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El Presidente ya está en Italia, donde se reunirá con el papa Francisco, el primer ministro y el presidente. Luego viajará a Alemania, Francia y España. Las nuevas caras en la comitiva oficial.

Por 30/01/2020 16:30

En un lapso de dos semanas, Alberto Fernández habrá anotado en su agenda reuniones bilaterales con una decena de líderes mundiales y visitas a cinco países, con el mismo objetivo: conseguir el apoyo a Argentina de los potencias para la renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y mostrar que el país generará un clima apto para las inversiones.

El Presidente aterrizó este jueves a las 15.40 -hora italiana– en Roma, donde será recibido este viernes primero por el papa Francisco y luego por el presidente del Consejo de los Ministros de la República, Giuseppe Conte, y el presidente Sergio Mattarella. Fernández llegó a Roma en un vuelo de Aerolíneas Argentinas y fue recibido en el aeropuerto de Fiumicino por el oficial argentino de protocolo del Vaticano, Guilermo Karcher, la cónsul general en Roma, Lucía Dougherty, y un representante del gobierno italiano.

 

 

Apenas llegó, el Presidente se reunió con el director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, David Beasley, en la sede del organismo que se encarga de llevar adelante el Plan Argentina contra el Hambre. “Tengo muchos problemas por resolver en mi país, sobre todo el del hambre, que es una gran deuda social que tenemos. Por eso vine a conocer más profundamente el inmenso trabajo que realizan en pos de terminar con el hambre en el mundo”, dijo Fernández al estadounidense.

 

 

Las visitas oficiales comenzarán el viernes a las 10.30, cuando el papa reciba en privado al Presidente en la biblioteca privada del Palacio Apostólico. Se calcula que la audiencia durará entre 20 y 30 minutos. Después de la reunión a solas con Fernández, Francisco saludará a los demás miembros de la comitiva oficial. Después de reunirse con el Presidente, el papa recibirá al presidente de Cáritas Argentina, monseñor Carlos Tiserra, que forma parte de la Mesa contra el Hambre que impulsa el Gobierno.  

La reunión con el papa tiene especial relevancia para Fernández, que, cuando desembarcó en la Casa Rosada, el 10 de diciembre, había reservado para Francisco el primer lugar en su agenda de visitas internacionales. El orden se alteró por la invitación a Israel que recibió luego el Presidente, que lo llevó a Jerusalén para participar del Día Internacional de Recordación del Holocausto, el 23 de enero. Pero para el Presidente es crucial el apoyo que el jefe de la Iglesia le podría dar a la Argentina en la renegociación de la deuda.

En su llegada a Roma, Fernández descartó que el debate por la legalización del aborto vaya a ser parte de la agenda de la reunión. “Tenemos cosas más importantes que hablar, que son los problemas que tienen la Argentina centralmente hoy. Y esos (por el aborto) no son temas que tenemos que abordar con él. Lo que nos preocupa son la pobreza, la marginación. El Santo Padre siempre ha estado preocupado por eso”, dijo ante los medios que lo aguardaban en la capital italiana.  

 

 

La posición del papa en contra de la especulación financiera es conocida en todo el mundo y el Vaticano será sede del encuentro cara a cara que tendrán el 5 de febrero la titular del FMI, Kristalian Georgieva, y el ministro de Economía, Martín Guzmán. Será en el marco de un seminario que organiza la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales (PACS) llamado “Nuevas Formas de Fraternidad Solidaria de Inclusión, Integración e Innovación”. En el mismo encuentro estará también Joseph Stiglitz, el premio Nobel de Economía con quien trabajó Guzmán en Estados Unidos.

La renegociación de la deuda volverá a ser el tema principal de conversación en las citas que el Presidente tendrá el mismo viernes por la tarde con Conte, en el Palacio Chigi, y con Mattarella, en el Palacio del Quirinale. “La prioridad es solucionar el problema del Fondo y es lo que Alberto habla con cada presidente con el que se encuentra”, explican en Casa Rosada.

El domingo por la mañana, el Presidente viajará junto a su comitiva desde Roma hacia Berlín, donde el lunes a las 20 será recibido por Angela Merkel en la sede de la Cancillería Federal. Fernández volará acompañado por toda la comitiva oficial, que integran la primera dama, Fabiola Yáñez; el canciller, Felipe Solá; la ministra de Justicia, Marcela Losardo; el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz; el secretario de Culto, Guillermo Oliveri; el jefe de Gabinete de Cancillería, Guillermo Justo Chaves, y el vocero presidencial, Juan Pablo Biondi. Losardo, Oliveri y Chaves son la novedad de la comitiva, que en el viaje a Israel incluyó al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, y al diputado Eduardo Valdés.

 

 

Desde Alemania, la delegación partirá el 4 a las 7.15 hacia Madrid, donde el mismo martes el Presidente se reunirá al mediodía con el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, en el Palacio de la Moncloa, y más tarde con el rey Felipe VI en el Palacio de la Zarzuela. Fernández no estará en Madrid ni un día: esa misma noche saldrá rumbo a París, donde el miércoles 5 almorzará con el presidente Emmanuel Macron, a quien ya tuvo oportunidad de saludar en Jerusalén.

 

 

“Vamos a volver a poner a Argentina en el mundo realmente y no para la foto”, se entusiasman cerca del Presidente, que tiene como prioridad pedir el apoyo de los países europeos en el directorio del Fondo pero también buscar inversiones. “Tanto Francia como Alemania, Italia y España tienen muchas inversiones en Argentina. Queremos mostrar que vamos a dar las condiciones para que sigan en el país y e inviertan más”, explican en la Casa Rosada.

Los encuentros con el papa, Mattarella, Conte, Merkel, Macron, Sánchez y Felipe VI se suman a las entrevistas que Fernández tuvo en Israel con el primer ministro de ese país, Benjamin Netanyahu, y el presidente, Reuven Rivlin. El Presidente volverá al país el viernes 7 por la mañana, tras una semana de gira.