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Fase dos de la campaña: el Gobierno opera sobre errores no forzados de los K

A falta de dos semanas para la prohibición preelectoral de publicitar actos oficiales, aprovecha el manejo comunicacional poco profesional que adjudica a Todos. La polarización se hace híper.
Por 02/07/2019 12:37

Tras el cierre de candidaturas, el calendario inmediato para el Gobierno queda dividido por una fecha clave: el 17 de julio. Ese día comienza “la prohibición de actos públicos susceptibles de promover la captación del sufragio”. La Casa Rosada podrá explotar comunicacionalmente hasta entonces la inauguración de obras públicas pero, desde esa fecha, deberá articular una campaña sin el uso de la gestión. En diálogo con Letra P, distintos integrantes del equipo electoral del macrismo confiaron que, dada dicha restricción, se apuntará centralmente al "aprovechamiento de los errores de comunicación que cometen nuestros adversarios”.

 

 

En esa línea de tiempo restan dos semanas de actos de inauguración, que contarán con desembarcos de Macri dentro del diseño de una agenda proselitista que combina los pedidos que realizan los dirigentes territoriales de cada provincia y las necesidades comunicacionales que identifica la Casa Rosada. Pero la maquinaria electoral del PRO ya no girará en torno al diseño de un mensaje, sino a la identificación de los “errores” que pueda cometer el Frente de Todos en la carrera hacia las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 11 de agosto.

Entre una fecha y otra, los estrategas del oficialismo pondrán su atención en el desempeño comunicacional del candidato presidencial Alberto Fernández y de su compañera de fórmula, la senadora y ex mandataria Cristina Fernández de Kirchner. “En campaña nadie es perfecto, pero identificamos que comenzaron a cometer errores que son previsibles, que sabemos que les restan votos y que confirman una presunción que teníamos: que hasta ahora el Frente de Todos no tiene una conducción profesional de la campaña”, le explicó a Letra P uno de los funcionarios consultados.

 

 

Según la fuente, hay una serie de “hitos” en el despliegue proselitista de la principal fuerza opositora que confirman esa hipótesis de trabajo. “Desde que CFK comenzó a hablar públicamente, empezó a configurarse una etapa más crítica de la híper polarización que vamos a tener”, explicó. En esa confrontación, que estará dividida entre los actos comunicables hasta el 17 y el discurso posterior, en el Gobierno consideran que “comenzó a consolidarse nuevamente el rechazo de una parte del electorado hacia la figura de la ex presidenta”, un fenómeno que las fuentes consultadas adjudican a una "falla" en el diseño de la campaña de F-F.

 

 

“Al contrario de las señales de moderación que CFK trató de exhibir cuando lo designó a Alberto, después comenzaron a sucederse errores técnicos y discursivos que, en vez de revertirlos, se profundizaron, quizás por las históricas características del peronismo”, analizó otro funcionario consultado.

“Desde los escraches que le hacen a nuestros candidatos, hasta las declaraciones de (Guillermo) Moreno sobre la relación entre pobreza y delincuencia, o las que hizo Alberto sobre la revisión de los fallos de los jueces. Todos esos son errores que podrían evitar. Como no lo han hecho hasta ahora, consideramos que eso evidencia la ausencia de una conducción profesional de la campaña, sobre lo que nosotros podemos trabajar”, confió la fuente.

Los furcios que le adjudican al Frente de Todos siguen con las declaraciones del comediante Dady Brieva, que pidió una “Conadep” para investigar el rol del periodismo en los últimos cuatro años, y con el planteo que encabeza el intelectual Mempo Giardinelli sobre la necesidad de reformar la Constitución Nacional, respaldado por el ex ministro de la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni.

 

 

La estrategia se valdrá también de la posibilidad de que distintos medios amplifiquen los actos de rechazo a Macri, como el que experimentó el último fin de semana en Suiza, a la salida de un evento organizado por la FIFA, cuando dos personas simularon querer saludarlo para, finalmente, repudiarlo. Y también de los recursos para viralizar esos traspiés a través del ejército de trolls que trabaja para el Gobierno en las redes sociales. 

 


Con ese escenario en ciernes, continúan las reuniones operativas para el equipo de campaña que conduce el jefe de Gabinete, Marcos Peña con el objetivo de definir cómo será el despliegue en cada territorio.

 

 

“En esta etapa de la campaña recibimos los pedidos de cada provincia en materia de agenda y nosotros hacemos una devolución, con la premisa de articular todo con las visitas de Macri junto a los principales candidatos”, le explicó a Letra P uno de los funcionarios que participaron del encuentro que mantuvieron las principales autoridades del PRO: el senador y titular de partido, Humberto Schiavoni; el secretario general y vice 1° de la Legislatura porteña, Francisco Quintana, y el viceministro del Interior, Sebastián García de Luca, entre otros.