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“El Gobierno intenta evitar una crisis combinando kirchnerismo y menemismo”

La jefa de Eco Go consideró que Cambiemos “quiere llegar a octubre” con políticas no consistentes con lo fiscal y monetario. Dice que Macri tiene apoyo externo, pero que no hay temor a los Fernández.
Por 08/06/2019 15:36

En una oficina modesta y ordenada se observa una pared blanca con cuadros que contienen los billetes de buena parte de la historia argentina. Uno de los marcos calcula la cantidad de ceros que la inflación le sumó a la moneda. Otro muestra las cuasi-monedas del estallido de 2001. Un tercero incluye algunas perlas, como un billete con la cara de Carlos Menem presentando como “Siglo XX Cambalache”. Con el escudo del PJ al lado del rostro del riojano, se imprime la leyenda “1 valor que estabilizó al país”.

La decoración de la sala de reuniones del Estudio Eco Go es una cronología veloz de los traumas económicos y de la pandemia inflacionaria que persiste en casi todos los gobiernos. Una historia que se complejiza en el marco de procesos electorales como el actual. En la charla con Letra P, Marina Dal Pogetto, ex socia de Miguel Bein y actual jefa de Eco Go, asegura que “el Gobierno plantea una polarización entre el abismo y nosotros o amenaza con el regreso de Venezuela que termina perjudicando a su propia gestión”. Si bien reconoce que la herencia que dejó el kirchnerismo fue pesada, “Cambiemos tuvo errores de diagnóstico” que terminaron llevándolo a "tratar de evitar una crisis de acá a octubre pidiendo autorización para intervenir en el mercado cambiario y tratando de impulsar la macro en el corto plazo con políticas de ingreso que son una combinación entre lo que hizo el kirchnerismo y lo que hizo el menemismo”.

Adelantó que, cualquiera sea la fórmula que gane, “2020 va a ser un año de crisis”, y se metió de lleno en el anuncio de una posible moneda conjunta entre Brasil y Argentina: “No existe, fue totalmente electoralista”, explicó.

 

 

BIO. Economista de la UBA y Master en Políticas Públicas de la Universidad Torcuato Di Tella. Fue subgerente de Análisis Macroeconómico del Banco Central de la República Argentina y jefa de asesores de la Secretaría de Política Económica del Ministerio de Economía. Anteriormente desempeñó tareas en el INDEC. Fue profesora de Cuentas Nacionales, Economía y Finanzas en la UBA, la UCES y la UTDT y consultora del Banco BID, de la Comunidad Europea y Unicef. Desde 2006 se dedica a la consultoría económico financiera y co dirigió el Estudio de Miguel Bein hasta 2017 (en 2015 fueron asesores del candidato Daniel Scioli), año en que armó el Estudio Eco Go.

 

-Los economistas tienden a creer que los problemas del país son económicos. ¿Son políticos o económicos?

-Depende para qué. Para ganar elecciones, es la economía. El problema es cuando la economía está afectada por la política. Esto arrancó como un corte al crédito, como un problema financiero en una economía sobre expandida en 2018. De alguna forma, la economía afectó la política y ahora la política está afectando la economía. El Gobierno plantea una polarización entre el abismo y nosotros, Venezuela o nosotros. Los problemas vienen de la herencia del kirchnerismo y una administración de la herencia con muchos errores. Pero hoy tenes un prestamista de última instancia que te alejó del precipicio pero te metió en un programa muy contractivo. Y así se paró la economía.

El Gobierno plantea una polarización entre el abismo y nosotros, Venezuela o nosotros. Los problemas vienen de la herencia del kirchnerismo y una administración de la herencia con muchos errores.

-Siguiendo su razonamiento de que la economía sirve para ganar elecciones, el Gobierno no tendría chances de ganar. ¿O si?

-El Gobierno fue siempre muy hábil desde el armado político. Cuando la economía está más o menos estable, los armados políticos importan mucho. Pero, cuando la economía está en mitad de una crisis, manda la economía. Por eso, lo que el Gobierno está intentando hacer es evitar una crisis de acá a octubre, pidiendo autorización para intervenir en el mercado cambiario y tratando de impulsar la macro en el corto plazo con políticas de ingreso que son una combinación entre lo que hizo el kirchnerismo y lo que hizo el menemismo. Plan canje de autos, Ahora 12, Precios Esenciales, mirar de costado la paritaria, algunas indexadas, algún intento de bajar encajes para financiar expansión del crédito, anclar tarifas. A mi juicio, ese tipo de políticas no son consistentes con el esquema fiscal y monetario que está planteado. Hay un serio riesgo de que la historia no termine bien.  

