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Estoy verde: ¿no me dejan comprar? La deuda, otra vez en una insólita zona de turbulencias. El mundo no ayuda. El tiempo es una carta a favor.

Por 24/09/2020 14:30

Al revés de lo que esperaban el ministro de Economía, Martín Guzmán; el titular del Banco Central, Miguel Pesce, y el resto del equipo económico del Gobierno, ninguna señal alcanza para estabilizar el mercado financiero: ni el exitoso canje de los bonos de deuda –tanto los emitidos bajo ley extranjera como nacional– ni la presentación del Presupuesto 2021 ni, incluso, las medidas cambiarias restrictivas que, si bien no son bienvenidas, apuntan a mostrar que el país no se quedará sin reservas. La desconfianza tiene raíces profundas y llevará tiempo revertirla.

Los indicadores clave no dejaron de deteriorarse desde que el Palacio de Hacienda anunció el resultado de la reestructuración del tramo externo de la deuda el 31 de agosto.

El 10 de septiembre, cuando comenzó la operatoria con los títulos nuevos, el riesgo país –el diferencial de rendimiento entre los Bonos del Tesoro de Estados Unidos a diez años en comparación con sus equivalentes nacionales– se desplomó a 1.101 puntos básicos. Desde entonces, todo fue deterioro y el miércoles último finalizó a 1.392, un 26% más. Este jueves, ese indicador elaborado por el banco de inversión J.P. Morgan volvía a castigar el riesgo argentino.

 

Fuente: Rava Bursátil.

 

En diálogo con Letra P, el analista financiero Christian Buteler estimó que “es una barbaridad que los títulos del canje hayan caído más de un 20% desde que salieron a cotizar. Ahora tenemos de nuevo precios propios de bonos con problemas de repago, aun cuando el Gobierno logró liberar los próximos cuatro años de vencimientos”.

“A los funcionarios se los nota perdidos y por detrás de los acontecimientos. Hacen acordar a lo que pasaba en el Banco Central en mayo, junio y julio de 2018”, señaló. 

Por otra parte, tras una baja momentánea, el dólar blue volvió a los $145 y los tipos de cambio paralelos pero legales, el “contado con liquidación” (CCL) y el “dólar MEP” (Mercado Electrónico de Pagos) crecen 13% y 9%, respectivamente, en el mes, recortando avances previos en la rueda de este jueves.

 

Fuente: Rava Bursátil.

 

El viento externo sopla en contra. La segunda ola de la pandemia en el hemisferio norte hace que los agentes del mercado no vean claro el fin de la recesión en Estados Unidos y en Europa, algo que, entre otros factores, invirtió negativamente el rumbo de las grandes bolsas mundiales. Sin embargo, otra vez de acuerdo con Buteler, “la desvalorización de los activos argentinos no se puede atribuir a eso”.

 

Evolución del índice industrial Dow Jones en la Bolsa de Nueva York. (Fuente: marketwatch.com).

 

“Lo que pasa es producto de las últimas normas (cambiarias) del Banco Central, que hicieron que en la práctica no se pudiera comprar dólares y de cuyas consecuencias la entidad se desentendió, presentándolas como un problema de los bancos”, agregó Buteler.

En efecto, desde el anuncio del cepo ultra, que deduce los gastos con tarjeta del cupo mensual de compra de 200 dólares por persona y que limita el acceso a divisas oficiales de empresas con grandes deudas, los bancos dejaron de vender billetes verdes. La explicación fue que necesitaban tiempo para adecuar sus operaciones a la nueva normativa, pero el efecto fue la extensión de una gran mancha de desconfianza.

 

 

“El lunes, por ejemplo, la agencia Bloomberg decía que los argentinos ya no podían comprar dólares. Además, las empresas tienen problemas para acceder a divisas para pagar sus deudas. Todo eso se refleja en la venta de bonos y en problemas con los 17.000 millones de dólares que están depositados en los bancos”, ilustró el punto el analista.

 

 

Finalmente, el Banco Central salió a corregir esa anomalía y anunció un acuerdo con la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) para agilizar la operatoria cambiaria de los bancos, lo que permitiría normalizarla desde este viernes.

 

 

También en charla con este medio, Leandro Ziccarelli, director del Departamento de Research del Instituto de Capacitación Bursátil (ICB), añadió otros elementos al regreso de la desconfianza.

“Está claro que el canje estuvo bien, pero los bonos nuevos en dólares no son muy atractivos para los inversores porque no pagan montos relevantes hasta 2025. Además, pesaron las regulaciones cambiarias, que, si bien eran esperables, se presentaron todas juntas y sin una buena comunicación, lo que llevó a muchos a hacerse la idea de que no hay coordinación o planificación. Por último, después del canje, había que mostrar que el país iba en una dirección y terminó yendo en otra: el Presupuesto proyecta un déficit primario del 4,5% del PBI y uno financiero del 6%, todo bajo el supuesto de que se corta buena parte de la asistencia por el covid-19, lo que lleva a temer que esos números solo sean el principio”, dijo. “El mercado pasa eso a precios”, añadió.

“No creo que este vaya a ser el tinte del mercado para con Argentina de acá en adelante. Hay mucho ruido, mucha espuma, pero eso va a ir mermando con el paso del tiempo y ahí vamos a poder ver cómo siguen las cosas en verdad”, cerró Ziccarelli.