presidente del bloque del FdT en el senado provincial, Gervasio Bozzano. De haberse conseguido, esos fondos habrían atemperado el impacto que en las arcas bonaerenses produjo el exorbitante gasto-inversión en el sistema de salud para enfrentar la pandemia.
Según supo Letra P de fuentes ejecutivas y legislativas oficialistas, Kicillof quiere incluir en el proyecto de ley fiscal impositiva que presentará el año próximo la suba de ingresos brutos a entidades financieras. Para eso, también puso en tema al titular de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA), Cristian Girard.
El retraso de la presentación del proyecto es parte de la estrategia legislativa del oficialismo. Se presume que la ley fiscal impositiva incluirá también el presupuesto 2021. Tendrá que negociar con Juntos por el Cambio, que manda en el Senado, con 26 de las 46 bancas. Se anticipa que la iniciativa sea sometida a cambios, como ocurrió con la ley fiscal impositiva 2020 y endeudamiento que el Ejecutivo consiguió el mes pasado, luego de arduas negociaciones.
En tanto, el presupuesto se discutirá una vez que se definan los lineamientos de la Nación, que ya tiene un acuerdo con los bonistas y perfila un horizonte más claro para hacer una proyección de gastos. Tanto Fernández como Kicillof están actualmente gestionando con el presupuesto 2019 prorrogado.