30|7|2022

En la Cuarta, dos en moto con sidecar

21 de diciembre de 2020

21 de diciembre de 2020

En el corazón sojero, maneja el PRO con Petrecca. La UCR ya no quiere ser acompañante y Monzó busca subirse al viaje. Nombres para retener cinco senadurías.

En la Cuarta sección, Juntos por el Cambio apuesta a reeditar la performance electoral de 2017, cuando la ola amarilla estaba en su máximo esplendor y casi no había indicios de la vuelta del peronismo al poder. De las siete bancas de senadores que el año próximo se pondrán en juego, la oposición tiene cinco. No le será fácil alcanzar el objetivo, antes, deberá lograr unidad de criterio en una alianza dominada por el PRO y la UCR, que tiene al monzoismo resistido y aceptado por los socios en igual proporción.

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Corazón de la patria sojera bonaerense, la región sigue siendo una de las jurisdicciones del interior donde los amarillos cosechan gran cantidad de votos. Pese a ello, empujado por el resultado de 2019, el Frente de Todos se arma para revertir el resultado de 2017, cuando el macrismo se quedo con casi todo. Hace tres años, de siete bancas en juego, Cambiemos se quedó con cinco. El reparto se dividió entre los distintos sectores de la alianza: Felicitas Beccar Varela y Juan Fiorini, del PRO; Leandro Blanco y Agustín Maspoli, de la UCR, y Ana Laura Geloso, del sector que lidera el expresidente de la Cámara baja de la Nación Emilio Monzó.

 

Es importante y variopinto el armado de Cambiemos en la Cuarta; domina 11 de los 19 distritos. La UCR conduce Chacabuco, Florentino Ameghino, General Arenales, General Viamonte, Lincoln y Trenque Lauquen; el PRO, Junín y 9 de Julio. Y el monzoismo se arroga la gobernabilidad de Bragado, General Villegas y Rivadavia.

 

Hasta ahora la ecuación que le ha funcionado en las últimas elecciones ha sido la unidad, a pesar de que María Eugenia Vidal vetó de las listas a los referentes de Monzó en la provincia. Con 2021 como horizonte, la antesala será resolver las internas que sucumben cada espacio.
 

 

RADICALES

En el calendario boina blanca está marcado el 21 de marzo como la fecha donde el partido volverá a ordenarse. Como en toda la provincia, en la región noroeste la disputa entre Maximiliano Abad y Gustavo Posse tiene su correlato. De quien conquiste la presidencia del partido depende el curso de los armados y objetivos.

 

“Nuestra posición es tener un rol más importante dentro de Juntos por el Cambio y no estar detrás del PRO. Queremos ser co-conductores del espacio y queremos ganar la elección”, señaló a Letra P el intendente de General Viamonte, Franco Flexas, alineado internamente a la candidatura del intendente de San Isidro para el Comité bonaerense. Flexas destacó el buen diálogo con todos los socios regionales de Cambiemos.

 

Miguel Fernández, presidente del Foro de intendentes radicales y encolumnado internamente con la propuesta de Abad, coincidió con Flexas en la necesidad de “consolidar al radicalismo dentro del frente para tomar decisiones”.

 

El jefe comunal trenquelauquense desestimó que haya discrepancias de fondo entre los distintos espacios que integran la UCR y consideró que, “después de la interna, se resuelven las diferencias porque quedarán conformadas las nuevas conducciones y eso ordena internamente”.

 

MACRISMO

El armado denominado “PRO puro” está conducido por el intendente de Vicente López, Jorge Macri, quien busca ser candidato a gobernador en 2023. Tiene una amplia tropa de intendentes que respaldan su aspiración. En la Cuarta, Pablo Petrecca (Junín) y Mariano Barroso (9 de Julio) trabajan por su candidatura y están al frente del armado en la región.

 

“Después de 2019, se acomodó una mesa provincial, horizontal, con representación de intendentes, dirigentes nacionales y provinciales. Dentro de ese esquema estamos trabajando para que en cada distrito haya referentes. La idea es hacer crecer al PRO y que ese crecimiento se irradie para Juntos por el Cambio”, señaló a Letra P Petrecca, quien sostuvo que, pese a la proximidad de 2021, la pandemia ha postergado la agenda de definiciones electorales. “En este momento tenemos la responsabilidad de gestionar”, indicó.

