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La divisa estadounidense retrocedió a 59 pesos y atrás lo siguió el riesgo país, que cayó por debajo de los 1.800 puntos. Para los analistas, fue clave la charla de Macri y el candidato de Todos.
Por 15/08/2019 15:55

Tras el pánico del lunes, el martes y el miércoles, el mercado financiero reclamó señales políticas y las obtuvo. El presidente Mauricio Macri, derrotado de un modo que no había previsto ni en sus peores pesadillas en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del último domingo, se tragó el orgullo y llamó al vencedor, Alberto Fernández, a quien le pidió que lo ayudara a apaciguar los ánimos. Y este, a su vez, abandonó el discurso técnicamente irreprochable pero políticamente insuficiente de que aún no es más que un candidato con buenas perspectivas y aceptó poner paños fríos.

Las señales políticas estuvieron y el dólar cedió este jueves. En el Banco Nación, cerró a 59 pesos, 6,3% por debajo de la víspera, y en el segmento mayorista finalizó a 57,25, 5,2% menos. En tanto, el riesgo país se reducía más del 9% y por la tarde y se ubicaba en 1.764 puntos básicos.

El alivio es bienvenido, porque no hay economía que resista una escalada superior al 30% como la que se había producido en apenas tres ruedas, pero no es más que eso: un paliativo. La situación económica sigue siendo muy delicada y necesitará más que palabras para reconducirse.

 

 

Gustavo Reija, director de la consultora Mecronomic, le dijo a Letra P que “la distensión solo está basada en factores políticos, básicamente por la comunicación de Macri con Fernández como forma de tratar de distender el malhumor de los mercados. A su vez, (Emmanuel) Álvarez Agis salió a poner paños fríos y también contribuyó”.

El analista financiero Christian Buteler, en tanto, también se refirió a lo dicho por uno de los economistas que más escucha el presidenciable del Frente de Todos. Según le dijo a Letra P, que “lo dicho (el miércoles) por Álvarez Agis en la conferencia de Allaria Ledesma fue importante. Uno habla de ese tipo de cosas cuando pide señales para el mercado, es decir que referentes salgan a decir que no van a hacer locuras y que, si el dólar estaba bien a 46, a 60 está más que bien. Lo mismo se aplica al argumento de que la deuda involucra un 5% del PBI y que nadie declara un default con ese nivel de necesidad de financiamiento”. 

 

 

El analista, con todo, anotó otros elementos que cooperaron. “Por un lado, más allá de la locura inicial, el mercado empezó a tomar conciencia de que no había motivos económicos que justificaran los valores de los que estábamos hablando. No es que Fernández ya había ganado y anunciado un default o un corralito, ni mucho menos. La reacción había sido demasiado extrema”, dijo.

“Además, el Banco Central empezó a intervenir más fuerte, después de un lunes y martes tímidos”, añadió. “Todos esos factores ayudaron para que el día fuera mucho más tranquilo”.

Sin embargo, Reija advirtió que, “desde el punto de vista económico, nada cambió con respecto al miércoles y seguramente las fluctuaciones seguirán porque las variables de la economía real mostrarán números malos en los próximos meses”.

La carrera será larga.