10|9|2021

Perotti y Meoni atajan demandas y dan señales por la nueva Hidrovía

20 de octubre de 2020

20 de octubre de 2020

Los privados mantienen dudas sobre el esquema estatal. El gobernador defiende el esquema de Fernández y les dice que va a salir todo bien como en los noventa.

Los actores privados de la Hidrovía fueron al Encuentro Argentino de Transporte Fluvial (EATF) 2020 a escuchar precisiones sobre una serie de cuestiones que los inquietan del nuevo esquema que el gobierno nacional trae entre manos para administrar con una sociedad del Estado la autopista fluvial que significa un negocio cautivo multimillonario. Durante 25 años funcionó de manera virtuosa y no hubo perdedores, por eso arrojan ciertas advertencias para que la idea de federalismo de Alberto Fernández no se transforme en un buque negro a la deriva que desarme lo logrado desde el corazón del menemismo.

 

Uno de los encargados de contener la ansiedad fue el gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, habituado ya a calzarse el rol de mediador de la administración de Fernández. Repitió dos veces que la Hidrovía es “la obra de mayor impacto federal de los últimos 30 años en la Argentina” -ya lo había hecho el sábado en el Coloquio IDEA- y no ahorró en resaltar el compromiso desde los inicios de los años ‘90 con los gobernadores Carlos Reutemann y Jorge Obeid y con la Bolsa de Comercio de Rosario y Santa Fe se le dio un impulso muy fuerte a esta obra.

 

Perotti recordó aquel vínculo entre el Estado y los privados que creó la Hidrovía como forma de hacerles un guiño a los participantes y generar la confianza necesaria para replicarlo ahora. Luego de amansar los ánimos, comenzó a desarmar algunos trascendidos, por ejemplo, sobre la posibilidad de que no haya una figura de concesionario sino contratistas del Estado: “Hay que dejarlo claro y evitar cualquier desvirtuación del rol y la participación de las provincias: sin dudas será un operador privado”.

 

 

Luego criticó a quienes reparten en el sector que la sociedad del Estado generará un costo administrativo inconducente que pueda trasladarse a las tarifas. “Nadie imagina nada burocrático. Escuchamos cosas risueñas de creer que en la cabeza de algún gobernador pueda estar generar un ente costoso”, dijo y advirtió: “Algún argumento de que se van a recargar costos, no vaya a ser de alguien que no quiera control”. El gobernador confirma, promete y desmiente como un portavoz del gobierno nacional, pero lo cierto es que las definiciones aún no están y tampoco dependen de él. 

 

Dependen, en parte, del ministro de Transporte, Mario Meoni, quien avisó sobre la marcha que faltaría al encuentro y dejó todo en su mano derecha, Abel De Manuele, jefe de gabinete de la cartera. Éste dio algunas precisiones y reveló que ya está elaborado el proyecto de creación de Hidrovía sociedad del Estado, el cual -aclaró- no tiene otro objeto que el de ser un “mecanismo de control” y “administrar ofreciendo asesoramiento y obras complementarias”.

 

Luego se apuró en aclarar no va encarecer el peaje; punto clave en las demandas del complejo agroexportador que incluso acercó un estudio para bajar la tarifa un 8%. “Sabemos que hay preocupación por los costos del peaje, apuntamos a que el costo del peaje sea igual o se pueda disminuir”. Tampoco esquivó la preocupación de que el peaje quede en manos del Estado y no del contratista como es en la actualidad.

 

 

 

Sin definiciones concretas, dijo que se piensa que el cobro lo mantenga el concesionario: “Son ideas sobre la que estamos trabajando, no lo doy como definitivo, pero trabajamos sobre la idea de que siga en el concesionario”. Esto no alcanza a despejar las suspicacias acerca de que finalmente la sociedad de Estado se quede con la caja en dólares.

 

Por último aclaró que el llamado licitatorio del operador del río Paraná será dos tramos: Océano-Santa Fe; Santa Fe-Confluencia. Allí refirió sobre la alarma de los portuarios acerca del mal de la sábana corta:  “Para evacuar la preocupación, seguramente el segundo de los tramos no será solventado por el costo del peaje del tramo Océano-Santa Fe”. Tal como contó Letra P,  los privados creen que se terminarían realizando una suerte de subsidios cruzados donde el corredor central que tan bien funciona en la actualidad termine sustentando obras para el norte.