ELECCIONES 2019 | CÓRDOBA

La boleta de Schiaretti no rompió la polarización y el PJ ve una distancia corta

Las previsiones en la provincia mediterránea darían ganador a Macri, pero por un margen más chico del que esperaban en Casa Rosada. La estrategia del gobernador no logró sortear la grieta.

CÓRDOBA (Corresponsal) A excepción de una denuncia mediática del kirchnerismo sobre supuesto robos de votos en los cuartos oscuros que finalmente no se tradujo en una presentación judicial, los comicios en Córdoba se realizaron sin sobresaltos y el escrutinio se prevé normal. De acuerdo con las encuestas previas y con las propias expresiones del gobernador Juan Schiaretti durante este domingo a la mañana, cuando emitió su voto, la polarización signaría los resultados también en esta provincia.

 

Esa sensación fue la que durante la tarde -fuera de micrófono- transmitió la dirigencia política en la única provincia que, paradójicamente, vio vencer a Roberto Lavagna en su primer intento presidencial, en 2007, superando en esa instancia tanto a Cristina Fernández como a Elisa Carrió.

 

Las bocas de urna que circulan en los grupos dirigentes y periodistas que no pueden trascender por orden de la ley electoral, también estarían reflejando lo mismo. En definitiva, parece que toda estrategia local ha pasado a segundo plano ante la contundencia de la denominada “grieta”.

 

 

En efecto, el peronismo cordobés tiene chances de quedar tercero: Schiaretti decidió no adherirse a ninguna de las coaliciones nacionales con candidatos presidenciales y encaró la campaña de las PASO instando a los electores a que corten boleta en el tramo de diputados.

 

En el búnker de Cambiemos, por su parte, le bajan el precio a la tracción de votos que pueden ejercer los precandidatos, aun siendo que Mario Negri, reciente candidato a gobernador y un cuadro visible en el Congreso, encabeza la nómina acompañado más abajo por el interminable Luis Juez, dirigente que aun goza de alguna ascendencia entre los votantes de la capital provincial.

 

 

 

PESO NACIONAL. El peso de Córdoba en las elecciones nacionales tiene que ver con la tracción que los electores de esa provincia pueden llegar a ejercer en favor de Cambiemos en un hipotético escenario de resultado nacional ajustado. Para el ballotage presidencial de 2015, la diferencia general de votos entre los entonces postulante Mauricio Macri y Daniel Scioli coincidió aproximadamente con la diferencia que el primero obtuvo sobre el segundo en la provincia mediterránea.

 

El hecho de que tanto Cambiemos como el Frente de Todos hayan concluido sus campañas con actos en Córdoba da cuenta de la preocupación de ambas coaliciones para obtener resultados que les sean útiles en ese distrito, máxime habiendo cuenta de una posible paridad en provincia de Buenos Aires.

 

Maximiliano Pullaro a los abrazos, aquí y allá. 
Paoltroni, en la negociación por la ley ómnibus

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