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El incondicional de Perotti para manejar Vicentin

El gobernador lo propone para encabezar la intervención. Treinta años de amistad, exfuncionario y asesor permanente. El químico compañero de mil batallas.

Por 22/06/2020 12:36

El gobernador Omar Perotti vio la puerta abierta y entró. Rechazó de entrada la expropiación de Vicentín y presentó su “alternativa superadora” para sacarlo del brete al presidente Alberto Fernández. Avaló la intervención, a la que le sumó una pata provincial. Para ese rol, siempre y cuando lo conceda el juez Fabián Lorenzini, designó a Alejandro Bento, un viejo compañero de mil batallas.

Bento y Perotti caminan juntos desde hace tres décadas. El rafaelino no le concedería el rol a alguien que no forme parte de su círculo de extrema confianza. El gobernador se puso bajo la suela el expediente Vicentin y ni siquiera les reveló movimientos a sus asesores más cercanos.


Alejandro "El Negro" Bento.

 

 

Bento es ingeniero químico y lo apodan “El Negro”. Tiene 56 años y no es rafaelino, pero cuadra dentro del selecto perottismo. El gobernador y su mano derecha el senador nacional Roberto Mirabella abandonaron el pago chico para cursar estudios universitarios en la ciudad de Santa Fe. Allí conocieron a este santafesino. La Juventud Universitaria Peronista los unió a todos.

Militaron juntos y cuando el rafaelino hizo su primera experiencia en la gestión pública como director provincial de Industria, lo convocó a formar parte del equipo. Más tarde, cuando al gobernador le tocó, bajo el mandato de Jorge Obeid, encabezar el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Industria y Comercio, también lo llevó a Bento.

 

 

“Son de la orga de los productivistas”, le definió a Letra P un dirigente del PJ que conoce bien a ambos. Comparten concepto y zona de desarrollo, el centro norte de la provincia. Producción, industria, campo… los temas que movilizan al gobernador. Tal es así que Bento fue el elegido para coordinar el Centro Tecnológico Rafaela, un proyecto orientado a brindar “servicios de tecnología de vanguardia al sector productivo privado de toda la zona”, según contaba El Litoral en 2016.

Tras un breve paso por la actividad privada, donde montó un “pequeño emprendimiento”, una fábrica de alimentos, Bento volvió a seguir a Perotti en 2011 y nunca más se separaron. El Negro entró como asesor al despacho que el rafaelino tuvo en el Congreso, primero como diputado nacional y luego como senador. “Es el tipo que recorrió con Omar mil millones de veces la provincia de punta a punta, es la persona que estaba en el día a día”, revela un funcionario de la mesa chica perottista.

 

 

“Es del círculo íntimo de Perotti, es leal solo a él”, aporta otro funcionario. Cuando el Plan Perotti Gobernador ganó volumen, Bento estuvo allí. Tomó el cargo de vocal suplente Nº 16 en la lista de unidad del PJ santafesino, en 2016. Aquel viejo cimiento de unidad en la diversidad que contribuyó a la victoria. Bento, claro, representó a los rafaelinos.

“Es un tipo muy correcto, agradable al trato, sabe del tema y es intachable desde la honestidad”, suma a Letra P otro dirigente que tuvo la suerte de compartir asados con el posible interventor de la aceitera. “Es uno de los que más bola le da a los jóvenes”, valora la fuente.

Cuando Perotti entró a la Casa Gris, en diciembre, a Bento le esperaba un lugar bien cerca del jefe. Asumió como secretario de Relaciones Territoriales y Protocolo, cargo que depende directamente de Gobernación. Ahora lo espera, si Lorenzini lo valida, una función mayúscula.