29|9|2021

ASPO, rating y clics: más ruido que nueces en el primer trimestre de pandemia

07 de julio de 2020

07 de julio de 2020

Los altos niveles de audiencia en la cuarentena no garantizan financiamiento y la incertidumbre domina el presente y el futuro de los medios.

A poco más de cien días de haberse decretado el aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO) para minimizar los contagios por Covid-19, parecen consolidarse dos tendencias en el sistema de medios: la euforia por consumir noticias del primer mes pasamos dio paso al regreso de las audiencias a su vieja normalidad. Y nada de eso se tradujo en mejoras de los ingresos en dos sectores claves: la TV y los medios digitales. 

 

En aquel lejano marzo, los niveles de rating subieron fuertemente en  la mayoría de los canales y señales de televisión. Hubo récords de visitas en los medios digitales en sitios de todo tamaño y performance y, aunque las suscripciones a medios digitales vienen con una leve tendencia a la suba, esto no se traduce en un crecimiento de la práctica de “pagar para acceder a noticias”. ¿Hay un dilema ahí?

 

El primer mes de intensidad en el consumo de información fue seguido por un período vinculado, entre otras cosas, a cierto desgaste en las audiencias. Quizás lo explique la omnipresencia de las noticias sobre el Covid-19. Además, el proceso de pasaje de ASPO a Distanciamiento Social en gran parte del territorio contribuyó a esa dinámica. 

 

 

La TV se adecuó. Los canales privados repusieron “latas” para reemplazar la –ya en marzo- escasa oferta de ficción. Telefé recurrió a sus ficciones turcas y brasileras: a “Avenida Brasil” hasta la cambió de horario para usarla de parche por el levantamiento del programa de Lizzy Taglini ante contagios de COVID 19. La TV Pública también lo hizo con “En terapia”. Los rendimientos en audiencia son dispares. 

 

En mayo se registró una leve merma en el encendido en la TV por cable. C5N volvió al primer puesto con 2,31, un poco menos que los 2,49 previos. TN bajó a 2,22 de los 2,47 de marzo. A24 pasó de 2,01 a 1,86. Canal 26 se ubicó cuarto con 1,22. Los primeros cuatro lugares de la lista fueron para las señales de noticias. Los servicios audiovisuales digitales también crecieron en consumo y su financiamiento por suscripción completó el recorrido. 

 

PANORAMA. Los sistemas de medición de consumo de audiencia que consultan editores y directivos de medios digitales mostraron cifras que sorprendieron a propios y ajenos: récords de visitas y de tiempo de consumo durante el primer mes de ASPO, con una agenda dominada por el Covid-19. El porcentaje de cambio de visitantes únicos generó sonrisas y autocelebraciones en algunas redacciones. 

 

Según datos de Comscore, hubo medios digitales que crecieron hasta casi cuatro veces en visitas respecto de enero. Un panorama similar se dio con los sitios de los canales de TV abierta: www.tvpublica.com.ar expuso el mayor crecimiento con 423%. También lo hicieron las visitas a las plataformas de entretenimiento por streaming

 

 

 

Pero ese boom inicial no trajo alivio al bolsillo de los empresarios. Por el contrario, en el primer mes de ASPO, medios generalistas que apuestan a la estrategia de generar suscripciones a través del paywall vieron ralentizar la curva de suscriptores digitales. A eso se sumó la caída de ingresos por publicidad en la industria periodística en general. 

 

Como complemento, bajó el interés de los lectores por el tema COVID-19 y los medios digitales volvieron a los índices de audiencia previos a la pandemia. Incluso, algunos perdieron lectores. Según las métricas de Comscore del mes de mayo, lanacion.com bajó un 6% su audiencia respecto al mes anterior; mayor pérdida tuvo perfil.com con un 11% y sorprende la baja del sitio tn.com.ar, que pasó de 12.159.000 visitantes únicos en abril a 9.733.000 en mayo (20%). Es decir, la web de la señal de noticias del Grupo Clarín tuvo una caída superior, tras dos meses de la pandemia, que la suba de audiencia que tuvo en el inicio (fue de 11% de marzo en relación a febrero).

 

Otro capítulo es el de las ventas en papel. La pandemia debilitó aún más una industria que cae fuerte hace cinco años. De marzo 2020 a marzo 2019, la circulación neta paga de diarios se redujo 12% en promedio, con casos notorios: La Nación cayó 20% y Popular, 30%, según el Instituto Verificador de Circulaciones (IVC)

 

El problema también fue de logística. En abril, la mayoría de las editoriales redujo títulos en circulación, no llegó a determinadas provincias por la falta de transporte aéreo y también perdió ventas en la calle por el escaso tránsito de personas y el cierre de algunos kioscos. Es esperable que en abril y mayo esto sea mucho más fuerte y asoma la pregunta sobre cuánto podrán recuperar en la pospandemia. 

 

 

 

¿EL PERIODISMO QUE VIENE? Los medios atraviesan fuertes cambios en los modos de producción, en sus rutinas de trabajo y en las condiciones de circulación y recepción de sus contenidos. Esa crisis, que era profunda desde la gestión de Cambiemos, afecta a los tradicionales que ven desmoronarse las viejas lógicas comerciales, pero también a los “emergentes” que ven cómo los ingresos de publicidad en el universo digital migran a los grandes jugadores: Facebook y Google. En ese paisaje, los y las periodistas vuelven a confirmar que son el eslabón más débil de la cadena. Transitan una profunda incertidumbre en la cultura profesional y de estabilidad laboral. 

 

Hay periodistas que ya fueron notificados de que no cobrarán el aguinaldo o lo harán en cuotas (en Editorial Perfil). También sobrevuelan las dudas sobre el pago de sueldos en caso de que el gobierno discontinúe el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP). Un ejemplo de ello es diario Popular: adeuda la mitad de abril, no depositó mayo y sus trabajadores sólo cobraron lo correspondiente al ATP. 

 

A mayor inestabilidad laboral, mayor precarización y flexibilización de trabajo, un panorama complejo sobre salarios, teletrabajo y condiciones laborales ¿Se viene un periodismo con producción híper barata? ¿Qué estrategia implementarán los medios que cobran por acceder al contenido pero que lejos están de ofrecer contenidos originales y de gran envergadura? Las notas de producción in house demandan, entre otros factores, más horas de trabajo del periodista, aunque estas no sean remuneradas.

 

Las tendencias analizadas exponen una incertidumbre relevante sobre el futuro de los medios, del periodismo y del rol del Estado. El debate está abierto.