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Los anotados buscan un lugar en el Senado. Los problemas por la alianza de Soria con una ex ARI. La situación de García Larraburu y Silvia Horne, del Evita. Define el Instituto Patria.
Por 21/06/2019 8:43

Río Negro renueva tres bancas en el Senado y tres en Diputados, en octubre. En lo que se espera una pelea de tres fuerzas por los seis lugares, el peronismo K y sus aliados tienen que resolver una compleja negociación atravesada por problemas históricos en la provincia: todos quieren encabezar la nómina para el Senado y adueñarse de la banca que abandona Miguel Ángel Pichetto. En el medio, el gobernador Alberto Weretilneck ya manifestó la idea de adosar su lista corta a la fórmula presidencial del frente que conducen Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner. Mientras, Juntos por el Cambio busca al candidato que deberá sortear la mala imagen de la Casa Rosada en toda la región patagónica.

 

 

En una elección polarizada, a la que Juntos Somos Río Negro (JSRN) quiere encarar subido a la efervescencia por CFK, el justicialismo tendrá que elegir como cabeza de lista a la Cámara baja nacional entre el último candidato a gobernador e intendente de General Roca Martín Soria o el actual legislador nacional de La Cámpora Martín Doñate, un leal al cristinismo. En esa discusión se metieron tres mujeres: la senadora Silvina García Larraburu, de San Carlos de Bariloche, y otra diputada, Silvia Horne, del Movimiento Evita: ambas creen sustentarse en la representación territorial. La primera, por tener su pertenencia a la ciudad más importante de la provincia; la segunda, por ser la referente de una organización de gran presencia en los barrios de cada localidad rionegrina.

De atrás, en el marco de un gran acuerdo nacional con sectores que se referencian en Fernando “Pino” Solanas, aparece Magdalena Odarda. Resistida por el peronismo duro, la senadora y compañera de fórmula de Soria en abril desplegó una campaña para renovar su lugar en el Senado. Larraburu es la que más críticas esbozó en las horas posteriores a la derrota en manos de Arabela Carreras, con el recuerdo del pasado de Odarda, una (ex) leal a Elisa Carrió antes de crear el partido RIO.

Soria se sustenta en los votos de la elección provincial. En privado, o a través de algunos voceros, se adjudica el caudal electoral y le resta importancia a las agrupaciones satélite que integraron la lista. “Lo de abril es todo nuestro”, comentó un integrante de su círculo más íntimo a Letra P. Eso, advierte, le alcanzaría para ir por el lugar que dejará Pichetto en diciembre, luego de más de una década presidiendo el bloque peronista por representar a Río Negro. Doñate, a contramano, advierte que es el único capaz de garantizarle lealtad absoluta al Instituto Patria, donde se resolverá la boleta rionegrina.

 

 

Similar postura tomó Larraburu. En su territorio, la zona andina, furiosa por las maniobras para bajar el acto de lanzamiento de lo que era Unidad Ciudadana (hoy Todos), presiona por un lugar. Atenta a la idea de Soria de compartir la fórmula en ese estamento con Odarda, manifestó su descontento con los allegados a CFK. Según jura y perjura, el alineamiento con la ex-presidenta es absoluto. Desde Roca, a su pesar, advierten que es una infiltrada de Pichetto. Una desventaja dentro del movimiento es la posición -como pañuelo celeste- que tomó en la discusión por la legalización de la interrupción voluntaria del embararzo.

Un caso particular es el de Horne. Por el Movimiento Evita, transitó la Legislatura provincial como diputada y llegó al Congreso, en 2015. Apenas asumió Mauricio Macri se fue junto a otros diputados de la orga y fracturó el bloque peronista. Pero, en su provincia, siempre caminó a la par del kirchnerismo para no alejarse de la discusión por lugares. En la alianza que se presentó a la elección provincial, impulsó a Ornella Infante, la primera candidata trans de la historia. Todavía sin lugar, adelantó su intención de ir por la senaduría, pero no hubo mucha repercusión.

 

 

ROSCA. En plena negociación está Juntos por el Cambio. Impulsados por la incorporación de Pichetto, en el oficialismo nacional de la provincia volvió la vieja pelea entre el PRO y la UCR. Un dato no menor, según pudo constatar Letra P, es que el ala de Emilio Monzó que representa el diputado provincial electo Juan Martín, hoy funcionario del Ministerio del Interior, no participa de las negociaciones. Según trascendió, Sergio Wisky buscará renovar en Diputados y suena Marcelo Cascón para encabezar la nómina del Senado.

En las últimas horas, voceros de Pichetto expandieron el rumor de que la Casa Rosada no llevaría candidato en el tramo de senadores, pero la UCR no dejaría afuera a un dirigente de su riñón.