-¿Puede explicar esto último?

-La única forma de expandir el consumo y bajar la inflación en simultáneo es atrasar el dólar y las tarifas. Lo hizo Cristina en 2015 con el cepo, lo hizo Macri en 2017 y lo hizo con un ingreso agresivo de capitales y un mercado que financiaba el desajuste. El mercado pedía una sola agenda, que era la gobernabilidad, ganar la elección en la provincia de Buenos Aires. Desde 2018, el mercado empezó a pedir dos agendas, el ajuste y la gobernabilidad. Todo esto complica la herencia para el que venga, sea Macri o sea otro.

-¿Asumir y pilotear esa herencia 2020 es lo mismo para Macri que para un candidato opositor?

-Uno tiende a pensar que Macri tiene un apoyo externo que fue inédito. No queda claro cómo sería de acá en adelante, pero tiene una visión del mercado y un apoyo mayor que un eventual gobierno de Alberto Fernández. En la otra esquina, uno supone que un eventual gobierno de los Fernández tendría más capacidad para manejar la gobernabilidad hacia adentro.

-Si uno mide el contexto económico 2015 y 2017, son distintos en lo económico al actual.

-Estaba mejor la economía.

-¿Puede haber alguna diferencia en eso y la tendencia del voto?

-Hoy hay una pelea que cualquier estrategia vale con tal de quedarse con la presidencia. Lo que está pasando hoy es un vale todo económico.

"El Gobierno aplica políticas que no son consistentes con el esquema fiscal y monetario que está planteado. Hay un serio riesgo de que la historia no termine bien."  

-El Gobierno asume con la muletilla del mejor equipo de los últimos 50 años, que podía tener problemas políticos pero no técnicos. Viendo los hechos, parece haber sido al revés.

-Fue al revés.

-¿Era un equipo de lujo, capacitado, o un cúmulo de CEOs de diferentes ramas de negocios?

-Lo que no tenía era consistencia interna. El Gobierno, cuando llegó, no terminó de entender el conflicto distributivo del que venía y manejó los temas como si fueran compartimentos estancos. Le dijo a Aranguren "vos arreglá el tema tarifario" y volvió a los marcos regulatorios de los 90 sin tener en cuenta las consecuencias distributivas y fiscales. Le dijo al BCRA que bajara la inflación porque era fácil, cuando en simultáneo estaba subiendo las tarifas. El Central pensaba que poniendo la tasa de interés en el lugar correcto ponía la inflación en caja independientemente del shock tarifario y devaluatorio.

-¿No es un poco inocente, a esta altura, seguir creyendo que la causa y la solución son monetarias?

-Hubo es un error de diagnóstico y un voluntarismo de gente con credenciales pero sin consistencia interna. Federico (Sturzenegger) suponía que las tarifas no eran inflacionarias y que, en un contexto de equilibrio general, subían el precio del gas y como contracara de eso mantenían ajustado el presupuesto de las familias, las familias iban a consumir menos shampoo y automáticamente el precio del shampoo caía y los precios de la economía se mantenían estables.

-Pasó lo contrario.

-Es que no iba a pasar eso. Neumeyer (Andrés, director del BCRA) decía, en un paper escrito, que los precios estaban a $15 y que la devaluación no generaba inflación. Hubo un diagnóstico erróneo de la gravedad que se recibió. Después del 28D, la economía se quedó sin ancla. El direccionamiento inicial del Gobierno no era incorrecto, pero la forma en la que lo hacía tenía impactos distributivos.

 

 

-¿Coincide, entonces, con el diagnóstico de que los próximos dos o tres años serán de crisis?

-2020 seguro. La pregunta es cómo termina este año. Si se logra manejar el ancla cambiaria, se podría no caer más, pero es difícil. Argentina está sin crédito y sin capacidad de apelar al impuesto inflacionario.

-En su único acto público de campaña, Alberto Fernández les pidió a los empresarios que aguanten, que no cierren, que vendrán tiempos mejores. Según sus dichos, eso parece improbable.

-Va depender del nivel de acceso al crédito que tengamos.

"El Banco Central tiene el objetivo claro de anclar el tipo de cambio. Pero la contracara de eso tiene es venta de reservas, que todavía no vendió, o una tasa que termina reventando la actividad."