 

Petrecca gobierna la principal ciudad de la sección y goza del respeto de todo el arco macrista a fuerza de votos. Fue uno de los que resistió la avanzada peronista de 2019, alcanzando la reelección. Junín fue una de las paradas elegidas por Mauricio Macri en la campaña para las generales de octubre, en la que logró una gran remontada aunque no le alcanzó para quedarse en la Casa Rosada.

 

MONZOISMO

Por ser su región de origen, la Cuarta es el territorio donde el armado de Monzó tiene mayor peso. “Estamos muy activos. Las peleas que se ven en el orden nacional, en el marco de Juntos por el Cambio, no se dan en el interior, porque nos conocemos todos, trabajamos juntos”, señaló a Letra P el exdiputado Marcelo Daletto, una de las principales espadas del monzoismo en la región, además del exdiputado nacional y exintendente de Rivadavia Sergio Buil, la senadora Geloso y la expresidenta del Concejo Deliberante de Alberti Silvina Vacarezza.

 

Pese a la posición de unidad que abiertamente exponen todos los socios, Monzó es resistido y aceptado en igual proporción. Mientras en un sector del PRO lo ven fuera de Juntos por el Cambio, a partir del quiebre del bloque en la Legislatura, los radicales destacan su rol como armador en la zona. El monzoísmo ve en los boina blanca a sus aliados a la hora de la definición de roles y lugares en las listas.

 

A la hora de contar figuritas, desde el espacio del expresidente de la Cámara baja nacional destacan la pertenencia partidaria del intendente de Villegas, Eduardo Campana, de su par de Rivadavia, Javier Reynoso, y el de Bragado, Vicente Gatica. Además, aseguran que cuentan con concejales en la mayoría de los 19 distritos que comprende la sección.

 

NOMBRES

En todos los espacios coinciden en que buscarán robustecer la presencia de cada uno de los partidos en la lista seccional. La cuenta indica que hoy tienen chances de renovar los cinco senadores (dos radicales, dos del PRO y un monzoista), aunque eso no indica que esos apellidos vuelvan a aparecer en las listas.

 

Todos los espacios están caminando el territorio. La estrategia es el despliegue territorial. Distritos que antes eran respetados, ahora son un papel en blanco donde comenzar a dibujar un escenario de posibilidades. Ya no importa quien gobierne, todos los distritos están en disputa.

 

Por ejemplo, Junín, el distrito con mayor peso electoral, hasta ahora estaba alambrado. No se discutía el dominio macrista. Recientemente, el monzoismo sentó en un encuentro a una treintena de dirigentes que trabajan por la candidatura del exintendente de Carlos Tejedor.

 

Aunque los distintos sectores coinciden en que es temprano para hablar de nombres y que primero hay que esperar las definiciones electorales del radicalismo, qué decide María Eugenia Vidal, si habrá PASO y si vuelve a haber vía libre a las “re-re”, todos trabajan para acomodar sus espacios.

 

El PRO buscará disputar los casilleros que tiene en juego: la banca del senador de Junín -Fiorini- y de su par de Pehuajó -Veccar Varela. Sin reelección, Petrecca está obligado a buscar sucesor. Si las fichas son para Fiorini, todo indica que podría volver al territorio liderando la lista de concejales para posicionarse para una vuelta al sillón principal.

 

En el radicalismo possista reclaman “legisladores que sean de la sección y que tengan representación territorial”. Entienden que, a contramano de las decisiones tomadas hasta ahora por la cúpula, encabezada por Daniel Salvador, esa presencia requerirá un acuerdo con intendentes y concejales. Hoy los lugares boina blanca los tienen Leandro Blanco (Chivilcoy) y Agustín Maspoli (Chacabuco).

 

El embudo

“Entre la “re-re” y la paridad, construimos un embudo que lleva a la muerte a todos los intendentes”, indicó un dirigente analizando el cuadro de situación. Los escenarios dejan sin chances a muchos radicales hombres y por eso de los dos lados de la interna boina blanca aparecen nombres de jefes comunales actuales como el de Trenque Lauquen, Chacabuco y General Viamonte.

 

Por el monzoismo está Geloso, quien en 2023 podría anotarse para disputar el control de la intendencia de General Arenales, hoy custodiada por la radical que acompaña en la fórmula a Maximiliano Abad, Érica Revilla. La intendenta no tiene chances de competir por un nuevo mandato y su nombre podría filtrarse en la seccional del próximo año. Si Monzó disputa su juego en Juntos por el Cambio, también son varios los que se mencionan: Buil, el propio Daletto, Vacarezza o la exprecandidata a intendenta de Consenso en Junín Verónica Borsani.