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Ricos & quejosos: los ceos no quieren poner y reactivan un chat de guerra

Con matices, repelen la ley K. La UIA pidió eximir a los bienes productivos. Los banqueros, más duros. El regreso de "Nuestra voz", que carga munición gruesa.

Por 17/11/2020 12:49

El rechazo de los hombres y las mujeres de negocios al impuesto a los ricos es casi generalizado, aunque las voces y entidades presentan matices. Están quienes se oponen a todo tipo de carga adicional porque consideran que la presión tributaria ya es alta y que los activos sobre los que se pagará el aporte extraordinario ya están alcanzados por Bienes Personales y quienes admiten que algún tipo de carga es posible, pero buscan dejar afuera del gravamen a los bienes productivos. Las advertencias son las de los últimos meses: desalienta la inversión productiva y se contrapone con esa meca que las celebridades más ricas del empresariado encuentran del otro lado del Río de la Plata: Uruguay.

El Foro de Convergencia Empresarial, un ámbito que reúne a más de 60 agrupaciones y suele ser de los reductos más duros contra el discurso oficial, hizo el comunicado más terminante contra el llamado “Aporte solidario y extraordinario para ayudar a morigerar los efectos de la pandemia”. La Unión Industrial Argentina (UIA) salió con una propuesta de modificaciones para excluir del tributo a bienes productivos y dar incentivos a que se invierta en la actividad privada a cuenta del gravamen. El grupo de Whatsapp de ceos “Nuestra Voz”, en tanto, prepara una comunicación propia, mientras el banquero Jorge Brito advirtió sobre una “rebelión fiscal” del círculo rojo.

 


“Se trata de una iniciativa que es confiscatoria, al gravar nuevamente activos que ya son objeto de otros gravámenes, y desconoce la realidad económica de los individuos, generando transferencias de recursos entre regiones productivas, centralizando aún más el poder en el ámbito nacional”, se quejó el Foro de Convergencia. “El país necesita del esfuerzo de todos, incluido el sector público, que, hasta ahora, no ha evidenciado ninguna medida de redimensionamiento o racionalización, como sí lo ha tenido que hacer el sector privado”, agregó, pasando por alto que el salto del déficit fiscal se debió, mayormente, a los gastos asociados a la crisis del coronavirus.

Brito, presidente del Banco Macro, fijó su posición en Infobae. “La creación de este impuesto solo agrega más elementos a aquellos que quieren irse del país”, dijo. La sanción de la ley, consideró, “solo creará una rebelión fiscal como nunca se ha visto y posiblemente no se cobre nada o poco y solo se mediatizará nuevamente una guerra entre el Gobierno y los empresarios que no llevará a nada, irritará a la gente y nos acercará un paso más al precipicio”. Como alternativa, Brito propuso un menú de deuda atada al dólar que, dentro de unos años, pueda tomarse a cuenta de impuestos.

Gabriel Martino, exceo de HSBC y fundador del fondo BFLinvest, también manifestó su oposición. “Tenemos que poner sobre la mesa que la Argentina tiene más de 160 impuestos; tenemos un déficit fiscal récord, gastamos hace décadas más de lo que nos entra… pensar en un impuesto más, y de carácter confiscatorio, es el camino absolutamente incorrecto”, le dijo a La Red. “Mirá lo que hace Uruguay para atraer inversiones del exterior. Se habla de 10.000 argentinos que se van a ir a vivir, eso representa una inversión de U$S4.000 millones de dólares en el país vecino”, agregó uno de los empresarios que más decididamente apoyaron al gobierno de Mauricio Macri. “El manotazo de ahogado del impuesto a la riqueza va a generar más pobreza”, concluyó.

 


Martín Cabrales, vicepresidente Café Cabrales, también rechazó la iniciativa. “Las empresas pymes y grandes, cada uno de nosotros, tenemos una carga tributaria enorme”, dijo a Rock&Pop. “También se puede llegar a complicar el pago, que las empresas que no tengamos la plata para pagarlo debamos realizar un bien o sacar algún crédito”, agregó. “Las razones (del impuesto) se entienden perfectamente, pero todos los días vemos que hay grandes fortunas que se van del país, que cruzan el charco, y esto, en vez de atraer capitales, los ahuyenta”, finalizó.

LA VOZ. Los ceos del chat “Nuestra Voz” preparan un comunicado para oponerse al impuesto, según supo Letra P de uno de los participantes del grupo de empresarios. Un subgrupo trabaja los detalles del texto, que luego compartirá con todos para que viralicen, en sus redes, la oposición al proyecto de ley.

No será la única manifestación del grupo que nació hace unos años. También habrá un llamado a abrir las escuelas. Quizás ambas iniciativas se hagan en paralelo. “No tener clases es un desastre”, dijo Martino a La Red. “No solo lo van a pagar los pobres chicos que van al colegio, los padres que tienen que ayudarlos, sino nosotros, como sociedad, el día de mañana. El deterioro que estamos generando es más impuestos distorsivos para los que vienen, porque no tenemos los ingresos”, sostuvo el exceo de HSBC.

La UIA, en tanto, mostró una posición más moderada. Se opone al proyecto de ley, pero pidió modificaciones puntuales. “El proyecto no diferencia entre el patrimonio formado por capital productivo (empresas, máquinas y activos tecnológicos en el país) y aquél compuesto por activos financieros o inmuebles. Como resultado de esta medida, las empresas deberán destinar recursos afectados a la producción al pago de este aporte”, indicaron los industriales en un documento.

 


La entidad fabril pidió “excluir de la base de imposición a las acciones o participaciones en activos productivos” y “permitir dar al monto de aporte requerido mediante un importe equivalente en inversiones productivas en el plazo de un año”. También solicitó exenciones similares a las que rigen en Bienes Personales e incorporar un mínimo no imponible y corregir alícuotas.

El proyecto grava a los patrimonios personales superiores a $200 millones registrados “a la fecha de entrada en vigencia de la ley”. La iniciativa original tomaba como base la declaración de Bienes Personales de comienzos de año y, sobre ella, la AFIP calculó que alcanzaría a unas 10.000 personas. Por la suba del dólar oficial, esa modificación del momento en el que se saca la “foto” de los activos haría que más contribuyentes quedaran alcanzados.