-En el caso de que ganara el PJ, ¿habría corrida? Los fondos de inversión dicen que esa lectura es más una operación comunicacional del Gobierno que algo real.

-Cuando el Gobierno dice "somos nosotros o Venezuela" y que está la posibilidad de que Venezuela vuelva, genera inestabilidad financiera y los impactos se dan en la gestión actual. No es que gana Alberto Fernández y la toma de ganancias aparece al día siguiente. Hay un un proceso electoral que está arrancando la semana que viene con alianzas, el 22 cierre de listas y después, el resto en octubre y noviembre. Son muchos meses de transición con una cuenta capital abierta y un Banco Central que tiene un objetivo claro de anclar el tipo de cambio. Pero la contracara de eso tiene que ver con venta de reservas, que todavía no vendió, o con una tasa que termina reventando la actividad.

-Se auto-flagela para ganar las elecciones.

-Es un error, te terminan pegando a vos.

-Quizás haga eso por no tener otras herramientas para mostrar en campaña.

-Yo escribí varias veces que lo que estabilizaba era tener una opción del medio. Ahora, ambos extremos jugaron agresivamente para no tenerla.

-Sin ánimo de defender a los extremos, ¿no era lógico eso?

 

"Si no se gobierna desde Corea del Centro, Argentina no tiene destino."

 

-¿Vio la película La Guerra de los Roses?

-Sí

-¿Se acuerda de cómo termina? Con Michael Douglas y Michelle Pfeifer colgados de la lámpara con la mansión destruida. Y la lámpara se cae. Están jugando con fuego con una economía que tiene gente adentro. Siempre, el que está en gestión tiene más responsabilidad. Lo de Venezuela acá sería improbable por muchas razones. El populismo agradable mantiene el consenso, el desagradable no lo mantiene. Y el populismo agradable en la Argentina es con dólares.

-Volviendo a la avenida del medio, ¿los mercados quieren el medio o más Macri?

-Macri tuvo una agenda pro mercado, pero esa agenda terminó mal. Si se observa la dinámica de los precios de las empresas en la Bolsa, hubo una recuperación muy violenta al principio y un desplome después. Hubiera sido mejor algo más lento y perdurable. Pero Macri tiene, a priori, un riesgo país más bajo contra Cristina. Y la avenida del medio tiene un riesgo intermedio contra Macri. Si no se gobierna desde Corea del Centro, Argentina no tiene destino.

 

 

-Los Fernández parecen haber hecho un viraje conservador a todo nivel. ¿Eso los hace más amigables a los mercados?

-Alberto F. dice tres cosas: la primera, habla de extender los plazos de la deuda corta, lo cual asegura que la tasa de interés de la deuda corta va a seguir siendo muy alta. Lo segundo que dice es “no me pregunten tanto qué voy a hacer yo sino qué es lo que va a hacer el Gobierno en los meses que siguen. Yo entiendo que está opinando sobre el uso de las reservas para dominar la dinámica cambiaria. Y lo tercero que esboza es que hay que corregir el estrago financiero, pero, cuando leemos los estudios del Instituto Patria o del Grupo Callao, todos hablan de controles de capitales. Entonces, es moderado en relación a que no es Venezuela, pero en el medio no modera la transición financiera. Lo mensajes son muy contundentes.

"El voto a Espert indica que en Argentina todo el mundo está de acuerdo con el ajuste, pero que lo ajusten al otro y no a uno."

-Con el problema de dólares que hay, ¿puede volver el cepo u otras medidas de control?

-Yo creo que el cepo no. Esta es una economía que agregó 14 ceros a la moneda y que tiene una tasa de 70 para sacar los pesos. El apretón monetario para quedarse en pesos es infinito. Solo con tasas de interés, es difícil de manejar. Mi sensación es que van a tener que apelar a elementos heterodoxos para poder estabilizar la economía.

-¿Cuáles podrían ser?

-Hoy el objetivo del Gobierno es llegar a octubre. Las agendas post 2020 van a tender a coincidir. Menem ganó la elección en el 89 hablando del salariazo y la revolución productiva. Y no hizo nada de eso. Nadie gana la elección avisando que va a ajustar la economía. Espert mide 4% avisando que va a ajustar la economía.

-¿Qué refleja ese voto de Espert?

-Que en Argentina todo el mundo está de acuerdo con el ajuste, pero que lo ajusten al otro y no a uno.