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Construye poder en distritos del conurbano bonaerense, donde ya tiene dirigentes ocupando bancas. Apuesta a constituirse como corriente interna del PJ.

Por 07/08/2020 11:55

El mundo evangélico tiene su pata en el Frente de Todos y es articulada en la gestión a través del ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, y el jefe del bloque oficialista en Diputados, Máximo Kirchner. Los “peronistas cristianos” apuestan, sin la velocidad de sus pares de Una Nueva Oportunidad (UNO), a constituirse como una corriente interna del PJ con volumen propio. Trabajan en un armado incipiente en la provincia de Buenos Aires, con una concejalía en Almirante Brown, un cargo de funcionario en Marcos Paz y dicen ir por más.

Arroyo se reunió este jueves con 30 referentes evangélicos de todo el país que participan de la gestión pública; concejales, diputados y otros funcionarios de diverso rango y procedencia. Los puso al tanta de la actividad de la cartera que lidera y los instó a acompañarlo en su plan de gobierno. En la mesa virtual había pastores y cristianos de todos los colores, incluso cercanos a Juntos por el Cambio, como el diputado santafesino Walter Ghione y el exfuncionario bonaerense Gastón Bruno. Asistieron “los que tienen un fuerte trabajo en el territorio”, dijo un presente.

 

 

Las iglesias evangélicas mantienen un lazo fuerte con el Estado. Al igual que durante la presidencia Macri, los referentes nacionales se vinculan con el oficialismo para ordenar el “trabajo social y territorial” en los comedores y merenderos que lideran en distintos puntos del país, más aún ahora, en épocas de pandemia y crisis creciente. “Daniel siempre se dedicó a lo social y desde siempre, cada vez que iba a un barrio, se encontraba con una iglesia, una capillita”, describió a Letra P el subsecretario de Relaciones Interreligiosas del distrito de Marcos Paz, Matías Martínez, quien participó del encuentro.

POLÍTICA. Pero el vínculo que construyeron excede los asuntos de gestión. También tendieron puentes estrictamente políticos con varios dirigentes, como con la diputada nacional de La Cámpora Romira Uhrig. Oriunda de Moreno, la legisladora canaliza todas las demandas políticas del evangelismo y las viabiliza dentro del bloque que lidera Kirchner. Martínez describió a este medio que buscan hacer frente a los “nuevos derechos” no consagrados por ley vinculados a la falta de un registro estatal que determine la cantidad exacta de iglesias evangelistas en todo el país. “Proyectos de interacción y reconocimiento institucional”, resume. Según Martínez, solo en el distrito marcospasense hay 55 iglesias evangélicas.

 

 

El funcionario de la municipalidad gobernada por Ricardo Curutchet (FdT) afirmó que los “peronistas cristianos” se vienen reuniendo hace varios meses pero siempre con “perfil bajo”. Martínez Creció en una familia de pastores ligada al PJ y rescata un voto “silencioso pero masivo” de adhesión a Todos.

El pastor Pablo Repetto es concejal (FpV) en Almirante Brown. Enrolado en la Iglesia bautista Cristo Para Todos, que lidera el pastor Bernardo Affranchino, amigo y ladero de Arroyo en la Mesa contra el Hambre, Repetto da cuenta de armados incipientes en General Rodríguez, Chacabuco, José C. Paz y La Matanza.

 

 

En diálogo con Letra P, Repetto habla de la futura “gestación” de un espacio dentro del PJ. “Somos más de lo que se piensa”, defiende, y confía que el evangelismo siempre estuvo “mucho más identificado con la esencia pura del PJ, la de la justicia social”.

EMBARAZO. Tanto Martínez como Repetto reconocen que la diferencia principal que tienen con la conducción del Frente de Todos es la postura frente a la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo y la “ideología de género”, pero eso no les impide ver que están dentro de un partido con intereses colectivos. “En ese tema no estamos de acuerdo, en los 99 restantes sí lo estamos. Desde el cristianismo no podemos pensar en pertenecer a un partido que endeudó al país, es mucho más lo que nos une que lo que nos divide”, evaluó Martínez.

 

 

El dúo conoce a los líderes de UNO, el grupo de pastores que se acercó a Juntos por el Cambio y aspira a integrar la coalición opositora. “Los conozco a todos. Está muy bien lo que hicieron, necesitamos cristianos comprometidos en la política”, señaló Repetto. Martínez, por su parte, admitió que UNO “se adelantó un poquito” pero juzgó “improvisado” su lanzamiento.