TENSIÓN EN EL AMBA

Kicillof y Larreta cierran una cuarentena diferenciada y la pelota pasa a Olivos

En un mano a mano de 90 minutos, cada uno presentó su plan para salir del aislamiento en fase 1. Café y ministros en clave “online” para evitar roces.

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, acordaron este lunes que, desde el 18 de julio, la cuarentena en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) dejará de ser estricta, pero tendrá distintos grados de apertura de uno y otro lado de la General Paz y el Riachuelo. Ahora, la decisión final quedó en manos de Alberto Fernández.

 

El gobernador y el jefe de Gobierno conversaron cerca de 90 minutos en la Jefatura de Gobierno de Parque Patricios. Larreta presentó su plan de apertura progresiva, que implica volver a la fase previa al aislamiento total ordenado hace dos semanas. En los papeles, eso implica reabrir 70 mil comercios y reactivar las jornadas de actividad física, con posibilidad de ampliar la franja horaria. Más adelante, se incorporarían otros diez mil comercios, galerías y centros comerciales, aunque estos últimos sin el patio de comidas y el cine. Según pudo reconstruir Letra P, la hoja de ruta no recibió imputaciones de Kicillof.

 

El gobernador también plantea un regreso al estado de apertura previo a principios de mes, con énfasis en el sector fabril del conurbano. Es una de las diferencias que siempre resaltó Kicillof: que en la provincia de Buenos Aires la actividad productiva pasa por industrias y fábricas, mientras que en la Ciudad proliferan los comercios.

 

Ambos gobernantes acordaron seguir observando la evolución de los datos de los próximos días para definir los parámetros de la nueva etapa de aislamiento. El primer avance será este martes, con la reunión de Carlos Bianco y Felipe Miguel, jefes de Gabinete de la provincia y la Ciudad, respectivamente. Sin embargo, la palabra final la tiene el Presidente, a quienes visitarán Kicillof y Rodríguez Larreta el viernes, para afinar el lápiz de las nuevas medidas de apertura.

 

 

 

Rodríguez Larreta y Kicillof coinciden en mirar la cantidad diaria de contagios, pero cada uno pone énfasis en otros índices. La Ciudad se centra en dos indicadores en la negociación ante Fernández por la posible apertura luego del 17J: el ritmo diario de contagios y el índice de contagiosidad (número R0). En tanto, para el gobernador la llave para habilitar nuevas actividades y permisos pasa por la baja en contagios y, fundamentalmente, por el número de ocupación de camas de terapia intensiva.

 

El ministro de Salud, Fernán Quirós, insiste en que la Ciudad está "estabilizando" la situación. Esa afirmación se basa en que el promedio de contagios diarios en el distrito oscila entre 800-900 y no ha pegado "saltos". Sin embargo, entre el jueves 9 de julio y el domingo 12 de julio se registró un promedio diario de mil contagios, aunque el último reporte arrojó 754 casos positivos en territorio porteño, un número muy relativo porque corresponde a este domingo, día en que los testeos bajan considerablemente.

 

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