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Pronostican un alto impacto en algunas regiones, a pesar de que la nieve traerá beneficios. Emergencia en medio de la lucha contra el Covid.

Por 01/08/2020 10:21

Las grandes nevadas que cayeron en toda la Patagonia generaron un golpe sin certezas en el stock del ganado ovino. A poco que se viralizaran videos con los efectos inmediatos de la inclemencia del tiempo, donde se podía observar a ovejas tapadas por la nieve o caballos estancados en el manto blanco, los gobiernos activaron sus protocolos para contener a los habitantes de los lugares más golpeados. Si bien varias localidades y parajes continúan aislados, se intensifica la tarea para ayudar a quienes subsisten por una economía regional emblemática.

Las provincias patagónicas desplegaron la asistencia y aportes para contener el impacto, del que todavía no hay estimaciones. Según autoridades, la nevada de los últimos días fue la más grande de los últimos 20 años. En Río Negro, al menos, esperan que las perdidas alcancen hasta un 40% del stock.

 

En Río Negro, la declaración de la emergencia provincial agropecuaria establece la exención del pago de los impuestos inmobiliario y automotor para los productores, al igual que una prórroga en el pago de créditos con la provincia. Avalado por la gobernadora, Arabela Carreras, ya se piensa en un financiamiento posterior.

 

Según la información del Ministerio de Producción y Agroindustria de Río Negro brindada a Letra P a través del secretario de Ganadería, Tabaré Bassi, la provincia tiene algo más de 3.500 productores ovinos. Por los datos que maneja el área, hay zonas complicadas y otras en una situación de extrema gravedad; los menos perjudicados son 2.800 y, los del segundo grupo, los que necesitan un auxilio inminente, llegan a mil.

Localidades como Comallo, Pilcaniyeu, Ñorquinco, Clemente Onelli (recordada por una histórica publicidad de una empresa telefónica), Mencué, Laguna Blanca y Paso Flores, entre otras, se encuentran en una situación más que delicada. Al ser un cordón montañoso de más de 1.200 metros sobre el nivel del mar, la acumulación de nieve las perjudicó al extremo. A eso se sumó el corte de las rutas provinciales, que dificultó la llegada de suministros.

 

En la zona rionegrina en que nevó, hay unas 800 mil cabezas ovinas que se alimentan en los extensos campos de la meseta patagónica. También, 45 mil bovinas y unas 90 mil caprinas. En las zonas más complicadas, hay un tercio de las especies.

 

“Hablar de números de la mortandad es complicado. Hicimos algunos estimativos con la gente de INTA, pero no hay nada concreto. Debemos esperar a que la nieve baje”, señaló Bassi. Por estimaciones extraoficiales que manejan los productores nucleados en entidades rurales, el índice oscilaría entre un 20 y un 40 por ciento. Pero, en otros lugares, algunos productores pueden llegar a perder hasta la totalidad de su ganado.

“Hay que ayudarlos a recuperar su stock. Esto es duro, pero no como la ceniza de 2011, que devastó a los productores. Fue letal”, explicó el funcionario.

Para la suplementación animal de una primera etapa, el gobierno rionegrino presupuesta unos 40 millones de pesos. La cifra, que parece menor, se agiganta con el complejo marco de la pandemia.

 

 

DATOS. Rodolfo Mayer, productor de Los Menucos, le explicó a Letra P que, a largo plazo, la nieve será beneficiosa porque renovará pasturas y cursos de agua. El problema es el corto plazo: el impacto será fuerte y creará un escenario de alta complejidad.

A largo plazo, la nieve será beneficiosa porque renovará pasturas y cursos de agua. El problema es el corto plazo: el impacto será fuerte y creará un escenario de alta complejidad.

“Si bien llevamos varios días sin nevadas, en las zonas más altas hay más de un metro. Todavía no sabemos muy bien qué efecto va a dejar, pero creemos que la mayoría de los animales no va a sobrevivir”, se lamentó el joven productor, que administra con su familia un establecimiento con 20 mil cabezas ovinas.

Para Mayer, todavía no hay certezas de cuál será la pérdida para su campo. “Si bien en zonas bajas ya no hay nieve, en otras sigue y hay que esperar que baje para encontrar a los animales”.

La emergencia generó la reacción de la Mesa Ovina Nacional, integrada por Coninagro, CRA, Federación Agraria Argentina y Sociedad Rural Argentina, al igual que representantes de toda la cadena ovina que al inicio de 2020 sufrieron una depresión del 26% en el precio internacional de la lana.

Baldomero Bassi, titular de Sociedad Rural del Alto Valle, entidad que articula la actividad en la región sur, aseguró  a Letra P que “la ayuda es poca”, pero se prioriza llegar a los parajes. “Sabemos que se busca salvar vidas. Están trabajando el Ejército y la Gendarmería”, contó.