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El ministro de Economía consideró que "forzar una mayor austeridad" sería "insostenible" y reiteró que "las deudas inafrontables no pueden pagarse ni en Argentina ni en ningún otro lugar".

Redacción 05/05/2020 13:14

El ministro de Economía, Martín Guzmán, advirtió que brindar una oferta de reestruturación de deuda más ventajosa para los bonistas, "sería desastroso en términos económicos", además de "inaceptable política y moralmente".

"Forzar una mayor austeridad para pagar más no solo sería desastroso en términos económicos, sino también inaceptable política y moralmente y, en última instancia, insostenible", sostuvo el funcionario.

 

 

En una columna publicada en la revista Argentina En Foco, que edita la embajada argentina en los Estados Unidos, Guzmán señaló que la "sostenibilidad" de la deuda "significa que pueda pagarse y que esté bajo control: las deudas inafrontables no pueden pagarse ni en Argentina ni en ningún otro lugar." 

"Sin embargo, incluso antes del Covid-19, la devaluación, las altas tasas de interés y el bajo crecimiento hicieron que nuestra trayectoria de deuda se saliera de control", añadió.

Según el jefe del Palacio de Hacienda, "los inversores internacionales obtendrán una tasa de interés más alta que en sus países, una tasa que también sea consistente con las perspectivas de crecimiento de la Argentina".

Además, resaltó: "Nos hemos comprometido inquebrantablemente a salir de esta crisis siendo honestos tanto con nosotros mismos como con nuestros acreedores. Los escenarios de pago que hemos construido requieren un período de alivio para permitir la recuperación económica y la reconstrucción de nuestras posibilidades de generar ingresos".

"No está claro de qué manera la pandemia afectará las proyecciones económicas a mediano y largo plazo, pero hemos asumido que el crecimiento estará en línea con la trayectoria histórica y hemos utilizado estimaciones realistas del crecimiento de las exportaciones", puntualizó.

Guzmán estimó que "los bonistas pueden elegir entre reconocer los desafíos históricos y buscar nuevas formas de avanzar, o insistir caprichosamente en plazos de pago de la deuda con poca visión de futuro que parecen proveer retornos rápidamente, pero que en realidad solo debilitan a los países deudores y socavan su capacidad de pagar deudas. Las exigencias insostenibles solo dan lugar a resultados insostenibles".