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En Diputados dicen que el reclamo es prematuro y, por ahora, inválido. La idea es cederle el recinto a la oposición. Si salen del Congreso, será "de local".

Por 23/09/2020 19:27

Apenas el interbloque de Juntos por el Cambio (JxC) presentó su anunciado pedido para debatir en forma presencial el impuesto a los ricos y el Presupuesto 2021, el oficialismo activó las alertas para canalizarlo. En la presidencia de la Cámara de Diputados, en manos de Sergio Massa, interpretaron la solicitud como "un recurso prematuro e improcedente" porque todavía no hay convocatoria para tratar en el recinto ninguno de los dos proyectos, pero fue considerada como "un preaviso" de los tironeos que vendrán cuando ambos textos tengan un dictamen.

La nota fue presentada este martes, poco antes de que el ministro de Economía, Martín Guzmán, comenzara su exposición sobre el Presupuesto 2021. En la línea de tiempo que barajan cerca de Massa, la primera escala no apuntará a buscar un lugar externo al Congreso para sesionar, sino a explotar al máximo la capacidad sanitaria del recinto para contener a macristas, radicales y lilitos que quieran debatir los dos temas en el recinto, en forma presencial. De acuerdo a los cálculos del departamento médico del cuerpo, pueden participar en forma presencial 90 diputadas y diputados, siempre y cuando mantengan la distancia sanitaria y ocupen los balcones que rodean al hemiciclo. 

 

 

En el Frente de Todos (FdT), tal como anticipó Letra P, hay una decisión tomada para abordar esa tensión. El bloque que encabeza Máximo Kirchner buscará vaciar sus 119 bancas, conectar a su bloque en forma remota y dejarle todo el espacio libre a la oposición. El interbloque de JxC que conduce el radical Mario Negri tiene 116 integrantes y la cifra de presentes podría reducirse por sus integrantes con enfermedades preexistentes y quienes tengan dificultades de traslado desde sus provincias. 

En el conglomerado opositor recordaron que el 1 de septiembre reunieron a 94 integrantes para reclamar sesiones presenciales y no aportaron precisiones sobre las negociaciones que afrontarán con Massa para definir si alcanza con utilizar la capacidad del Congreso o si insistirán con realizar una sesión en un lugar externo al palacio. 

 

 

La búsqueda de un lugar alternativo aparece muy lejana en los cálculos del oficialismo, por razones técnicas y políticas. "En términos tecnológicos es muy costoso trasladar todo el dispositivo que utilizamos para las sesiones remotas y dentro del Congreso tenemos conectividad segura, algo más difícil de garantizar en otro lugar", confió a Letra P una alta fuente parlamentaria. 

Sin embargo, las preocupaciones políticas también son prioritarias. "Si hubiera que pensar en otro lugar, no creemos que sea en los lugares que ellos buscan, como el Teatro Colón, el Centro Cultural Kirchner o un estadio porteño, porque sabemos que quieren jugar de local para hacer una puesta en escena", amplió una de las autoridades del oficialismo para confirmar que buscarán evitar por todos los medios posibles que una eventual sesión fuera del Congreso sea el epicentro de una movilización organizada por el macrismo para condicionar el debate del Presupuesto o del impuesto a las grandes fortunas. 

La disputa por la localía es determinante en los tironeos silenciosos que protagonizan opositores y oficialistas sobre una posible sesión fuera del Palacio.

 

 

Para el FdT, una locación en un territorio administrado por el oficialismo podría despejar algunos temores. Un indicio de esos planes surgió hace diez días en la última reunión de labor parlamentaria donde fue renovado el protocolo de sesiones remotas por 60 días, con la posibilidad de que más de diez diputados reclamen sesionar con mayor presencialidad, pero siempre con la utilización del sistema virtual para conectarse, aún cuando estén dentro del recinto.

"Podría ser en Deportivo Laferrere", le dijo Massa al jefe del bloque del PRO, Cristian Ritondo, cuando el opositor le planteó las alternativas porteñas. Ese club de fútbol está en La Matanza y fue mencionado como un anticipo de los planes que maneja el oficialismo para afrontar los reclamos de Cambiemos.

Si bien no hay nada definido y la experiencia matancera parece lejana y suena a chicana, confirma que sigue en pie la idea de utilizar un polideportivo como "plan B". Cerca del titular del cuerpo recuerdan que el partido de Malvinas Argentinas, administrado por el peronista Leonardo Nardini, cuenta con el estadio cubierto "DirecTV Arena" en la localidad de Tortuguitas, que tiene capacidad para 9.300 personas sentadas. Las mismas posibilidades técnicas tiene el microestadio de Atlanta, en el barrio porteño de Villa Crespo.