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Alineado con Fernández pero sin ascendencia en las cámaras, quien fuera 17 veces presidente de las pymes busca respaldo para el regreso. El Gobierno juega contra un filo PRO.

Por 30/01/2020 13:21

Tiene más de 80 años y fue presidente de la entidad 17 veces consecutivas. Pero Osvaldo Cornide quiere volver a ponerse al frente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). “Se vende como albertista, dice que se siente más cómodo con este gobierno”, explicó alguien de su entorno a Letra P. La intención de quien supo transitar en el cargo dictadura y democracia es conseguir avales para presentarse a las elecciones de abril.

 

Tuvo buena relación con CFK. 

 

Cornide tiene un problema: desde el fin del kirchnerismo, perdió influencia en las 1.500 cámaras que integran la CAME y hoy no tiene empresa propia. Pero huele el tiempo político y apuesta a un acercamiento al gobierno de Alberto Fernández para regresar al ruedo.

Como ocurre en todas las gremiales empresarias, los avatares del cambio de gobierno traen, de un modo u otro, nuevos vientos. La conducción actual de Gerardo Díaz Beltrán estrechó el vínculo con Cambiemos, pero, sobre todo, a través de su secretario general, José Bereciartúa, un cuadro que el nuevo oficialismo intentará esmerilar. “No creemos que haya alguien que lo quiera votar a Cornide, ha perdido el respaldo”, se entusiasman los que pretenden que no juegue.

 

Díaz Beltrán y Bereciartúa, la conducción actual. 

 

En los cuatro años de Mauricio Macri, la CAME se acercó no sólo al Presidente sino, también, al ministro de Producción, Dante Sica, y a la diputada Elisa Carrió. Se posicionaron allí como el refugio pyme contra las grandes empresas de la Unión Industrial (UIA), que ya habían marcado posición contra Macri en los últimos dos años de su mandato.

Cornide tiene origen político en el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), en el que colaboró con Arturo Frondizi y Rogelio Frigerio. En los 90 se hizo fuerte como dirigente empresario y dirigió la CAME hasta fines de 2016, cuando, en medio de fuertes rechazos y críticas por su vínculo con la CGT, perdió la elección de manera contundente con Fabián Tarrío.