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Colimba light, un gesto de Bullrich a su arma favorita y de Macri al voto miedo

La ministra y el Presidente lanzaron el Servicio Cívico Voluntario para jóvenes, que busca hacer mella en víctimas de inseguridad y madres con hijos con conflictividad social. El premio a Gendarmería.
La ministra y el Presidente lanzaron el Servicio Cívico Voluntario para jóvenes, que busca hacer mella en víctimas de inseguridad y madres con hijos con conflictividad social. El premio a Gendarmería.
Por 16/07/2019 20:12

Aunque la Casa Rosada niega que se trate de un anuncio electoral, el presidente Mauricio Macri lanzó este martes un programa de extensión educativa, que el año próximo será realizado por Gendarmería Nacional en ocho puntos del país para formar jóvenes desocupados, que no estudian ni trabajan. El programa fue bautizado por el Ministerio de Seguridad como “Servicio Cívico Voluntario en Valores para jóvenes” y este año contará con una sola prueba piloto en Campo de Mayo, para 200 destinatarios, que se podrán inscribir a partir del 1 de agosto para participar de ocho encuentros, una vez por semana, desde septiembre.

El proyecto fue desarrollado por Gendarmería y planificado junto a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, aunque el Presidente se puso al frente del lanzamiento este martes, con una recorrida por el Comando de Región I "Campo de Mayo", donde los docentes uniformados le mostraron el alcance del programa. En la Casa Rosada negaron que la iniciativa tenga un objetivo electoral, pero reconocieron que a partir de este miércoles comenzará a regir la prohibición que establece la ley para lanzar programas o inaugurar obras antes de las PASO del 11 de agosto.

La expectativa del aparato comunicacional del Gobierno apunta a que esa prueba piloto aporte una foto de valor incalculable para la campaña de microsegmentación que encabeza Macri. Apuestan a la asistencia “masiva” de madres que quieran inscribir a sus hijos en los cuarteles de Gendarmería, con el objetivo de contener a los jóvenes destinatarios. Para ellos, el mensaje de la Casa Rosada aparece como una señal disciplinadora, pero para sus padres, como un antídoto para contener su miedo: una de las líneas directrices del discurso de campaña que impulsa Juntos por el Cambio para buscar la reelección de Macri.

 

 

Según pudo saber este portal, la fase total del plan recién será realizada el año que viene, después de las elecciones generales de octubre, y se aplicaría, además de Campo de Mayo, en el Instituto de Capacitación Especializada "Cabo Juan Adolfo Romero", en Mercedes y en la Casa de Retiro Cura Brochero, en el partido de González Catan, de la provincia de Buenos Aires. También será experimentado en la Escuela de Suboficiales "Cabo Raúl Remberto Cuello", ubicada en la localidad de Jesús María (Córdoba), en la Agrupación XVII de la provincia de Santiago del Estero y en el Escuadrón N° 34 "Cabo Primero Marciano Verón", en San Carlos de Bariloche (Rio Negro).

De esa geografía se desprende que la “contención educativa” será desarrollada en dos cabeceras urbanas, como son el conurbano bonaerense y San Carlos de Bariloche, y también en áreas rurales como Santiago del Estero y Jesús María.

 

 

OBJETIVO DISTINTO. En todos los casos, los destinatarios no parecen los jóvenes de 16 a 20 años que podrán inscribirse, sino sus padres y abuelos. El Gobierno concentra su mensaje proselitista hacia ellos, dentro de un fenómeno movilizador que parece más orientado a capitalizar el miedo a la inseguridad y el temor al impacto de la crisis económica sobre sus hijos, que a una instancia pensada para contener a los jóvenes.

“Está totalmente desconectado del proceso electoral, pero es una idea que viene rumiando Seguridad desde hace varios meses y salió ahora para tener tiempo de hacer las pruebas piloto este año”, retrucó un funcionario de la Casa Rosada para relativizar que el programa tenga alcance electoral. Sin embargo lo tiene. “El proyecto es popular y si sale bien, tendrá impacto”, aseguró un funcionario de Seguridad para justificar por qué el Gobierno no recurrió al sistema educativo y aceptó una propuesta realizada por la fuerza de seguridad militarizada que goza de una excelente relación política con Bullrich.

 

 

Entre los motivos también figuran las mediciones que tiene la Casa Rosada sobre el presunto “prestigio” que tendrían las fuerzas de seguridad federales y las Fuerzas Armadas en distintos sectores de la población. El argumento es el mismo que utilizó la cartera de Seguridad el año pasado para lanzar el Operativo Frontera Norte, que fue cuestionado por distintos organismos de derechos humanos por violar la Ley de Seguridad Interior y la de Defensa Nacional. 

Además del apuro que le imprimió la Casa Rosada, el plan despertó incógnitas en el Ministerio de Defensa, porque las tres fuerzas armadas aplican el Servicio Militar Voluntario con unos 19.000 jóvenes reclutados, que perciben un salario mensual de 25.000 a 30.000 pesos.

 

 

En la cartera castrense reconocen las dificultades que tienen las tres fuerzas para formar a los conscriptos voluntarios. Sin embargo, en Seguridad buscaron diferenciar el plan y lo definieron como un servicio para brindar “capacitación en valores democráticos y republicanos, fomento del compromiso personal y para con la comunidad, hábitos responsables, estímulo a la finalización del ciclo educativo obligatorio y la promoción del desarrollo de habilidades para el trabajo, culturales, de oficios y deportes”.