17|4|2021

17|4|2021

“No vimos medidas discriminatorias de Kicillof hacia el campo”

25 de diciembre de 2020

25 de diciembre de 2020

El próximo titular de Carbap pondera la relación “razonable” con la Provincia y dispara contra la Nación. Interna con el ruralismo duro y prioridades 2021.

Por la pandemia, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) no pudo renovar autoridades en julio. De obtener las autorizaciones de rigor, el nuevo Consejo Directivo asumirá el 28 de enero de 2021, en una asamblea al aire libre en la Rural de Bolívar. Solo una lista se presentó y marca la continuidad del sector que conduce la entidad, con un viejo conocido al frente: el suipachense Horacio Salaverri, quien presidió entre 2012 y 2016.

 

En diálogo con Letra P, Salaverri se autodefine dialoguista, en un contexto donde el ala dura del ruralismo (con base en el norte bonaerense) aumenta su munición gruesa contra el Gobierno central. Sobre ese sector –que años atrás plantó lista opositora en Carbap, perdiendo por amplio margen-, el dirigente admite diferencias en las formas de actuar, pero no en algunos planteos. Así, lanza dardos hacia la Nación, aunque destaca una relación “razonable” con la gestión Kicillof, de la que sostiene: “No vimos medidas discriminatorias hacia el sector agropecuario”. Amén de esto, le hace una serie de reclamos en materia de seguridad y alista prioridades para 2021.

 

-¿Qué perfil quiere construir de su futura gestión en Carbap?

 

-Siempre he sido un hombre de diálogo. A nivel nacional, los diálogos con el ministro (Luis) Basterra no dieron respuesta a los problemas. Formamos parte del Consejo Agroalimentario Argentino, aparentemente se estaría terminando una ley que el Ejecutivo apoyaría y que apunta a exportaciones por USD 100.000 millones.

 

-¿Cómo lo ve?

 

-Es interesante. Ahora, cuando algunas expresiones del Ejecutivo exponen la idea de la alineación de salarios, precios y tarifas (NdR: en alusión a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que planteó “alinear los salarios y jubilaciones con los precios de los alimentos y las tarifas”), uno empieza a recordar esa dicotomía falsa entre comercio interior y exterior. Esperemos que ideas equivocadas del pasado no vuelvan. Genera temor en el campo porque esas políticas en la leche, la carne y el trigo hicieron una rebaja pronunciada de la producción.

 

-¿Cómo evalúa la gestión de Kicillof?

 

-Tenemos una relación razonable con el gobierno de Kicillof. Con el ministro (de Desarrollo Agrario, Javier) Rodríguez nos hemos sentado varias veces a dialogar distintas cuestiones. No vimos medidas de carácter discriminatorio hacia el sector agropecuario.

 

-¿Qué aspectos considera prioritarios para el sector para 2021 en la provincia?

 

-Tenemos los ojos puestos en los caminos rurales, en la inversión que prometieron destinar. También, en las obras en la cuenca del río Salado y en los planes sanitarios. Y es hora de avanzar en una ley de fitosanitarios. Hay un desborde respecto a ordenanzas municipales… la Provincia, con una ley muy vieja y la Nación que no termina de redondear una ley. Hay un trabajo importante de 90 entidades del sector para una ley, dejando en claro lo que se puede hacer y lo que no. Esperemos que el Congreso lo tome en cuenta porque veo muchas opiniones sin sostenimiento científico. No es un tema de opinión, es científico.

 

-También existe un fuerte lobby de las empresas…

 

-Las empresas proveedoras de los productos indudablemente ven con preocupación el tema y tratarán de influir en algún momento. Pero también estuvieron sentadas en esa mesa, son parte interesada. El interés está dado en darle claridad. El medioambiente nos interesa a todos pero tiene que haber certeza y rigor científico. Todos los productos que se utilizan son autorizados por Senasa, el tema es poner en claro cómo deben aplicarse.

 

-Algunas rurales alineadas a Carbap empezaron a emitir comunicados por fuera y en bloque, con una posición muy dura ante el Gobierno. ¿Se está dando un desdoblamiento de Carbap?

 

-No, para nada. Forman parte de Carbap. Tuvieron la voluntad de expresar un criterio con dureza, o una interpretación distinta a la de Carbap, pero son rurales históricas alineadas. Se les da cierta autonomía a las rurales para que se manifiesten cuando lo crean necesario, pero está todo contenido dentro de Carbap.

 

-¿Podría decirse que conviven dos visiones: una crítica, la de la conducción, y otra más dura y confrontativa, que se expresa en esas rurales?

 

-Podría ser. Somos productores agropecuarios, formamos parte de entidades, pero sobre todo somos ciudadanos. Cuando son temas que no afectan directamente a nuestro sector sino que hacen a la institucionalidad del país, actuamos en calidad de ciudadanos. Y hay entidades nuestras que entienden que también habría que hacerlo en calidad de productor. Entonces, estamos de acuerdo en los planteos pero la manera de manifestarse difiere un poco.

 

-Carbap apuntó al Gobierno al advertir que “debe evitar politizar la Justicia”. Por otro lado, destacó al procurador bonaerense y pidió que su cargo no sea prenda de negociación por el presupuesto. ¿La designación de Conte Grand hace cuatro años no fue politizar la Justicia?

 

-La designación de Conte Grand fue producto de la renuncia de la doctora Falbo. Fue propuesto por el gobierno de Vidal pero alcanzó el consenso dentro de la Legislatura. Alguien tiene que hacerlo y generalmente es a propuesta del Ejecutivo.

 

-¿No le hace ruido que fuera secretario Legal y Técnico de la gobernadora que lo sugería para el cargo?

 

-Hay que tener en claro la calidad técnica de la persona. No he visto que en su accionar Conte Grand haya tenido algún tipo de manifestación política, si bien era un funcionario de Vidal. Lo que resaltamos es la calidad que tiene respecto de la atención de las fiscalías para el combate del delito rural, haciendo un aporte importante.

 

-¿Se redujo la cantidad de roturas de silobolsas?

 

-En Buenos Aires, últimamente no tuvimos casos. Fueron menos que en otras provincias. Un especialista me contó que hay delitos que se hacen como copia, cuestiones que toman estado público y se repiten. Si hay intencionalidad política o no, no tengo elementos para decirlo.

 

-¿Qué visión tiene del abordaje de la seguridad rural por la actual gestión?

 

-Estamos viendo con preocupación que están sacando recursos humanos y móviles para enviarlos a los centros urbanos. Hay patrullas rurales que están enviando al conurbano y, cuando se refuerza en un lado, se deja de reforzar en otro.