13|11|2021

Los lobbies que jugaron con Cambiemos para ablandar la Impositiva de Kicillof

08 de enero de 2020

08 de enero de 2020

La oposición salvó a las cableoperadoras. También presionaron fuerte las grandes cerealeras. El presidente del bloque de Todos en el Senado dijo que con los cambios se pierden $10 mil millones. 

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, siguió de cerca durante todo este miércoles miércoles lo que ocurría en la Legislatura. Bien entrada la noche, el parlamento bonaerense terminó sancionando la ley Fiscal Impositiva 2020. El oficialismo tuvo que ceder en varios puntos durante toda la negociación y el proyecto estuvo a punto de naufragar cuando las cableoperadoras entraron en la negociación en el Senado y lograron bajar la alícuota del impuesto a los Ingresos Brutos, que subía en un 1% en el proyecto que el Ejecutivo había presentado.

 

Con el peso de sus votos, Juntos por el Cambio impuso modificaciones al proyecto. El artículo 100, que grava con una tasa extraordinaria a distintas actividades portuarias, principalmente a las cerealeras, fue uno de los focos del conflicto. En la Cámara alta, la oposición logró bajar los cánones de carácter extraordinario que pedía el Ejecutivo. En la gobernación, este y otros puntos modificados generaron malestar, pero el gobernador necesitaba la ley y tuvo que ceder. 

 

 

El oficialismo y la oposición habían acordado que los cambios se hicieran en el Senado, que pasadas las 16.30 pasó a cuarto intermedio sin hora de regreso y se sumergió, justamente, a cocinar el proyecto definitivo. El sabor final, para el gobernador, fue agridulce. 

 

Las modificaciones al artículo 22 del proyecto fue otro punto caliente. El inciso J gravaba con un 3% a los "operadores de televisión por suscripción". En el Senado ese porcentaje de bajó a un 2%, tal como venía de la gestión de María Eugenia Vidal. La ex gobernadora estuvo detrás de ese retoque, bramaban en la bancada oficialista. Un dato: mientras la ex mandataria estuvo en París, el asunto no estuvo en agenda. 

 

"No les están cuidando el cable a los argentinos, le están cuidando el bolsillo al Grupo Clarín. Se tienen que hacer cargo. Ojalá el Grupo Clarín y los 200 apellidos del campo valoren lo que están haciendo ustedes, pero no creo, porque ellos desprecian la política. Y ustedes deciden representar eso", arremetió el presidente del bloque del Frente de Todos en Diputados, Facundo Tignanelli, y de esa manera mostró la llave de la negociación.  

 

 

Tignanelli, Cuto Moreno y Walter Abarca (Foto: AGLP)

 

 

La tasa portuaria también fue repudiada por Cambiemos. El diputado de Juntos por el Cambio Matías Ranzini hizo hincapié en "la carga impositiva que para los puertos va a generar que los barcos carguen y descarguen en Rosario o en la Ciudad de Buenos Aires" y advirtió: "Debemos cuidar la actividad portuaria bonaerense derivada de nuestra producción y obviamente su nivel de empleo. Los sindicatos también deberían de estar preocupados".  

 

De la misma manera se pronunció el legislador Santiago Passaglia. "Van a condenar a los puertos de la provincia de Buenos Aires", dijo el opositor oriundo de San Nicolás. Además, llevó al recinto un antiguo comunicado de la Federación Marítima Portuaria Naval y la Industria Marítima, que tiempo atrás realizaron un paro de actividades por la inclusión de un impuesto similar. 

 

PUERTOS CALIENTES. En el Senado, Kicillof tuvo que ceder y modificar este punto. El proyecto creaba una tasa por tonelada cargada ($93) o descargada ($273) de cada puerto bonaerense y 46$ por tonelada de mercadería removida durante el mes. Pero la oposición modificó esos montos. Se redujo la tasa por tonelada cargada a $46,50$ o descargada a $139 de cada puerto bonaerense y $23 por tonelada de mercadería removida durante el mes. Es una reducción del 50%.

 

"Con las modificaciones que le hicieron (la oposición) al proyecto vamos a perder más de 10 mil millones de pesos", se lamentó el presidente del bloque del Frente de Todos en el Senado, Gervasio Bozzano, al cerrar el debate antes de la votación. 

 

La negociación se habia iniciado el 24 de diciembre, cuando el Ejecutivo giró el proyecto a la Legislatura. Tuvo infinitas idas y vueltas. Al ver que la oposición no iba a ceder en varios pasajes del texto, Kicillof se vio obligado a realizar los cambios que quedaron estampados en la ley.