ELECCIONES 2021

Rompió con Macri, ganó con el 70% y busca armar su partido en Santa Fe

El intendente de Las Rosas, Javier Meyer, fue reelecto con una pila de votos y ahora quiere expandirse en la provincia apegado a su lema: “No hay que robar”.

“No hay que robar, viejo”, exclama Javier Meyer, el intendente de la ciudad de Las Rosas, al sur de Santa Fe. Postula la frase como máxima y es el atributo que –infiere– lo llevó a ser reelegido con el 70 por ciento de los votos. Exaliado del PRO, decepcionado con la presidencia de Mauricio Macri, apuesta ahora a escalar de peldaño: lanzó una campaña de afiliación para crear un partido provincial.

 

No es un político convencional. “Pequeño emprendedor” del mundo de la refrigeración, se la jugó en tres ocasiones a través del vecinal Unión Rosense hasta que en la cuarta, en 2015 y socio del PRO, cumplió su deseo: convertirse en mandamás político de su localidad, que hoy orilla los 15.000 habitantes. En funciones, tuvo problemas y resistencias desde el vamos. Se enfrentó a la “mafia sindical” y Las Rosas fue el epicentro de una extensa medida de fuerza de los Municipales. En ese momento en sintonía con la Casa Rosada, Meyer recibió la ayuda de Gendarmería para custodiar el edificio. Mano dura inclaudicable.

 

Su ingreso tumultuoso a la Intendencia no le hizo perder el horizonte. “Cuando no se roba, los pueblos crecen”, dice y repite. Hasta pega la frase en los camiones del Municipio. Llevó a lo público “todo” lo que aprendió en el sector privado y se metió en política porque dice haberse cansado de “ver que el país va para atrás por malas administraciones”.

 

El lema de Meyer, de la campaña a la comunicación municipal.

Meyer asegura que Las Rosas tiene superávit y garantiza la prestación de servicios básicos y obra pública. “Cambié la historia de mi ciudad”, confía, verborrágico. “No tengo un discurso político, yo tengo hechos”, proclama, dispuesto a replicar su “modelo” en el resto de la provincia.

 

No le será una tarea sencilla. Tiene que reunir 11.000 afiliaciones en toda la provincia. Tiene una buena base en la localidad cabecera del Departamento Belgrano, de 17.000 habitantes, pero tiene que sumar de otros pagos. Sabe que “no es un desafío menor”, pero apuesta fuerte: quiere tener en 2023 representatividad en las cámaras legislativas y en la Provincia.

 

No descarta entablar alianzas con otros partidos a futuro, pero no quiere quemarse otra vez con leche. Confió en Macri, vio en él una “muy buena propuesta, superadora”, pero pasaron cosas. Por ese motivo, a principios de 2019 anunció que iría por la relección sin el sello de Juntos por el Cambio (JxC). Apostó por su querido vecinal y lo votaron siete de cada diez rosenses. Ya tocó el techo en su terruño y quiere más.

 

Meyer, cuando era aliado de Macri.

No tiene un recuerdo tan grato de los referentes santafesinos del PRO. “No comulgo con su forma de hacer política. Ellos se dedican a los negociados políticos, yo me dedico a ejecutar un programa de gobierno”, lanzó.

 

En virtud de que es el intendente, Meyer podría, si quiere, ir por la Senaduría departamental que hoy ostenta el peronista Guillermo Cornaglia, pero siente que está para otra cosa. Por otra parte, cree que los senadores, “sobre todo los del PJ”, lesionan la “credibilidad” de la política. “Si usted no opta por el clientelismo, no se va a llevar bien con un senador. La caja pública que les habilita el gobierno es tremenda y en vez de ir a obra pública va a la repartija discrecional”, remarcó, mientras caza afiliaciones.

 

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