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El senador kirchnerista cruzó al diputado Luciano Bugallo. Dijo que la oposición apuesta a la grieta y que hay buen diálogo con el campo, que “no es Vicentin”.

Por 29/06/2020 19:01

El senador provincial del Frente de Todos Francisco Durañona aseguró que los reclamos del sector agropecuario tienen que ver con una lógica de la “democracia” y negó que haya sectores pensando en armarse, tal como indicó a Letra P el diputado de la Coalición Cívica Luciano Bugallo, a quien culpó por lanzar declaraciones “irresponsables y temerarias”. Además, el exintendente de San Antonio de Areco se refirió a la agenda del sector productivo y a la necesidad de terminar con la utilización de agroquímicos para comenzar a pensar en un sistema agroecológico y sustentable.

 

 

-¿Existen enfrentamientos entre el gobierno y sectores agropecuarios tal como marcan sectores en la oposición?

-No, sólo se intenta instalar el tema, como siempre lo ha hecho un sector reducido pero bastante duro de Cambiemos, como la profundización de la grieta o los temores en sectores desprevenidos de la sociedad con grandes títulos y muchas falsedades. 

-¿Observa una agenda del gobierno que incluya a lo que conocemos como el campo en la postpandemia?

-Cada decisión que ha tomado Alberto Fernández respecto a la cuestión agropecuaria ha agotado todas las instancias de diálogo con la Mesa de Enlace. Cuando se trató el aumento a las retenciones hubo horas y horas dedicadas a reunirse con ellos y lo mismo sucedió esta semana, que se volvieron a reunir con el ministro Basterra para analizar estas supuestas inseguridades y daños que recibieron algunos productores en sus silobolsas. Los que participaron de esa reunión expresaron que quedaron muy conformes con la atención y lo mismo pasa en la provincia de Buenos Aires. Toda la agenda que tiene que ver con el sector productivo está orientada a mejorar la productividad y a tener alimentos saludables, a la agricultura familiar, el cuidado del medio ambiente y la agroecología. Estamos lejos de una agenda de tensiones.

 

 

-¿Qué opina de las declaraciones del diputado Bugallo, quien dijo que hay productores agropecuarios que piensan armarse para proteger sus propiedades?

-Me parecen declaraciones muy irresponsables y temerarias. Es una incitación al delito. No se puede hacer nada al respecto porque es un legislador y tiene total libertad para expresarse pero creo que es algo que la sociedad repudia absolutamente. Y lo digo sentado en mi casa en San Antonio de Areco, no estoy haciendo política en el interior viviendo en una ciudad. Estoy en contacto permanente con lo que sucede en el interior y con el sector productivo, que, por supuesto, tiene sus reclamos y posiciones, y es legítimo que lo hagan saber, pero de ninguna manera hay movimientos intentando armarse, llamados o movilizaciones violentas. Me parece que esto forma parte de una estrategia de profundizar la grieta que hoy no está.

-¿Reconoce diferencias entre los sectores?

-Hay diferencias. Es parte de la democracia, pero no la grieta que tiene que ver con tensiones irreductibles. Desde el legislativo la experiencia es de un diálogo muy fluido entre oficialismo y oposición, y una agenda para acercar y no esto que se plantea de una manera muy delirante. 

-¿Cree que existe en la oposición o incluso en sector agropecuarios una búsqueda del regreso de la llamada épica de la 125?

-No lo veo desde el sector agropecuario, pero sí en sectores reducidos de la política que buscan desesperadamente agarrar alguna bandera que les permita nuevamente sacar provecho de eso que han llamado grieta. Hoy, el Presidente y el gobernador, junto con el gobierno de la Ciudad, y muchos intendentes que son los que tienen responsabilidades de gobierno, se están ocupando de esta situación difícil y están muy lejos de eso. Al contrario, hay una coordinación que hace mucho tiempo no se veía en la Argentina. Hay diferencias y está muy bien que se expresen, pero muy lejos de esas posiciones irresponsables de las que habla el legislador. Que diga que hay sectores intentando armarse para protegerse es para reír, por no ponerse a llorar.

-¿Qué modelo de campo buscan? 

-Hay que ser realistas en la definición de campo. El campo no es Vicentín y tampoco las grandes superficies de monocultivo de soja. Es también el pequeño productor de la agricultura familiar. Hoy el mundo desarrollado está tendiendo a no aceptar productos primarios con aplicación de agroquímicos. Entonces, tenemos que ir hacia un modelo de la producción local de alimentos sanos y saludables, de cercanía y con promoción de ferias y mercados. Es una articulación con los grandes esquemas de producción, pero la agenda con el campo tiene que ser una agenda que mire al interior, y que no se acabe solamente en la producción primaria, sino que apueste a infraestructura para mejorar caminos rurales y la conectividad. La salida de la pandemia tiene que ver con trabajar en conjunto con el sector productivo.

 

 

-¿Qué análisis hace de la propuesta de expropiar Vicentin?

-El proceso de participación del Estado debe ser de cromdown, que es la herramienta de competencia entre el Estado, cualquier acreedor o la propia empresa, de presentar la mejor propuesta para garantizar la continuidad de la empresa y dar respuestas a los créditos de los acreedores y respetando la legislación vigente respecto a la materia concursal. Eso es exactamente igual y cumple el mismo fin que una expropiación y no dejaríamos afuera la participación de acreedores o la propia empresa. Hay que tratar los temas con mucha inteligencia y mucho diálogo en estos momentos donde hay mucha susceptibilidad por la incertidumbre que genera la pandemia.